Gelamita, el explosivo utilizado
La gelamita es un barro explosivo con sales orgánicas que contiene 15 por ciento de agua. Es un producto barroso parecido a la dinamita, seguro y manipulable, que sólo se activa con un detonante.
Se hicieron agujeros en las columnas de los edificios a demoler -entre la planta baja y como máximo el tercer piso-, se colocó la gelamita y se protegió esas zonas con bolsas de arena para evitar la dispersión de escombros.
El detonador conectado a los caños que debían permitir el paso del gas activador de la gelamita tenía una velocidad de propagación de 2.000 metros por segundo.
"Lo usamos asesorados por el Ejército, tomando en consideración la más reciente tecnología mundial", señaló Conte, que explicó el mecanismo: "El detonante recibe la información de detonar de un gas especial, que está en una cápsula y se activa introduciéndolo y disparándolo con un pistola. Entonces, se propaga por el circuito de caños, que tienen retardos uno y otro. La distribución siguió una lógica radial de conexión. Había pocas unidades del cartucho y estaban guardadas en lugares que sólo dos personas sabíamos. Yo lo detoné; fueron los 10 segundos más largos de mi vida. Dicen algunos testigos que dije varias veces ´no explotó´, pero, la verdad, no me acuerdo".
Ese 16 de junio de 1999, a las 4.27 AM, se prendieron las sirenas durante dos minutos, se escuchó la secuencia de diez a cero y entonces Conte apretó el gatillo. A los seis segundos se sintió la detonación y a los 20 segundos comenzó a caer la estructura.
