Obra sobre todas las formas de la soledad se convirtió en una exitosa propuesta del teatro local
El espectáculo se quedó con un premio Vilches, la actriz María Cámpora fue reconocida con un Estrella de Mar y las funciones se agotan cada semana. El elenco habla sobre el fenómeno. Se trata de "Solos, un lienzo en blanco"
Villar, Dominguez, Sandra Othar (jurado del Premio Vilches), Fernández y Cámpora en la Villa Victoria, donde la obra recibió un reconocimiento.
“La soledad tiene mala prensa, pero no es tan negativa como la vemos, puede ser una posibilidad”, señaló el actor Emiliano Fernández, quien junto a María Cámpora proponen la obra “Solos, un lienzo en blanco”.
El espectáculo, que cuenta con la dirección de Sebastián Villar y la asistencia de dirección de Carmen Domínguez, fue uno de los acontecimientos teatrales del verano.
Cámpora fue elegida mejor actriz marplatense en los Premios Estrella de Mar de esta temporada, mientras que la propuesta resultó ganadora de un Premio Vilches y se agotan las localidades para cada nueva función, que se desarrolla en El Galpón de las Artes. La última presentación fue el viernes 6 con localidades agotadas y la próxima será el sábado 14 de marzo en esa sala.
Hace varios veranos, Cámpora y Fernández compartieron escenario en la obra “Fedra”, con dirección de Mariano Moro y, “tras bambalinas”, cuentan, nació una amistad tan poderosa como para emprender una obra que pensaron, escribieron y actuaron, tal como ocurre en “Solos…”. Estrenaron en enero de este año y entraron en el boca a boca de quienes gustan ver teatro marplatense.
“Hay muchas historias. La historia central es de dos actores, dos amigos, que se encuentran frente a un lienzo en blanco y a partir de ahí empiezan a hipotetizar acerca de la soledad y prestan sus cuerpos y sus emociones para esas historias”, siguió Fernández, entrevistado por LA CAPITAL. Aparecen también sus propios miedos y soledades y esa condición en cada una de las etapas de la vida.
Con esta historia, el grupo dio en el blanco con un tema que afecta en un momento de virtualidad, redes sociales y falsa sensación de compañía. “Qué lindo que se nos ocurrió hacer esto, en una época donde parece que estamos todos conectados y estamos en realidad cada cual solo en su casa frente a una pantallita que mide, no sé, 10 por 15 o menos todavía. Cómo eso te va a llenar, te llena de soledad, nada más”, dijo Cámpora.
La actriz también destacó la importancia de la dirección de Villar, quien los acompañó durante el proceso desde la distancia, porque reside en la actualidad en Brasil. “Sebastián le supo dar una mirada increíble”, dijo.
Para el día a día y para bajar a escena los conceptos de Villar, estuvo presente Carmen Domínguez. “El año pasado vine en marzo una semana y esa semana fue maratónica, todas las noches ensayando y ensayando”, recordó Villar.
“Me llegó el texto y pensé que era una obra que me gustaría actuarla, porque antes de ser director soy actor”, destacó.
“Nos entregamos a ese proceso creativo que fue una delicia, inolvidable, con crisis como todo proceso artístico, pero sabíamos que íbamos a buen puerto. Estoy muy feliz”, dijo el director, un sentimiento que comparte todo el elenco, que también se completa con el diseño de luces de Gustavo Martincic. “Hace de cada escena un cuadro de Hopper”, agregó Cámpora sobre el trabajo del destacado iluminador.
“Uno siempre espera el reconocimiento, que lo que uno hace le guste en lo posible a todo el mundo –siguió Cámpora–. Lo que más felices nos hace es que al público le encanta la obra y la sala se llena todos los martes”, agradeció.
