Jorgito, el niño que se escapó de la guerra y hoy vive en Mar del Plata
Jorge Langus es cura de la Parroquia San Pablo, en 1945 se escapó de Eslovenia con parte de su familia en busca de un poco de paz que encontró en Argentina.
Jorgito tenía tan sólo seis años cuando junto a su familia escapó de Eslovenia huyendo de la muerte durante la II Guerra Mundial. Muchos interrogantes y pocas respuestas lo rodeaban a ese niño entre 1945 y 1948, cuando pisó suelo argentino y "encontró la paz". Por eso ahora, muchos años después de haber vivido las dificultades de la guerra, decidió responderse a todos esos cuestionamientos que se hizo desde pequeño y cerrar una etapa dura de la vida. "¿Por qué estamos huyendo? me preguntaba cuando tenía seis años, y ahora me lo puedo responder", explica el padre Jorge Langus, actual párroco de la Parroquia San Pablo de Mar del Plata, quien presentó su libro: "Iurchek, un niño escapado de los comunistas". (Iurcheck: Jorgito).
Con música eslovena de fondo, el sacerdote contó a LA CAPITAL cómo fue el escape junto a su madre y tres de los diez hermanos de Eslovenia, y por qué critica al comunismo bajo el régimen de Tito.
-¿Cómo surge la idea de rememorar su vida en este libro que tiene una propuesta interesante con planteos de preguntas y respuestas?
- Yo lo terminé de escribir cuando era chico, pero nunca lo pasé a limpio. Así que cuando llegué a Mar del Plata en enero de 2004, me encontré que tenía dos meses hasta el comienzo de las clases, entonces me dediqué a pasarlo. Es que primero no quería olvidarme y segundo, me parece que hay un montón de cosas del comunismo que no se conocen. El libro apunta fundamentalmente a eso, a dar a conocer lo que pasó.
Yo me escapé delante de los ojos de los comunistas junto al resto de la familia. En total somos 10 hermanos -5 mujeres y 5 varones-, de los cuales algunos estaban en el ejército de la resistencia, y tres nos escapamos en tren con mamá.
En el '45 se hizo la resistencia a la invasión alemana, se filtran los bolcheviques quienes intentan anexar Eslovenia a Rusia, entonces ahí se forma la resistencia anticomunista para hacer frente a esa matanza indiscriminada de gente.
Nuestra familia estaba fichada y tuvimos que escapar.
Nosotros cruzamos los Alpes desde Eslovenia a Austria y luego a Italia, donde nos presentamos a la Policía y nos llevan a los campos de concentración de los prófugos.
Ahí nos ofrecen diferentes destinos: Argentina, Canadá, EE.UU. Así que salimos en mayo de 1945 y llegamos a la Argentina en mayo de 1948, después de pasar por ocho campos de concentración de la Cruz Roja.
-¿Y por qué eligieron Argentina?
- Yo le pregunté a mamá y mis hermanos, y ellos dicen porque se decía que Argentina era un país de paz. Todos los que estuvieron en la guerra no quieren saber más nada del tema.
-Cuando decidieron escaparse, ¿qué pensaban que iba a pasar?
- Mi mamá pensó que iba a volver a los 15 días. Eran miles y miles los que se iban (el sacerdote muestra una foto del libro donde se ve la gente huyendo).
El camino siempre era el norte, cruzar los Alpes e ir a Austria, porque en Italia las cosas no estaban tan claras porque como había sido aliada de Hitler, no se sabía qué pasaría.
La vida en los campos
-¿Y cómo los trataban en los campos de concentración de la Cruz Roja?
-Bien, tenías casa.Vivíamos amontonados, pero había para comer. Yo por ejemplo en los campos de concentración fui a la escuela, hice tres años, en el libro muestro el certificado. También teníamos coro, teatro y otras actividades porque había mucho tiempo libre.
Incluso también hice allí adentro mi primera comunión que recuerdo mi mamá me hizo un pantalón para ese día de lona de carpa, que era la mejor tela que encontró en ese momento.
-Usted escapó con tres hermanos y su madre, ¿qué pasó con su padre y el resto de los siete hermanos?
- Los tres más chicos nos fuimos con mamá porque los otros estaban de voluntarios luchando contra los comunistas. Nosotros salimos con mi mamá mientras que mi papá se fue a averiguar dónde estaba uno de mis hermanos, porque el resto sabía que se encontraban en Italia.
En el camino de regreso va preguntando en la caravana de gente que huye, si alguien conocía a mi hermano. Y cuando era transportado en un camión rumbo a la capital, es reclutado por una patrulla comunista. Sabemos que lo llevaron a una escuela y lo tuvieron prisionero en un lugar que estaba repleto de gente y donde no les permitían asomarse por las ventanas. Pero un día lo llamaron por el nombre, y cuando se asomó, le dispararon. Desde entonces es un NN, nunca supimos quién lo mató y qué hicieron con su cuerpo.
-¿A qué lugar de la Argentina llegó cuando vino en el 48'?
-Nosotros fuimos a una casa cerca de la General Paz, en la provincia de Buenos Aires, donde vivíamos ocho familias.
Pero primero llegamos al hotel de los Inmigrantes, donde yo terminé de escribir las que ahora son las primeras páginas de este libro.
-Y se vio tentado a sumarle más páginas...
- Sí, en ese entonces tenía tan sólo 30 páginas y ahora llegó a 260. Lo que pasa es que a medida que vas escribiendo, empezás a rememorar. El libro lo dividí de la siguiente manera: primero están mis escritos de Jorgito contados en primera persona y en donde aparecen mis preguntas: ¿por qué estamos aquí? ¿cuándo volvemos? ¿dónde está papá?. Y luego está el Jorge adulto que contesta todas estas preguntas.
