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5 grandes razones para ver Bojack Horseman

Uno de los shows más populares de Netflix llega a su fin, y a pesar de estar catalogada por muchos como una de las mejores series animadas en la actualidad, carece de la popularidad de otros éxitos de la plataforma como Black Mirror o Stranger Things. Por eso, a meses de su final, veremos 5 buenas razones para no perderse una de las comedias dramáticas más originales y osadas de los últimos tiempos.

1) Una historia que vale la pena

Bojack Horseman (Will Arnett) es una ex estrella de “Hollywoo” que tuvo su gran éxito en los años 90 al protagonizar la telecomedia “Retozando”. La serie nos sitúa casi dos décadas más tarde, cuando el protagonista cae en la cuenta de que desde entonces, ha llevado una vida vacía y superficial. Es por ello que decide contratar a una escritora fantasma, para narrar su autobiografía y convencerse a sí mismo y al resto, de que su vida es algo más que una estrella olvidada, y de ese modo, canalizar la profunda depresión que lo agobia.

La narrativa se desarrolla en torno al intento de Bojack por recuperar su reputación como actor mientras lucha con una profunda crisis existencial, los traumas de una infancia difícil, adicciones, y por dejar de arruinar la vida de las personas que lo rodean, evitando reincidir en las mismas conductas autodestructivas; haciéndonos agarrar la cabeza cada vez que creíamos que por una vez, las cosas estaban saliendo bien.

Por otro lado, la historia mantiene una continuidad muy marcada que se puede observar a través de los múltiples guiños a episodios anteriores. A lo largo de la misma, encontraremos episodios que atraviesan desde situaciones divertidas y cargadas de humor, hasta escenas oscuras y desmoralizantes, que quedarán dando vueltas en la cabeza del espectador por un buen rato, luego de terminado el capítulo.

2) La complejidad de los personajes

Además del caballo de “Retozando”, la serie cuenta con un elenco de personajes entrañables, profundamente empáticos, con los que compartiremos emociones en más de una ocasión. Entre ellos se encuentran: La gata persa Princesa Caroline (Amy Sedaris), ex amante y agente de Bojack, que busca formar la familia que ha relegado por tantos años debido a su obsesión con su trabajo; el Sr. Peanutbutter (Paul F. Tompkins), un labrador retriever que parece ser el único realmente felíz en esta historia (característica que resulta particularmente fastidiosa para el protagonista); Diane Nguyen (Alison Brie), escritora y feminista que a pesar de “tenerlo todo” no consigue estar satisfecha consigo misma; y Todd Chávez (Aaron Paul), el mejor amigo de Bojack que aunque tiene un temperamento infantil, logra emprender múltiples negocios de lo más insólitos.

A través de la serie, vamos conociendo a los personajes en profundidad, sus deseos, fantasmas, inquietudes, pasado, y demás elementos que logran que nos identifiquemos con ellos y nos preocupemos por lo que les suceda. Entre los personajes secundarios, encontramos personajes tan bien construidos como los principales, contando con las actuaciones de voz de estrellas reconocidas como J.K. Simmons, Alan Arkin, y Angela Bassett, entre otros.

3) Un universo inteligentemente diseñado

Como se puede observar, el universo de “Bojack Horseman” está poblado tanto por humanos como por animales antropomórficos, que conviven en un mundo colmado de situaciones realistas y absurdas, cuyo balance funciona a la perfección. Aunque todos actúan como personas, los antropomorfos conservan características propias del animal que encarnan, por lo que podemos ver al Sr. Peanutbutter saltar de felicidad al oir el timbre, u observar el prejuicio social entre gatos y ratones.

La ambientación de los escenarios, a veces adaptada a determinada especie (como la casa de un hámster conectada por tubos, o la asombrosa ciudad bajo el agua poblada por animales acuáticos) contribuyen a construir la atmósfera de una sociedad poblada por animales humanoides repleta de detalles sutiles pero a la vez fascinantes.

4) Las referencias y cameos

Además del elenco mencionado, muchas celebridades no han querido quedarse fuera de esta parodia del Hollywood contemporáneo. Paul McCartney, Naomi Watts, y Daniel Radcliffe, son algunas de las celebridades que han hecho apariciones en el show, interpretándose a ellos mismos.

Por otra parte, la serie está repleta de guiños a artistas como Botticelli, Matisse, Klimt, Basquiat, Diego Rivera y Manet, mostrando obras de estas personalidades, sutilmente alteradas para adaptarse a un contexto de antropomorfos. A su vez, el show suele recurrir a flashbacks de décadas anteriores, reflejando diferentes momentos históricos a través de divertidas referencias.

5) Una serie que explora la depresión

El realismo presente en “Bojack Horseman”, es tal vez el aspecto más interesante y mejor logrado de la serie. El retrato de la depresión que construye a través de la psicología de los personajes, marcada por un existencialismo pesimista, lleva al espectador a identificarse en cuestiones como la soledad, la negación, las malas decisiones, y temas que contribuyen a normalizar la angustia con la que convivimos a lo largo de la vida.

A pesar de presentarse como una sitcom, la serie ha ido adquiriendo con el pasar de las temporadas, un tono cada vez más oscuro y melancólico. Llegando a ser considerada una de las series más deprimentes en la actualidad. Esto no es para nada un elemento negativo, sino que constituye, paradójicamente, uno de los aspectos más atrayentes y mejor valorados de esta comedia. La trama aborda temas más complejos que muchos dramas de acción real, por lo que se debe evitar caer en el prejuicio de banalizar el formato animado. Con Bojack, somos partícipes de la vida vacía de un personaje que trata de ser felíz a través del hedonismo, lo cual nos hace preguntar más de una vez qué tan bajo es capaz de caer hasta lograr encaminar su vida.

Es muy difícil encontrar un episodio que termine “bien”, el cual nos deje satisfechos como cualquier otra comedia. Esta es una de las reflexiones más repetidas y fuertes a lo largo de la serie: que los finales felices no existen. No obstante, Bojack nunca pierde la esperanza de poder sentirse bien consigo mismo y ser mejor persona, al igual que el resto de los personajes. Porque de eso se trata “Bojack Horseman”, de la interminable búsqueda de la felicidad.

Por Matías Durand para Pibxs

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