Los problemas postergan el fin de las obras del emisario submarino hasta setiembre
En principio se había anunciado su culminación para abril de 2011. Pero después se postergó hasta enero de este año. Finalmente los problemas en una draga volvieron a estirar los tiempos y ahora la obra estaría finalizada en seis meses si no aparecen nuevos contratiempos.
El 19 de abril del 2010, el administrador del Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento (Enohsa), Edgardo Bortolozzi, recorrió el proyecto del emisario submarino.
En ese momento, se anunciaba que los trabajos finalizarían en un año. Once meses después de esa promesa, la obra pública más importante de la ciudad aún no finalizó. ¿El principal motivo? Una avería en una draga que impidió las tareas de instalación y montaje de la cañería.
Ahora, la nueva fecha estimada para que la obra esté terminada es setiembre. Pero no se la finalizará con la draga dañada si no que se construirá un muelle para que desde tierra se coloquen las cañerías, mientras al mismo tiempo se trasladan los tramos de caños.
"La obra es totalmente viable y se va a llevar adelante. Todas las consultas que hemos hecho sostienen que se puede realizar. Espero que sea con la misma contratista porque eso daría más facilidad con los plazos. Pero si no se hará con otra que sea más viable", le aseguró ayer a LA CAPITAL el presidente de Obras Sanitarias, Mario Dell'Olio.
La empresa contratista es Supercemento. En julio del año pasado, ya se empezaron a detectar problemas para que cumpliera con su oferta. Pero un temporal agravó la situación y la draga que debía realizar las zanjas para que se pudiera montar la cañería del emisario submarino dejó de funcionar. A partir de ese momento, se le pidió a la empresa que presentara alternativas que iban desde la reparación de la draga -de la que ya había indicios que no estaba en condiciones de hacer la tarea- hasta nuevas formas. Finalmente presentaron seis propuestas. "De ahí empezamos a trabajar fuerte con el Enohsa para analizar las alternativas: se convocó a la Universidad de Córdoba y la contratista trajo a los expertos. También los técnicos de OSSE viajaron a Brasilia a ver dos emisarios y con Pulti fuimos a Montevideo para intercambiar opiniones sobre las diferentes experiencias", le dijo Dell'Olio a LA CAPITAL.
Finalmente, tras el análisis se le solicitó a la empresa una de las seis propuestas, por lo que las tareas de montaje e instalación de la cañería no se harán con la draga. En este nuevo intento, se construirá un muelle provisorio en toda la rompiente (aproximadamente 700 metros) y desde tierra se colocarán las cañerías. "El resto va a ir apoyado sobre el fondo con tecnologías que usan la mayoría de los emisarios de todo el mundo. Para lograrlo, se va a incrementar el lastrado, que tendrá algunas modificaciones pero garantizará la calidad de la obra que en cuanto al funcionamiento y al mantenimiento no variará respecto del proyecto original", explicó Dell'Olio.
Una vez que la empresa presentó esta alternativa a fines de febrero, el intendente Gustavo Pulti elevó el 2 de marzo el nuevo proyecto al Enohsa y ahora se está esperando por la aprobación definitiva para que se reanuden los trabajos.
"Para este proyecto OSSE contrató a un experto que va a estar en Mar del Plata la próxima semana para hacer una evaluación. El viernes nos va a entregar un informe definitivo y si es favorable el Enohsa le fijará a la empresa contratista el plazo de dos semanas para que reanude las obras", sostuvo el presidente de OSSE. De no haber ninguna alteración, a fines de mes, las obras ya estarán reanudadas y en abril comenzarán a moverse los primeros tramos de los caños para que en setiembre se pueda poner en funcionamiento el emisario.
Cuestionamientos
Las demoras en los plazos de la obra ya generaron fuertes cuestionamientos de la oposición. El Frente para la Victoria presentó un pedido de informes en el que le solicita al Ejecutivo municipal precisiones sobre los plazos del emisario. En conjunto con este reclamo, el socialista Andrés Cordeu afirmó que la "obra está parada". ?Creo que el fondo de la cuestión implica analizar este nuevo fracaso de la obra del emisario y comenzar a pedir explicaciones a los técnicos que hace décadas vienen promoviendo el emisario como solución al problema de los efluentes cloacales?, disparó el socialista. Y afirmó: ?Dos fracasos en la construcción de la obra ameritan un replanteo y el sector político tiene que asumirlo pidiendo las explicaciones correspondientes a todos los involucrados. No es posible que todo se explique con el accidente de la draga. Eso no es serio. Habrá que ver si la obra sigue siendo viable?.
Una obra millonaria que empezó a construirse en 2009
El costo del emisario submarino asciende a 178.445.085 pesos y está financiado con aportes del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios a través del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento, organismo responsable de garantizar el abastecimiento de agua potable y cloacas en la Argentina. Por su parte, Obras Sanitarias Sociedad del Estado (OSSE) aporta la asistencia técnica y supervisa su avance. La empresa responsable de la obra es Supercemento SAIC, que comenzó los trabajos en 2009 con casi cien empleados.
El proyecto contempla la construcción en el mar de un gran conducto de 3.810 metros de longitud y 2 metros de diámetro, por donde circularán y serán expulsados los efluentes cloacales de la ciudad, previo tratamiento en la planta instalada en Parque Camet.
De los 3.810 metros de longitud, 3.284 metros estarán conformados por el caño emisario o alimentador, seguido por un caño difusor de 526 metros. En este último tramo es donde se va a producir la salida del efluente a través de un sistema de difusión, mediante 130 tubos de elevación con salidas de 150 mm de diámetro. Es decir, no se descarga todo el contenido al final del recorrido como una cañería normal, sino que se produce la descarga horizontal mediante diferentes válvulas ubicadas cada 4 metros a lo largo del caño difusor.
Para su construcción es necesario unir 315 tramos de caños de 12 metros de largo y 2 de diámetro cada uno, que fueron fabricados por la empresa chilena Themco SA. Es una de las 2 plantas existentes en el mundo, además de la de Noruega, capaz de fabricar los grandes caños de polietileno utilizados.
El proceso de ensamble y unión de las tuberías se realizó dentro de un galpón erigido en el varadero de submarinos de la Base Naval de Mar del Plata. Del mismo modo se construyó una gran rampa de deslizamiento de 80 metros, que permitió que a medida que se incrementaba la longitud de cada tramo, vaya quedando en flotación en el interior del puerto militar, previo a su traslado hacia el sector de almacenamiento. Dicho traslado se realiza a través de remolcadores, y buzos que se encargan de amarrarlos en el sector de acopio, dentro de otro espejo de aguas en el interior de la Base Naval.
