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06-01-2010

Taxista mató de un tiro a un menor en un presunto asalto

Un menor de 17 años con antecedentes delictivos y un ex convicto de 27 fueron baleados en 184 y Alvarado durante la madrugada de ayer. El adolescente murió y el mayor resultó herido y dijo que habían sido atacados por desconocidos. Sin embargo, por la mañana un taxista se presentó en una comisaría y se atribuyó la autoría de los disparos. Aseguró que lo habían querido asaltar.

Ocho horas después el taxista de 61 años se presentó en la comisaría duodécima junto a su familia. Llevaba una pistola calibre 9 milímetros y la necesidad de quitarse de encima la carga de lo que había pasado durante la madrugada. Hasta ese momento, para la policía, la muerte de un menor de 17 años en el barrio Belisario Roldán y la herida recibida por un individuo de 27 parecían ser consecuencias de una pelea entre bandas. Pero el taxista dio una versión distinta, inesperada, de lo sucedido, en un acto de responsabilidad cívica poco frecuente.

"Se presentó espontáneamente, nos entregó el arma y nos dijo que había sido asaltado y que cuando lo atacaron a tiros debió disparar", comentó una alta fuente policial.

Si bien tanto la policía como el fiscal Mariano Moyano están evaluando los dichos del taxista, existen ya algunos elementos que corroborarían su relato. Según pudo saberse, el menor fallecido tenía importantes antecedentes delictivos y el otro hombre herido había cumplido condenas por robos contra la propiedad y las personas.

Horas más tarde de que el taxista se presentara en la comisaría, Moyano le tomó declaración y, pese a que la pena que corresponde a la imputación actual es elevada, le otorgó de inmediato la libertad. "Una persona que se presenta de esa manera, que entrega el arma, que narra al detalle lo sucedido, que tiene domicilio fijo en la ciudad, que se encuentra enferma de diabetes, no es una persona que pueda poner en riesgo la investigación si se la deja en libertad", comentó ayer Moyano al fundamentar ante LA CAPITAL su decisión.

La policía inicialmente había basado su pesquisa en los dichos del individuo de 27 años que presentaba un disparo en la región costal, aunque su estado no revestía gravedad. El herido había dicho que tanto él como el menor muerto habían sido víctimas de un ataque por parte de cuatro hombres desconocidos, que luego habían huido.

Dos versiones

Los hechos se produjeron a la 1.45 en 184 y Alvarado, frente a los edificios pertenecientes a empleados gastronómicos, en el corazón del barrio Belisario Roldán.

El primer registro de lo ocurrido fue el de un par de llamados telefónicos al 911 de vecinos que aseguraban estar viendo a dos personas heridas de bala tiradas en la calle. Cuando personal de la comisaría decimosegunda (ex Jorge Newbery) arribó al lugar verificó no sólo que había dos heridos de armas de fuego, sino que uno de ellos estaba ya sin vida. El fallecido fue identificado como Miguel Segovia (17).

Fue en ese instante en que el sobreviviente, Mario Leiva (27), aseguró a los efectivos policiales que habían sido atacados por cuatro hombres. Los supuestos supuestos agresores habían descendido de un vehículo Renault 12 color crema y tras balearlos por "viejas cuentas" habían escapado del lugar.

Lejos de quedarse con esa única versión, los policías tomaron nota de lo dicho por otros testigos acerca de la presencia de un taxi de manera simultánea con el momento de las detonaciones. Sin embargo, no fue hasta entrada la mañana que el caso no comenzó a esclarecerse.

Los policías de la comisaría duodécima vieron entrar, a las 9.30, a un hombre acompañado de su familia y que portaba un arma de fuego. A partir de entonces, el taxista de 61 años -cuyos datos filiatorios fueron mantenidos en reserva- desplegó un relato a través del cual se adjudicó la autoría de los disparos que terminaron con la vida del adolescente y con el mayor de edad herido.

Asalto y defensa

El taxista narró a los policías (poco después se hizo presente en la comisaría el propio fiscal Moyano) que estaba en una estación de servicios de la avenida Colón a bordo del taxi Peugeot 504 cuando escuchó un llamado para la calle Alvarado y 184. Como en esa zona existe una clienta fija, el taxista se dirigió confiado y al llegar a esa intersección se detuvo y tocó bocina.

Según su relato, en ese momento salieron desde otra vivienda tres individuos, dos de los cuales se le colocaron del lado del acompañante. El otro se puso junto a él y le exigió el dinero de la recaudación. El taxista habría entregado en ese momento una billetera con 160 pesos, pero luego uno de los dos delincuentes le realizó un disparo que derivó en su reacción. Estas circunstancias posteriores son materia de investigación y los peritos balísticos están abocados a determinar si existió un tiroteo.

Lo cierto es que, de acuerdo a su declaración, el taxista disparó varias veces, impactando en el menor de 17 años en la espalda y en el otro individuo en la región costal. Luego de ello, en estado de shock, escapó hasta su casa y se comunicó con el dueño del taxi, a quien le comentó lo ocurrido.

El taxista, aún conmocionado, sufrió una descompensación de su diabetes y esperó a recuperar la calma para presentarse en la comisaría.

De inmediato el fiscal Moyano ordenó su aprehensión, a la vez que secuestró la pistola calibre 9 milímetros que el taxista tenía consigo en el vehículo. Una inspección minuciosa en el lugar de los hechos permitió hallar vainas servidas de ese calibre.

Cuando el hombre fue trasladado a sede judicial, el fiscal Moyano le tomó declaración y lo notificó sobre la imputación: "Homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en concurso ideal con homicidio en grado de tentativa, y ambos en concurso real con portación atenuada de arma de uso civil".

Esta triple figura supone una altísima pena, pero dadas las circunstancias especiales en las que se produjo su aprehensión, el fiscal utilizó su criterio y lo dejó en libertad.

Por otra parte, se está profundizando la pesquisa para tratar de corroborar los dichos del taxista y de ser así deberá imputar a Leiva del delito de "robo calificado y abuso de armas".