“La Madonnita habla de la crueldad del poder y de la crueldad del patriarcado”, define Cecilia Martín, actriz, quién actualmente se pone en la piel de Filomena, en esta obra escrita por Mauricio Kartún y que este verano sube a escena en El Séptimo Fuego.
Si bien la historia se sitúa en las primeras décadas del siglo XX, la actriz hizo hincapié, en una charla con LA CAPITAL en la actualidad del texto. “Nos reconocemos, lamentablemente”, dijo.
La historia transcurre en un cuarto asfixiante en el que, entre máquinas fotográficas antiguas y el humo de habanos, se encuentran el fotógrafo Hertz, interpretado por Lalo Alías, Filomena y Basilio, a cargo del actor Omar Gómez.
Entre ellos se teje una trama en la que el hombre retrata a su mujer y luego comercializa esas imágenes entre la clase trabajadora inmigrante.
Bajo la dirección de Pedro Benítez, el equipo trabajó intensamente sobre las situaciones y la construcción de los personajes en relación a cada una de esas situaciones.
En el caso de Cecilia, Filomena, no tiene texto, es decir no habla. Toda su interpretación tiene que ver con la transmisión del enojo -porque Filomena no se resigna- a través del cuerpo, de la gestualidad, lo que implicó un desafío tanto físico como mental para la actriz.
“La Madonnita es un texto que tiene espacios de grotesco, espacios de humor y un trabajo muy minucioso sobre lo que pasa, sobre cada situación. Pedro hace explotar cada gesto de los personajes. El ritmo, la situación es lo que manda. Y a mí me demandó realmente un trabajo muy importante. Yo tengo mucha gestualidad, no me cuesta, pero se trabajó mucho, hasta cuánto bajar la ceja en una escena cuando aparece el enojo y no la resignación, que es una de las claves del personaje de Filomena”, describió la actriz.
Martín compartió que su personaje recibe mucha empatía de parte del público, una vez finalizada la función. Pero también sucede algo similar con lo que provoca el personaje de Basilio, un personaje rústico.
Es que la obra “habla del poder, habla de lo que es la sociedad y dentro de esas temáticas aparece la temática de la violencia de género, del patriarcado esparciendo ese poder tan fuerte sobre la mujer objeto, que hoy todavía no se ha revertido y si bien la historia se sitúa a principios del siglo XX, hoy nos miramos ahí. Hay una resignificación todo el tiempo, hay una actualización lamentable, un reconocimiento que afecta tanto a la mujer como al varón“, reflexionó.
“La Madonnita” estrenó en junio 2025 con funciones mensuales hasta enero de este año, desde cuando sube a escena todos los sábados a las 21, en el Espacio Cultural ubicado en Bolívar 3675.
“Creo que es la magia del teatro es la metáfora, y espero que no se pierda porque la metáfora es lo que provoca el alerta en el espectador, te hace crecer, te hace imaginar, te hace soñar otras cosas y también te hace interpretar o encontrar otros caminos, que Kartún cuando lo escribió no lo supuso y cuando Pedro lo dirigió tampoco. Cada espectador hace su propia decodificación de lo que pasa, desde lo sensible. Y me parece que hay una nota sensible que es muy fuerte con todo lo que sucede en La Madonnita lo que sucede entre los dos personajes varones también, porque se sacan chispas. La competencia, el poder, con todo lo que significa y por un lado la intelectualidad o el creerse superior y el sentirse inferior y usar la fuerza física.
Hay un montón de condimentos sumamente interesantes que van construyendo esta historia”, desgranó la actriz.