17 de September de 2009

La nueva ruta 40 promueve el desarrollo de la zona cordillerana

Las obras realizadas sobre la ruta 40 desde 2003 permitieron comunicar a localidades que estaban aisladas, mejorar la integración territorial y crear un emblema para el turismo argentino. La carretera se convirtió en la más larga del mundo y hoy son mucho

Nelson Periott, administrador de Vialidad Nacional.

Gracias a las reformas realizadas en su traza y a las mejoras efectuadas en distintas provincias, la ruta 40 se convirtió en un ícono turístico de la Argentina que es promocionado internacionalmente como la carretera más larga del mundo. A partir de las obras que Vialidad Nacional llevó adelante desde el año 2003, la 40 le quitó ese lugar a la mítica 66 que une la costa este con la oeste en Estados Unidos.

Pasó de tener unos 4600 kilómetros de extensión a contar con 5194 que se extienden por la Cordillera de los Andes, desde Cabo Vírgenes (Santa Cruz) hasta La Quiaca (Jujuy). El trabajo realizado sobre la ruta 40, su impacto en la economía y en la integración territorial del oeste argentino, fue descritpo por el adminisrador de Vialidad Nacional, Nelson Periotti, quien participa del XV Congreso Argentino de Vialidad y Tránsito que se lleva adelante en Mar del Plata. "Las obras han permitido poner en valor un corredor turístico muy significativo para el país y ha traído progreso para muchas localidades que estaban perdidas en la cordillera", le dijo el funcionario a LA CAPITAL.

-¿Cuáles han sido las prinicipales modificaciones que el gobierno implementó sobre esta ruta?

-En el año 2003 la ruta 40 tenía su inicio en Mendoza, a partir de la intersección con la ruta 7 y tenía una progresiva de 1150 kilómetros hasta La Quiaca y 3115 kilómetros hasta Río Gallegos. Lo primero que hicimos en 2004 fue ubicar el hito 0 en Cabo Vírgenes. Después de eso se decidió que en su paso por las distintas provincias, la ruta tuviera varias modificaciones en la traza, buscando beneficiar a los pueblos cordilleranos. Tratamos de que de este modo se beneficiara cada región, haciendo llegar a la ruta a cada localidad. Con esto, de los 4600 kilómetros que tenía originalmente, la ruta tiene hoy unos 5194 kilómetros desde Cabo Vírgenes hasta La Quiaca.

-¿Cuáles fueron los cambios más importantes en la traza?

-En Santa Cruz hubo dos modificaciones. Una de ellas fue hacer que la ruta pase por Gobernador Gregores que se encontraba aislada en el centro de la Provincia. Entre Río Turbio y Calafate se transfirieron rutas provinciales a la Nación, lo que permitió que hoy la 40 pase por Esperanza. También hubo cambios muy importantes en Chubut y en Mendoza, donde la ruta se achicó. También se hicieron modificaciones sustanciales en Jujuy, donde la traza pasó de 135 kilómetros a 430 kilómetros y recorre el corredor minero.

-¿En qué porcentaje la ruta está hoy pavimentada?

-Hoy habrá un 50% de ruta pavimentada y hay en la mayoría de las provincias una gran cantidad de obras. Cuando finalice el 2010 quedará un 20 a 25% sin pavimentar en Jujuy y en Salta.

-Recorrer total o parcialmente la ruta 40 es hoy un desafío que se plantean muchos turistas. ¿En qué medida esto es producto de las obras realizadas por Vialidad?

-La secretaría de Turismo de la Nación fue la que motivó el cambio del hito 0 para instalar a la ruta como un ícono y un producto turístico nacional. Hoy la Nación vende en el exterior a la 40 como la ruta más larga del mundo porque ya superó a la 66 de Estados Unidos que unía el este con el oeste.

-¿Cómo impactaron estas obras en la vida social y económica de los pueblos cordilleranos?

-El cambio de traza ha generado desarrollo y posibilidades turísticas y productivas en muchos pueblos y ciudades. Un caso concreto es Gobernador Gregores que antes era una localidad aislada y hoy puede ser una posta turística. En Jujuy sin ninguna duda cuando se pavimente la ruta va a beneficiar a una serie de pueblos cordilleranos que hoy están perdidos en la puna y tendrán una posibilidad de integración territorial.

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