Se les incendió el "privado" y se mudaron de departamento
Diez allanamientos en distintos privados del centro de la ciudad fueron efectuados en la madrugada de ayer. En uno de los domicilios se dio una situación insólita.
En un caso que no registra antecedentes, tanto por la singularidad como por la inversosimilitud de su naturaleza, los encargados de un "privado" encontraron rápida solución para continuar con las actividades ante el deterioro provocado por un incendio: hicieron un boquete y usurparon el departamento contiguo.
Este hecho insólito quedó al descubierto en la madrugada de ayer cuando la Jefatura Distrital Centro llevó adelante una serie de operativos en distintos domicilios en donde se ofrecía servicios sexuales.
Diez fueron los domicilios allanados por efectivos de distintas dependencias policiales y participación también de personal de la Delegación local de Migraciones y de Inspección General Municipal.
La orden judicial fue librada por el Juzgado Correccional Nº 4 a cargo de Pedro Hooft contra los siguientes domicilios Colón 3473, Alvarado 2135, Castelli 3123, Rawson y Córdoba, Rawson 3133, Brown 3289/3283 P.A, San Luis 2753, Catamarca 3035 departamento 5, Jujuy 2344 y Avellaneda 2078.
Durante el operativo fueron identificadas 30 mujeres, algunas de las cuales eran encargadas de los lugares y por lo tanto se les imputó infracciones a la ley 8031. Asimismo se incautó de una gran cantidad de elementos propios de la actividad y las autoridades judiciales clausuraron los distintos domicilios.
Varios de estos "privados" habían sido allanados el 29 de noviembre de 2008, y durante este año el 10 de febrero y el 15 de setiembre.
En cuanto a la labor de Migraciones, trascendió que algunas mujeres de origen paraguayo y dominicano fueron demoradas para investigar si tienen la documentación en regla para permanecer y trabajar en el país.
Pero el caso insólito se produjo en la planta alta de Colón 3473, donde se pudo comprobar que el departamento "privado" había sufrido un importante deterioro a causa de un incendio. Pero sus encargados, lejos de resignarse a perder el negocio, hicieron un boquete en la pared divisoria con otro departamento y trasladaron allí sus actividades.
El lugar resultó ser precario y carente de las condiciones mínimas de habitabilidad, sin embargo tenía una cama de dos plazas y una mesa de luz. Allí se mantenían prácticas sexuales.
La Jefatura Distrital Centro indicó que continuarán los operativos para ejercer un control sobre este tipo de actividades, que tiene su mayor desarrollo dentro de su jurisdicción.
