Cómo vivir la soledad y no morir en el intento
Nuevo libro de Daniela Di Segni. Contra toda estigmatización social, es posible vivir sola y disfrutar de cada momento y cada espacio. La posibilidad de gozar cada elección en soledad, sin necesidad de creer en los preceptos sociales, queda testimoniada en este nuevo trabajo de Daniel Di Segni.
"Creo que vivir sola debería ser obligatorio en algún momento de la vida, no puede ser que te largues al mundo sin haber estado nunca sola y sin manejar tu vida", decreta la escritora Daniela Di Segni al hablar sobre su nuevo libro "Vivir sola se puede", recién editado por "Del Nuevo extremo".
Después de los best sellers "Mujeres de 50, pequeño manual ilustrado de supervivencia" (en coautoría con Hilda Levy) y "Busco al hombre de mi vida, marido ya tuve", la autora considera a su nuevo trabajo como "una consecuencia. Fue como una secuencia de distintos aspectos por los que una va pasando, porque en algún momento de tu vida terminás viviendo sola. Pero tiene una carga tan negativa que se me ocurrió que no es un castigo, creo que es un derecho inalienable", señala en diálogo con LA CAPITAL.
-¿Por qué pensás que la soledad tiene tanta mala prensa?
-Pensá que el exilio era el peor castigo, lejos y solo. Una mujer que daba un pequeño mal paso, quedaba soltera y cosiendo para los sobrinos, era la solterona. La sensación es que cualquier cosa que hacés te quedas sola, la carga es terrible y por eso asusta tanto. Era algo así como portate bien o te vas a quedar sola.
-Pero, incluso lo señalás en el libro, hubo muchos cambios sociales al respecto.
-Fue cambiando, pero la carga emocional siempre tarda más que los cambios sociales. Soy libre, pero siempre cargás con el cuidado de a ver dónde te metés. Nadie dice `qué piola´, todos piensan `¿por qué vive sola?´. También hay una realidad, que la sociedad es gregaria y está organizada para vivir en pareja. Se asocia el no tener pareja con estar sola, a veces estás sola estando en pareja.
Cambios
-Si bien mencionás los cambios sociales, también destacás que sigue vigente el machismo. ¿Por qué creés que pasa?
-Las mujeres muchas veces fabricamos machistas como madres. Fijate, en una mesa de tres varones y una mujer, quién va a la cocina a buscar la sal. En los últimos años se empezó a decir que todos hagan lo mismo. Por otra parte, frente a esta cosa de la carga negativa de la soledad y el castigo está la cosa social de que las viudas florecen, hasta las que tuvieron los matrimonios más felices. Es que muchas veces muere el marido y la mujer descubre un mundo entero, porque va al teatro y antes iba al cine porque era lo que le gustaba al marido.
-¿Y por qué pensás que pasa eso?
-Siempre hay como una especie de sumisión de los propias metas frente a las del hombre. Es más común que la mujer siga al hombre, siempre se altera el proyecto de la mujer.
-¿Siempre es la que más se adecua?
-Sí, siempre, porque nos dieron esa formación de geisha, de atender a todos. Entonces después del duelo, de sufrir como loca, la mujer descubre otro mundo, como salir con amigas o retomar los cursos que había abandonado.
Por eso intenté hacer ver que creo que vivir sola debería ser obligatorio en algún momento de la vida, porque no puede ser que te largues al mundo sin haber estado nunca sola y sin manejar la vida.
Soledad esencial
Madre de dos hijos y abuela de cuatro nietos, Daniela Di Segni cuenta que vive un noviazgo con "cama afuera" y aclara que "ninguno de los dos quiere cambiar".
-¿Creés que las redes sociales ayudan con la soledad o aportan confusión?
-Creo que hay gran confusión de base, no sólo de gente que está sola, porque muchos creen que son amigos y son contactos. Amigos son los que invitás a tu casa, charlás con ellos o te escuchan llorar cuando estás triste.
Por ahí nunca viste a tus contactos y te piden amistad. Es algo medio absurdo, es de estos tiempos, pero no hay que confundirse. Creo que internet es una maravilla, pero es un elemento que se presta para el macaneo porque te venden cualquier buzón.
-Es que podés contar la vida que querés, no necesariamente la que tenés.
-Claro, después veremos cuando nos encontremos. Aunque hay que reconocer que es una compañía.
-Decís que "Vivir sola se puede" es una secuencia, ¿cómo sigue, habrá próximo?
-No creo, pienso que se cerró un ciclo. En paralelo escribo libros de cocina y quiero ver si hago otra cosa diferente.
-¿Por qué aclarás que no es un libro de autoayuda?
-Porque para mí es mala palabra. Las editoriales los catalogan así porque ayudan a vender, porque mucha gente cree que un libro te puede arreglar la vida. Yo rescato que si ves tu vida con un poco de humor y ves el reflejo de otra gente que le pasa lo mismo, perdés la sensación de que no sos la única tarada a que le pasa esto (se ríe).
