30 de noviembre de 2016
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Por falta de obras no hay vacantes en las escuelas provinciales de la ruta 226

Integrantes de las comunidades educativas de las escuelas de la zona de Sierra y Laguna de los Padres reclaman mejoras edilicias. Ayer se movilizaron a la sede del Consejo Escolar.

 

“Necesitamos aulas para estudiar”, alertaron profesores y alumnos de las escuelas primarias y secundarias de la zona de la ruta 226, donde no tienen vacantes para el ciclo lectivo 2017 por la falta de inversión en los edificios escolares.
El segundo cordón frutihortícola más grande del país alberga a cientos de familias cuyos hijos concurren a las escuelas públicas ubicadas en la zona de la ruta 226. En los últimos años, ante el crecimiento del lugar, las escuelas pasaron a tener más matrícula. Pero el aumento de la cantidad de alumnos no se reflejó -a pesar de los reiterados pedidos-, en obras que den respuesta a esa demanda.
En este marco, ayer un grupo de integrantes de las comunidades educativas de la zona, se movilizaron a la sede del Consejo Escolar en busca de respuestas. “Desde 2014 venimos pidiendo aulas para la escuela porque no podemos seguir así, pero no tenemos respuesta y ahora llegamos a la triste situación de tener que decirles a los chicos que quieren vacante para 1º año, que no hay por la falta de espacio”, explicó a LA CAPITAL Nadia Martín, docente de la Secundaria 68 de Laguna de los Padres.
Seis escuelas primarias y cinco secundarias se ubican en la zona de la ruta 226 que comprende Sierra y Laguna de los Padres, El Coyunco, San Francisco y Paraje Los Ortiz, entre otros. La mayoría tienen el problema del espacio, por eso se unieron para reclamar nuevas aulas y mejoras edilicias.
“Tenemos riesgo de inicio del ciclo lectivo 2017 ante la creciente matrícula escolar y por ende la necesidad de la inmediata construcción de dos aulas”, comentó Martín.
En la escuela 68 la situación llegó al extremo. Los casi 300 chicos que integran la Secundaria, conviven con los de la Primaria 48 José Hernández. Todos comparten una batería de baños -cuatro inodoros-, las aulas y el comedor. “En la actualidad, el comedor se utiliza también como aula de los chicos de 6º año por la falta de espacio, pero no es digno para nadie estar en estas condiciones”, agregó la profesora. Es que mientras los chicos de 6to tienen clases en el comedor, a un costado ponen la mesa y sirven el almuerzo de los chicos de la Primaria y, cuando llega la hora de comer, la clase se traslada donde haya un espacio libre.
Para el 2017 en 1º año de la Secundaria 68 ya tienen inscriptos 57 alumnos y, a pesar de haber solicitado el desdoblamiento del curso, aún no lo consiguieron. “Sin duda necesitamos el desdoblamiento porque no se puede aprender ni enseñar en las condiciones actuales, pero también se necesitan aulas para concretar el traslado”, aseguró Martín. Vale decir que las dos últimas aulas que sumaron al edificio escolar fueron construidas “con fondos exclusivos de la asociación cooperadora y donaciones de la cooperativa eléctrica”.

Un problema de la zona

La situación que atraviesa la Secundaria 68 es común a la casi totalidad de los establecimientos de la zona. “El crecimiento de la matrícula lo venimos viviendo todas las escuelas de la zona a raíz del crecimiento de la actividad frutihortícola, por eso nuestro reclamo es desde el 2014, pero sin respuesta”, dijo Martín, quien sentenció: “Lo más terrible que está ocurriendo, es que estamos diciéndole a chicos que no hay lugar, los estamos privando de estudiar”.
Los alumnos de la ruta 226, explicó la docente, son los que tienen asistencia perfecta. “Hay chicos de 11 años que caminan 4 km para llegar a la escuela y se ponen tristes cuando hay feriado porque no ir a la escuela implica ayudar en el trabajo en el campo a sus padres”, comentó. Asimismo aclaró: “La única que sí tiene vacantes es la Agraria de Laguna de los Padres, pero muchos chicos de la zona no pueden concurrir porque es doble turno y ellos ayudan a sus padres en el trabajo o en la casa”.
Más cargos, más módulos, espacio para realizar actividades físicas, son también prioridades que están en la lista de los reclamos de las instituciones educativas: “Hemos escrito cartas al intendente y reclamado por todas las vías que corresponden, pero seguirmos sin respuesta”, dijo Martín.
Con esta consigna y ante la falta de respuestas, se acercaron ayer a la sede del Consejo donde mantuvieron un encuentro con autoridades de la Jefatura Distrital de Educación. “Habiendo agotado todas las gestiones por las vías jerárquicas, nos encontramos en una situación más que compleja que hipoteca el futuro de estos estudiantes y sus familias, ya que no hay cupos para escuela secundaria en toda la zona”, expuso.
La respuesta, una vez más, no fue concreta. Recibieron el compromiso de generar una reunión con el área de Infraestructura Escolar. “Esperamos que esta semana nos convoquen a la reunión, si no volveremos al Consejo, no podemos quedarnos de brazos cruzados”, dijeron los profesores al terminar el encuentro donde también plantearon la necesidad de contar con un polideportivo para la zona.
“La Secundaria 68 es la única que cuenta con terreno propio para poder construir, por eso estamos tan pendientes todos ya que lo que hace falta sólo es la decisión e inversión para llevarlo adelante”, dijo Martín quien también es delegada del Suteba en la escuela. Por último aseguró: “La escuela sigue sosteniéndose como podemos. No hay recursos, ni cargos, y la situación es de gravedad desde hace años”.

 

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