Por primera vez en sus trayectorias, La Konga y La Delio Valdez compartirán escenario. La cita histórica será este domingo, a las 21, en Bendu Arena, en el marco de la gira de verano 2026 de ambas formaciones.
El encuentro reúne a dos de los proyectos más convocantes de la música tropical argentina: la banda cordobesa, referente del cuarteto actual, integrada por Pablo Tamagnini, Diego Granadé y Nelson Aguirre y la formación porteña de 15 integrantes que revitalizó la cumbia orquestal trabajando de manera cooperativa e independiente.
“Va a ser un evento absoluto”, anticipó Ivonne Guzmán, una de las voces de La Delio Valdez, al hablar del show.
“Con los chicos tenemos un vínculo lindo. Nos venimos encontrando en varios festivales, compartiendo ideas, música, y se dio la posibilidad de compartir una fecha, ayudarnos y juntar nuestros públicos”, explicó la cantante en una charla con LA CAPITAL.
“Tenemos muy buena onda entre nosotros, hemos colaborado muchas veces, así que va a ser un fechón”, dijo. Y sin entrar en detalles, fue categórica: “No voy a ‘spoilear’ nada, pero va a haber sorpresas”.
Para Ivonne Guzmán, que mantiene su perfil de solista y compositora, el recorrido de La Delio Valdez es un aprendizaje constante, es crecimiento y, sobre todo, pone lo humano por delante de la máquina de producir.
“Creo que hemos continuado un legado de cumbia. Hay mucha expresión de cumbia aquí en Argentina y nosotros tomamos una veta, que es la cumbia orquestal, y aportamos un granito de arena a nivel cultural. Pero, además, somos independientes, somos una cooperativa, eso también pienso que aporta dentro de lo que es la expresión cultural para dejar una huella. Se puede trabajar de esta manera”, afirmó.
-El camino que han marcado muestra una búsqueda constante, no solo artística sino también en la gestión. ¿Cómo se sostiene ese crecimiento?
-La verdad que sí, es una constante búsqueda, constante prueba y error, ver qué funciona, qué no funciona. Todo el tiempo estamos reevaluando las fórmulas que probamos durante el año. Todo el tiempo estamos viendo de cuidarnos también psíquica y emocionalmente a todos los miembros de la cooperativa, que nadie se sobrepase, porque nosotros entendemos muy bien que nuestro material es humano. Somos nosotros los que estamos ahí arriba representando la música que hacemos y llevándola adelante, además de trabajándola y creando el sistema que la lleve adelante. Y con el crecimiento que decís, el barco necesita cada vez más cuidados, más estrategias, así que también nosotros vamos aprendiendo, hacemos cursos, buscamos asesorarnos con otras cooperativas, estamos en constante búsqueda.
-¿La comunidad y el grupo humano fueron determinantes para vos, después de tus experiencias anteriores?
-Yo pienso que sí. Si bien tengo mi proyecto solista, me gusta mucho trabajar en equipo y La Delio me ha brindado una forma extrema de hacer ese trabajo. Después de mi experiencia ‘mainstream’ con Bandana, siempre me resonó el camino más independiente, más del under, pero sobre todo independiente, por lo que tiene que ver con la libertad creativa y esto de ser dueño de lo que uno hace. Muchas veces cuando trabajás con discográfica, ellos están viendo la parte del negocio y a veces es fácil descuidar la parte humana.

-Y toman decisiones en pos del grupo, de las personas que lo integran.
-Tal cual, porque somos muchas familias viviendo de esto. Entonces, habernos podido generar una estabilidad laboral con un sueldo mensual es una dignidad laboral que viene bien en el mundo independiente. Nosotros decimos que somos obreros de la música. Somos trabajadores.
“El desvelo”: raíz y expansión
-En el último disco, “El desvelo”, que es bastante distinto al anterior, por un lado profundizan la raíz, lo básico, el sello de La Delio, pero a la vez abren un abanico de sonidos muy latinoamericanos, con distintas influencias.
-Totalmente. Es como que La Delio ya llegó a un punto en que encontramos un sonido propio de la orquesta y a partir de ahí la idea fue seguir explorando todas esas influencias y puntos de vista que tenemos. Fuimos variando el proceso de composición. Antes era un autor que traía una canción casi terminada y la orquesta le agregaba los arreglos. Ahora este proceso fue diferente, más comunitario. Nos dividimos en grupos de cinco, cuatro, y desde ideas muy chiquitas las íbamos desarrollando. También hicimos alianza con dos productores. Hicimos “Nuestro lugar favorito”, una bachata. Cuando Juan Blas Caballero nos hizo la propuesta, nos asustamos, pero después dijimos: “¿por qué no?”. Buscamos maestros que nos instruyeron en el género y nos animamos. En “Pájaro y demonio”, grabamos en vivo todos los instrumentos juntos, nunca lo habíamos hecho y eso hizo que el disco suene más orgánico. Además, hay nuevos cantores, nuevos dúos, abrimos el abanico de sonidos y de posibilidades, y eso hace que el show sea un poquito más emocionante y diferente para la gente que nos viene siguiendo desde hace varios años.
“Siempre es emoción y es fiesta”
Sobre los shows en vivo, la artista reconoció que “siempre es emoción y es fiesta. Me encanta el concepto del derecho al festejo y también lo importante de juntarse, de verte las caras, de compartir, salir un poco del aparatito y mirarnos a los ojos”, valoró. Y también señaló que en La Delio ven que “tenemos un público muy ecléctico, vienen desde infancias hasta abuelos, gente que capaz era rockera. Es súper lindo”.
-Con toda la experiencia que traías, ¿qué significó La Delio Valdez para vos?
-Fue algo lindo y loco porque me llevó a mi raíz. Pude cantar músicas que escuchaba en mi infancia, pero que nunca había interpretado en mi vida profesional. Eso abrió algo adentro mío. Me hizo crecer de una manera muy desde adentro, construir un pedazo más de mi artista. La Delio me dio la oportunidad de tocar mucho en vivo y de crear un personaje nuevo dentro de lo que soy como artista. Te diría que si fuera un árbol, tengo una rama más, con un montón de flores.
-Se sigue hablando de tu regreso a Bandana, quizás en forma de colaboración con La Delio. ¿Es real?
-Se ha especulado mucho alrededor de Bandana y de si yo iba a participar, pero no. Por ahora no se está dando la posibilidad.