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12-01-2012

Conmoción por el suicidio de un hombre en una camioneta

Durante casi una hora la policía estuvo frente a un misterio. Un hombre encerrado en su camioneta y ahorcado. Todo parecía un caso de suicidio aunque nadie quería asegurarlo. Luego se confirmó que efectivamente el hombre se había quitado la vida.

El hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre en el interior de la cabina de una camioneta agitó ayer a la tarde a las autoridades policiales y judiciales, aunque poco tiempo después se estableció que se trataba de un suicidio.

Tras una serie de indagaciones y tareas periciales se constató que lo sucedido era un inusual caso de suicidio en el cual la víctima se ahorcó a una altura muy baja respecto al punto de apoyo de los pies.

La historia tiene por debajo una trama trágica ya que pudo saberse que el repartidor estaba pasando por una racha adversa y la rotura de la camioneta Dodge, ayer al mediodía, lo impulsó a tal determinación.

El hecho se inició entre las 14 y las 15 en Córdoba al 2900 casi Castelli, donde la camioneta de José Montemurro (63) se rompió en su planta motriz y no pudo seguir avanzando. Una vecina relató que la camioneta aminoró la marcha y luego se detuvo en medio de la calle.

Montemurro era acompañado en ese momento por un joven ayudante, al que le pidió que fuera hasta la casa de la familia en Italia al 3500 y avisara del desperfecto. La hija del repartidor aguardó a su marido y cuando éste llegó, cerca de las 18, se dirigió hasta el lugar para colaborar con el arreglo de la camioneta.

Una versión que circuló ayer en el lugar del hecho indica que ésta sería la tercera vez en la semana en que la camioneta presentaba desperfectos, situación que afectaba directamente la economía de Montemurro.

Lo cierto es que cuando el yerno llegó al lugar vio que Montemurro no estaba en la cabina ni en los alrededores por lo que supuso que estaba dentro de la caja de la camioneta. Al abrir la puerta lo halló sin vida tendido en el piso con un cordel de nailon rodeando su cuello, a manera de lazo, elemento que estaba atado en una parte alta del automotor.

Instantes después, avisados por el hombre, se constituyeron en el lugar efectivos de la comisaría segunda que certificaron inicialmente la muerte no obstante lo cual convocaron a un médico y a peritos de Policía Científica.

Por una cuestión de lógica premura, y aunque el cuadro parecía ser el de un suicidio, la policía precintó el lugar y trabajó en busca de rastros de terceros.

En esos momentos se presentó el fiscal Juan Pablo Lódola quien se interiorizó del hecho.

A través de la inspección pericial se constató que no había desorden en la caja ni signos de violencia en la víctima, salvo la marca que dejó la cuerda de nailon alrededor de su cuello.

El hombre trabajaba para una empresa distribuidora de jugos, vinos y mercadería variada de almacén y tenía entre sus ropas una suma de dinero cercana a los 5.000 pesos, por lo que quedó descartado el "robo" como causa del hecho.

El conocerse el detalle de la rotura sucesiva de la camioneta en los últimos días se supo también que ayer Montermurro habría sufrido otro gran disgusto y se presume que ése habría sido el desencadenante que lo llevó a tomar tan drástica determinación.

En base a los mencionados elementos el caso quedo caratulado como "suicidio" informaron finalmente fuentes policiales.