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Arte y Espectáculos 14 de abril de 2026

La herencia de Pichina Hernández: su nieto conduce el programa de TV “Cosas nuestras”

Nieto de la fundadora de la agrupación El Ceibo, Placé habla de la usina folklórica que habita en Mar del Plata y que difunde en su programa en Canal 2. El caso de Adolfo Ábalos y de los trabajadores santigueños.

"La movida folklórica en el panorama cultural marplatense te diría que es del 70 %", dijo Alejandro Placé.

 

 

“Cosas nuestras” se llama su disco de folklore y también es el título del ciclo televisivo que desde hace tres años es parte de la grilla de Canal 2 -en el mes de mayo celebrará su tercer aniversario-. Todos los viernes a las 21, los sábados a las 18.30 y los domingos a las 13.30 se lo puede ver a Alejandro Placé en la pantalla marplatense, pero es usual que aparezca todos los días en la programación, con entrevistas y canciones de músicos y músicas locales.

Aunque el folklore es el género más abordado en su programa, no es el único estilo: rock, melódico y música de autor también pasaron en estos tres años de trabajo.

“Me siento difusor de nuestra tradición, de nuestra identidad, de nuestra música, de nuestras danzas. Es algo que aprendí de primera mano de mis abuelos“, contó en una charla con LA CAPITAL.

Y se emocionó cuando habló de su abuela, una mujer histórica para las danzas nativas y para los géneros populares. “Pienso que el programa es una continuación de la obra que hizo mi abuela, Pichina Hernández, que arrancó en el año ’53 a enseñar danzas folklóricas en su casa, a todo niño que quisiera venir a aprender. Pasaron muchas generaciones… Sentí que estaba representando a Pichina, que tomé la posta”, siguió, en la intensa evocación familiar.

Cómo se recordará, Pichina Hernández fue la fundadora de la Agrupación Tradicionalista El Ceibo, desde la que bregó por la enseñanza del folklore, a partir de su cuerpo de baile, y por la difusión de la cultura criolla en su totalidad. Falleció a los 96 años en 2017.

“El programa se llama ‘Cosas nuestras’ porque abarca un montón de cosas que tienen que ver con la identidad nacional, con la tradición, con el folclore, con el sentido de pertenencia y además porque es el nombre del disco que salió en el 2023″, repasó el artista.

En ese disco, se dio el gusto de grabar con muchos artistas nacionales y locales, desde Peteco y Cuti Carabajal, a Lito Nebbia, Nancy Ábalos y Pancho Figueroa.

-Mar del Plata tiene músicos y músicas de todos los géneros, ¿cómo analizás el panorama del folklore?

-Todas las expresiones culturales las valoro, más viviendo de una ciudad que es bastante indiferente a sus artistas, y si no que lo diga Piazzolla. La movida folklórica en el panorama cultural marplatense te diría que es del 70 %. Pensá que no debe haber una ciudad en todo el país que tenga la cantidad de agrupaciones folclóricas que tiene Mar del Plata, y de la calidad. La movida folclórica marplatense es muy importante y siempre lo fue, porque tuvimos la suerte de tener mucha gente entusiasmada con difundir nuestra cultura, pero además tuvimos la suerte de tener visitantes o vecinos ilustres que vinieron a vivir a Mar del Plata, como en el caso de Adolfo Ábalos.

-Y eso fue un estímulo, ¿no?

-Sí, Adolfo hizo mucha docencia en Mar del Plata, muchísima. Por ejemplo, uno de los grandes del folklore es Raúl Carnota, que cuando vivió en Mar del Plata tomó clases con Adolfo Ábalos. Y a eso le sumamos que de los cuatro Chalchaleros, dos vivieron en Mar del Plata, uno fue Polo Román y el otro es Pancho Figueroa.

-¿Por qué atrae Mar del Plata como retiro de los folkloristas?

-Es una pequeña Buenos Aires, hoy 400 kilómetros por una autopista no es nada, y un vuelo de una hora a Buenos Aires no es nada tampoco. Acá encuentran tranquilidad, encuentran una ciudad hermosa. Creo que los marplatenses no tenemos ni idea de lo que significa Mar del Plata. Hay una canción que grabé con Graciela Carabajal, que se llama “La nunca lejos” habla de esos santiagueños que vinieron a Mar del Plata a trabajar, a buscar una esperanza, a buscar un trabajo, pero aparte de venir a trabajar, trajeron la guitarra, y cuando la trajeron, trajeron su folclore. Te puedo asegurar que el 90 % de los restaurantes, seguramente vas a la cocina y hay un santiagueño cocinando. Vino a cocinar y también se trajo la guitarra.

-Así se va armando esa sopa de géneros, estilos, temas…

-Tal cual. Yo veo a chicos nacidos en Mar del Plata que son grandes folkloristas y vos decís, ¿pero cómo puede ser? Mi caso es muy particular, porque yo lo mamé desde que nací, yo era muy chiquitito y ya sabía todas las danzas de Argentina y de qué región eran, porque nací en lo de Pichina. Eso a mí me daba un hándicap enorme. Y tengo una madre poeta, que mamó la poesía de su padre, mi abuelo, que era un gaucho de los pagos de Pira, donde el Martín Fierro era su ABC, todo ese caldo que vos dijiste, esa sopa, hicieron que yo sea lo que soy, un cantautor, un poeta enamorado de mi folclore. Eso es lo que soy.