28 de September de 2014

Rocío: "Cuando mi papá me violaba, dentro de la Armada subían la música"

La chica abusada durante cuatro años por su padre, un suboficial de contrainteligencia, asegura que su "lucha continúa". "La Armada lo encubrió totalmente", afirma.

Rocío en la cocina de su casa junto su mamá Viviana y Micaela, una de sus amigas.

Pablo Falcone

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Se esfuerza para contener las lágrimas cuando recuerda cómo su papá la violó durante cuatro años, pero dice que ahora ya está feliz y aliviada. Cuenta que cree que lo peor "ya pasó", pero asegura tener en claro que su "lucha continúa".

Rocío Girat repasa su historia con LA CAPITAL en la cocina de la casa donde solo unos días atrás tenía que usar un lavarropas para bloquear la puerta por miedo a que su abusador entrara y la matara. Son las ocho de la noche del viernes y el barrio Nueva Pompeya está tan emocionado como convulsionado. Rocío recién regresa de Capital Federal donde el ministro de Justicia, Agustín Rossi, le prometió investigar a fondo si la Armada encubrió los abusos de su papá, el suboficial de contrainteligencia Marcelo Girat. "Mientras me violaba dentro de su oficina, afuera subían la música", cuenta y acusa a la fuerza de haberlo "protegido". La escuchan de cerca su mamá, Viviana; su hermano, Joshua; sus tíos, sus primos, y los amigos que la esperaban para abrazarla fuerte. Es que no fue un día más en su lucha: a la mañana, la Justicia le había revocado el polémico arresto domiciliario a su padre después de haber sido condenado a 14 años de prisión. "Sé que la lucha sigue pero por el momento me siento feliz. Yo dije que iba a estar viva para verlo preso", dice mientras deja ver una sonrisa. Y repite: "Su condena fue mi libertad".

-¿Qué sentiste cuando supiste que tu violador iba a la cárcel?

- Se me fue el miedo de decir `va a entrar a casa y me va a matar` o `me lo cruzo y me mata`. Y por otro lado, la satisfacción de decir `triunfé´. Por una vez gané. Es como que a mí me venían ganando muchas veces. Primero lo condenaron a 14 años, fue culpable y lo mandaron a su casa. Había perdido. Pero ahora triunfé.

- Durante este proceso dijiste que hasta que no estuviera preso no te ibas a sentir libre. ¿Ahora lo estás?

- Sí. Me siento libre. Era lo que yo busqué. Desde el momento de la primera violación soñaba como se lo llevaban preso. No vi cómo se lo llevaban pero él ahora está preso. Todavía no lo puedo creer.

- ¿Cómo fue tenerlo todo el tiempo dando vueltas por tu vida hasta que llegó el juicio?

- Fue un tiempo de mucho miedo. Por eso cuando me dijeron que iba a tener arresto domiciliario hasta que resuelva Casación, yo a los gritos le pedí a Pulti que por favor me ponga una custodia policial en la puerta de mi casa porque me iba a matar.

- Más allá del miedo, ¿qué te generó saber que a pesar de estar condenado no iba a ir a la cárcel?

- Bronca y una injusticia terrible porque el no es una persona con enfermedad terminal ni mayor de 70 años. Yo no entendía los motivos por lo que tenía que estar con arresto domiciliario. Me sentía desprotegida y tenía todavía más miedo porque sabía que iba a ser destituido de la fuerza.

- ¿Por qué tenías más miedo?

- El miedo de eso es porque yo sé que su vida era su trabajo y eso lo volvía más peligroso todavía.

- Un juez consultado por tu caso aseguró que con el arresto domiciliario que le concedieron hubo una nueva violación. ¿Lo viviste así?

- Uno dice violación pero lo que yo sentí fue un pisoteo más. Porque no es que yo denuncié ayer. Yo lo denuncié en el 2011. Es una lucha de tres años. Por eso sentí un pisoteo más de la Justicia porque él hace tres años que debería estar preso. Pero estuvo libre y tratando de comunicarse con mi familia. Eso fue muy amenazante. Todo el tiempo estás alerta si te va a matar.

-¿Cómo llevás el proceso de haber sido abusada y además que ese violador sea su padre ?

- Llevo el proceso interno como puedo. Separo bien que él hasta mis once años, si bien siempre me golpeaba, fue mi papá. Para mí fue un papá. Jugaba conmigo, dormíamos la siesta juntos y merendábamos juntos. Pero un día se le dio por violarme y lo hizo por cuatro años. La verdad que ahora Dios lo ayude. Le deseo que la pase lo menos mal posible en la cárcel.

- ¿Qué responsabilidad tuvo la Armada?

- Lo encubrió. La Armada lo encubrió totalmente. En el 2011 nosotros nos acercamos a la Armada a pedir asistencia psicológica de especialistas en mi tema y me cerraron la puerta. Me dijeron que hasta que él no fuera culpable no podían hacer nada. Mi abuelo se acercó al edificio a hablar con su jefe, le presentó la denuncia y le pidió por favor que haga algo porque su nieta había sido violada dentro de la Base. Y lo que le dijo el jefe fue: `pero no denuncia ella, denuncia la madre´. El jefe le dijo que hasta que no recibiera una carta de un juez que dijera que era culpable no iba a hacer nada. El siguió trabajando hasta 20 días antes del juicio.

- ¿Crees que dentro de la Base Naval nadie notó lo que pasaba?

- Se hacían los distraídos. Yo ingresaba a las doce de la noche borracha porque él me iba a buscar a la matiné. Cuando entraba había dos personas de guardia que me venían entrar alcoholizada. El me ingresaba a contrainteligencia y salía a las tres de la mañana. Mientras me violaba, ellos subían la música.

-¿Decís que cuando eras abusada subían la música?

- Sí, la subían. O se ponían a ver películas. No les interesaba o lo veían como algo normal.

-¿ Dónde eras abusada?

- En una oficina donde había un sillón que se hacía cama.

-¿Tu papá usaba la Armada para controlarte?

- Era militar de Contrainteligencia. Yo tenía rastreador en el teléfono. Recuperaba mis mensajes. Sabía donde yo estaba. Todo lo que yo escribía en mi teléfono le llegaba a él. A mí me acorraló. Por eso yo siempre decía que no era un violador cualquiera. Tenía herramientas que otras personas no tienen. Hay muy pocas personas de Contrainteligencia por eso es más grave todavía.

- ¿Por qué decidiste exponerte en los medios y contar tu historia?

- Sentía que era la exposición o mi vida. Mi mamá y yo fuimos amenazadas de muerte dentro de un tribunal y sólo nos dijeron que llamáramos al 911. A mí no me quedó otra opción que salir a decir `esta soy yo y esta es mi mamá. Si aparecemos muertas nos mató Marcelo Girat´. Eso fue. Pedir auxilio. Es muy lamentable que yo haya que tenido que exponerme de esta manera .

-Durante dos días reviviste tu odisea en varios canales nacionales, ¿cómo fue tener que hacerlo?

- Fue muy duro. Hasta hace 48 horas estaba destruida.

- ¿Qué pensás hacer de acá en adelante?

- Sé que la lucha no acaba. Quiero ayudar a las chicas que pasan por mi misma situación.

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