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11-10-2010

Se inauguró una muestra histórica y artística de la revista Don Quijote

La exposición se puede visitar todos los días en el Archivo Barili de Lamadrid 3870, siendo la entrada libre y gratuita.

Organizada por Fundación OSDE, con el auspicio de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de General Pueyrredon, ya está en marcha la muestra "Don Quijote en la Argentina. Caricatura política del siglo XIX". En ella se exhiben cuarenta y dos ejemplares originales de la revista Don Quijote, publicación aparecida en el país entre 1884 y 1904, pertenecientes en su mayoría a la colección del Museo del Dibujo y la Ilustración de Buenos Aires.

La exposición permite apreciar las características de una publicación semanal que se erigió en la principal oposición a los poderes de turno durante veinte años. A través de las ilustraciones que aparecían semanalmente, Don Quijote criticaba sin concesiones a los políticos y los gobernantes, con un acentuado sentido republicano. Su creador y director, el madrileño Eduardo Sojo, sufrió persecuciones, cárcel y prohibiciones, pero nunca dejó de lado sus fuertes convicciones políticas. Además del contenido político, los dibujos de Sojo, Manuel Mayol, José María Cao y Manuel Redondo, son una excelente representación de caracteres, usos y costumbres de la época. La actualidad de muchas de las ilustraciones y la exquisita composición de las escenas de conjunto y las caricaturas sorprenden por su vigencia, a más de cien años de haber sido impresas. A través de sus páginas desfilan los protagonistas de una época que dejó una marca indeleble en la historia argentina: Bartolomé Mitre, Carlos Pellegrini, Sáenz Peña, Uriburu y un omnipresente Julio Argentino Roca, como el gran digitador de la política nacional.

El semanario Don Quijote, se editó entre 1884 y 1905 bajo el lema "Este periódico se compra pero no se vende". Era una hoja de 46 por 70 centímetros, plegada, con texto en las caras exteriores y una ilustración que ocupaba las dos páginas centrales. Aparecía los domingos, con un costo de 12 centavos. Los artistas firmaban con diferentes seudónimos: Demócrito (Sojo), Heráclito (Mayol), Sancho Panza y Demócrito II (Cao). Por su oposición frontal y despiadada a los gobiernos de turno, el semanario fue clausurado en varias oportunidades y sus responsables procesados y encarcelados, sufriendo atentados contra su vida y un sinfín de hostigamientos.

Apoyos

Don Quijote apoyó activamente la Revolución del Parque, organizada por el radicalismo, que estalló el 20 de julio de 1890 y provocó la caída de Juárez Celman. Su influencia sobre la opinión pública fue tan poderosa que Alem afirmó: «La revolución de 1890 la hicieron las armas y las caricaturas». En plena revuelta, el semanario no se publicó, pero el número siguiente al alzamiento tuvo una tirada de 61.000 ejemplares. Sojo hizo un llamado a comerciantes y empresarios para ayudar a los damnificados, y el 27 de agosto editó un ejemplar extraordinario cuya ganancia fue destinada a socorrer a las víctimas de uno y otro bando. Por única vez, en sus páginas centrales reprodujo fotografías con los distintos escenarios del acontecimiento. Un día después, casi mil manifestantes se congregaron frente a la redacción aclamando a Sojo.

En 1891, Eduardo Sojo regresó a Madrid y fundó otro Don Quijote, idéntico al argentino, con la colaboración de importantes dibujantes y escritores españoles. Este periódico se vendía también en Cuba y se editó durante varios años. El Don Quijote madrileño tuvo gran importancia entre las publicaciones satíricas españolas de finales del siglo XIX, siendo censurado en diferentes oportunidades.

Don Quijote, que en 1888 registraba una tirada de 15.000 ejemplares, subió a 30.000 y hacia 1893 se ubicaba en los 60.000, superando ampliamente a sus competidores. Su éxito llevó a editar paralelamente Rigoleto, un semanario «satírico humorístico, ajeno a la política», y el suplemento La Mujer. En 1895, Don Quijote editó una treintena de números en colores y, a partir de 1898, una parte de las ediciones fueron impresas en color. Su decadencia comenzó en 1898 con la aparición de Caras y Caretas, ya que la impresión litográfica no podía competir técnicamente con el fotograbado, método que utilizaba la nueva publicación. En 1903, Sojo decidió lanzar una versión renovada de su revista, Don Quijote Moderno, que se editaría hasta 1905 con el lema: "Por un ojo tres, por un diente una quijada."

La exposición podrá ser visitada en el Archivo Museo Histórico Municipal Roberto T. Barili, Lamadrid 3870, con entrada libre y gratuita, de lunes a viernes de 9 a 15 horas, y los sábados y domingos de 14 a 18.