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Salud 30 de enero de 2026

Cáncer de mama: especialistas reclaman un plan nacional para reducir desigualdades

Advierten que un marco común permitiría acortar tiempos, mejorar la calidad de la atención y salvar miles de vidas en las próximas décadas.

Cada 4 de febrero, en el Día Mundial del Cáncer, el cáncer de mama vuelve al centro de la agenda sanitaria por su impacto en la salud de las mujeres y los desafíos pendientes para garantizar una atención oportuna y equitativa.

En ese contexto, el podcast #MacmaConVos, impulsado por MACMA -Movimiento Ayuda Cáncer de Mama–, presentó un episodio dedicado al acceso, la equidad y la calidad en la atención, con el acompañamiento de la compañía biofarmacéutica AstraZeneca. Participaron la doctora Lorena Lainati (MN 101.436), jefa de Oncología del Hospital Tornú y directora de la Carrera de Oncología de la Universidad de Buenos Aires, y la doctora Julia Ismael (MN 94.867), oncóloga clínica, magíster en Políticas Públicas y directora ejecutiva de GEDYT.

Ambas coincidieron en un punto central: ordenar el recorrido asistencial es una de las principales herramientas para mejorar la experiencia de las pacientes y reducir las brechas en el acceso al diagnóstico y al tratamiento.

El debate cobra relevancia en un contexto preocupante. El cáncer de mama sigue siendo el tumor más frecuente en mujeres y la principal causa de muerte oncológica femenina en el mundo. En la Argentina, se registran alrededor de 6.100 fallecimientos y más de 22.000 nuevos casos por año, según datos del Instituto Nacional del Cáncer (INC). Si bien se trata de una enfermedad con alto potencial de detección temprana y tratamiento eficaz, las especialistas advirtieron que las barreras de acceso y las demoras continúan condicionando los resultados clínicos.

El recorrido del paciente, en el centro del debate

Durante el intercambio, el recorrido del paciente ocupó un lugar central. En un sistema de salud fragmentado, con múltiples actores y niveles de decisión, su organización aparece como una condición necesaria para mejorar la atención.

“Pensar en un plan nacional es pensar un marco estratégico, sostenido, integral y obligatorio que ordene el recorrido del paciente oncológico. Existen muchas acciones, pero el problema es que están descoordinadas”, explicó Lainati.

Desde una mirada complementaria, Ismael remarcó la necesidad de contar con herramientas comunes que permitan articular el sistema sanitario federal. “Un plan nacional de control del cáncer es un instrumento de organización que permite que todos hablemos el mismo lenguaje”, señaló.

Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la implementación sostenida de modelos integrales de atención podría reducir la mortalidad por cáncer de mama en un 2,5 % anual. En la Argentina, ese impacto equivaldría a más de 3.200 vidas salvadas en 20 años, un dato que refuerza la urgencia de avanzar en políticas públicas orientadas a ordenar el recorrido asistencial.

El impacto del tiempo en la sobrevida

Las especialistas también pusieron el foco en la gestión de los tiempos, un aspecto crítico en oncología. La demora hasta la primera consulta, la obtención de resultados diagnósticos y el inicio del tratamiento son hitos que influyen de manera directa en la evolución de la enfermedad.

“Estos puntos son los que modifican la sobrevida de nuestros pacientes”, sostuvo Lainati. En esa línea, subrayó que el acceso a los tratamientos debe ir acompañado de procesos que garanticen oportunidad y continuidad. “Cuando el tiempo se extiende, la medicación puede llegar en un momento inoportuno y perder eficacia”, advirtió.

Datos, calidad y una mirada centrada en las personas

El uso de datos y la medición de los procesos asistenciales surgieron como herramientas clave para mejorar la calidad de la atención y orientar la toma de decisiones. Ismael destacó la importancia de contar con información concreta: “Lo que no se mide no se puede mejorar. Primero tenemos que conocer nuestras demoras para después evaluar estrategias de mejora”.

En ese marco, se destacó el rol de las estrategias de navegación de pacientes, que acompañan a las personas a lo largo de su recorrido por el sistema de salud y facilitan el acceso oportuno a las distintas instancias de atención. “El objetivo del navegador es reducir los tiempos y ayudar a derrumbar la inequidad”, explicó Lainati.

Las especialistas coincidieron en que consolidar modelos de atención oncológica basados en datos, con estándares de calidad y una mirada centrada en las personas, fortalece la capacidad del sistema para ofrecer respuestas más oportunas y equitativas. En ese sentido, remarcaron la importancia de impulsar políticas públicas que aseguren continuidad en la atención, de modo que el diagnóstico y el tratamiento lleguen a tiempo, sin importar el lugar de residencia o el tipo de cobertura.

Este enfoque se alinea con la Iniciativa Mundial contra el Cáncer de Mama de la OMS, que promueve el fortalecimiento de los sistemas de salud a través de estrategias integrales basadas en evidencia, con foco en la detección temprana, la oportunidad diagnóstica y la continuidad del tratamiento.