CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
02-02-2015

Las codiciadas playas del sur, pasando el Faro

Los casi 50 kilómetros de costa con los que cuenta Mar del Plata se coronan, hacia el sur del Faro, con prolongadas franjas de arenas que ofrecen múltiples opciones para la familia completa, para los jóvenes, los deportistas o los amantes del buen vivir.

Una vez pasada la rotonda del Faro, circulando desde el centro de la ciudad, comienzan a estructurarse los paradores más cotizados de la ciudad aunque el sector también contempla playas públicas a las que se accede caminando, a veces por bajadas que no están ni bien señalizadas ni en el mejor de los estados. Algunos de estos balnearios se hicieron conocidos semanas atrás por no permitir la instalación de sombrillas justamente en las orillas públicas.

A la altura de Los Acantilados, desde hace dos veranos se formó una playa con amplios sectores de arena que permiten la estadía aunque hay que acceder bien preparados porque allí no existe infraestructura alguna.

Con la construcción de tres arrecifes artificiales, el mar se dejó seducir por las olas y se transformó en un "point surfero" que recibe la visita de deportistas con tabla, especialmente en horario matutino. Hasta allí llegan no solamente los vecinos del lugar, sino muchos surfers que se trasladan con sus petates desde distintos puntos geográficos de la ciudad.

Asimismo, en la zona ganada al mar, la franja de arena invita a clavar las sombrillas multicolores que darán albergue a los habitantes temporales durante la jornada. En general, quienes se instalan en el lugar bajan con heladerita bien provista y hasta abrigo.

El sector es de los pocos que se mantiene virgen, aunque a la vera de la ruta 11 se formó un estacionamiento verde que es "explotado" por distintos personajes que si bien aseguran que no "cobramos tarifa fija", piden una "colaboración".

"Esta playa está buenísima, creo que los arrecifes fue de lo mejor que hicieron porque se recuperó arena y nos podemos instalar tranquilamente", explicó Marcelo, con sombrilla en una mano y heladerita en otra, marplatense que vive en el Bosque y elige Los Acantilados para pasar la jornada playera junto a su mujer Mónica.

Un mix entre la naturalidad extrema y los complejos balnearios ostenta Tamarindo, la playa sede de la fundación "Surfrider" que permite la instalación de todo ser humano con buena voluntad para bajar por escalera hasta la orilla del mar, además de contar con un pequeño buffet, baños y vestuario.

Comodidades

Siguiendo por la ruta hacia el centro de la ciudad, comienzan a aparecer los balnearios propiamente dichos que permiten sólo el paso a quienes alquilen los toldos por mes, temporada o día.

Así, en cada una de las tranqueras el inquilino temporal tendrá que brindar número de carpa o apellido y así será autorizado a ingresar. Claro que, dependiendo del balneario en cuestión, sólo dos vehículos por carpa, razón por la cual en las adyacencias de la ruta se amontonan los vehículos de quienes no poseen cochera o no quieren pagar el extra.

En los paradores como El Taino, La Caseta o Abracadabra, el visitante podrá disponer además del sector de sombra, opciones gastronómicas, vestuarios, espacios para distintas prácticas deportivas, sesiones de masajes o clases de yoga y hasta peluquería.

Estos balnearios suelen ser elegidos por la familias, con vástagos de diferentes edades que se encuentran con actividades que los mantienen con la mente y el cuerpo ocupado.

Una vez pasado el arroyo Corrientes y el camping municipal, aparecen los paradores elegidos por los más jóvenes y con bajadas para camionetas 4x4.

Allí, al son de los beats de la música electrónica y muchas veces al borde de la pileta, sin necesidad de recorrer los más de 300 metros que los separan del mar, los jóvenes marcan y muestran las tendencias fashion del verano, tanto en materia de indumentaria como musical y hasta gastronómica.

Asimismo, la orilla funciona como un gran estacionamiento de camionetas 4x4 muchas de las cuales llevan adjuntado un trailer para cargar el cuatriciclo o la moto de agua, al mejor estilo Pinamar.

Incluso, en muchos casos, se instalan también gacebos para protegerse tanto del sol como del viento que suele decir presente a lo largo de la jornada. Cada parador, también, cuenta con chiringos donde salen los licuados al atardecer.

Mientras que Destino Arena se caracteriza por su restó con especialidades de la cocina mediterránea, este verano fue sede del Personal Fest que cerró con la presentación de Illya Kuryaki and the Valderramas e impuso el "after beach", con sesiones a cargo de DJ desde el atardecer hasta la medianoche. "Así se puede disfrutar de todo, desde la buena música, los tragos y al otro día la playa", describió uno de los managers del sitio, Pablo Sauro.

Mute Club de Mar, además de la bajada para 4x4, cuenta con toldos en el intermedio de arena existente entre el sector gastronómico principal, la pileta y la orilla.

Casi pegado al faro funcionan Cabo Largo, en cuyas tumbonas suele descansar el actor Guillermo Francella, y Kite Beach, parador casi obligado para todo aquel amante de ese deporte extremo.

El sur de Mar del Plata, como la ciudad en otros órdenes, ofrece opciones playeras para todos los gustos y bolsillos.