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La Ciudad 1 de junio de 2026

Manes: “Los argentinos estamos rotos por dentro”

El neurólogo y exdiputado nacional advirtió sobre la crisis de salud cerebral, el impacto de la tecnología y la pérdida de capital humano en Argentina. “Sin salud cerebral no hay capital humano y sin capital humano no hay desarrollo”, afirmó.

“La era de la inteligencia artificial nos va a exigir ser más humanos. Y eso implica invertir en el cerebro de las personas”, aseguró Facundo Manes en diálogo con "Agenda Real".

“Uno de cada tres personas en el mundo va a tener un trastorno cerebral a lo largo de su vida. Y en Estados Unidos ya hablan de una de cada dos”. La frase impacta y el diagnóstico todavía más. Quien la pronuncia es Facundo Manes, neurólogo, neurocientífico y exdiputado nacional, durante una extensa entrevista con “Agenda Real”, el programa de streaming de LA CAPITAL y Canal 8.

Con un tono reflexivo, preocupado y profundamente crítico sobre el presente argentino y mundial, Manes habló de salud cerebral, tecnología, pobreza, política, desigualdad, pandemia y crisis de sentido. Y dejó una definición fuerte sobre el estado emocional de la sociedad argentina: “Estamos rotos por dentro”.

Manes participó recientemente de un encuentro internacional organizado por la Fundación Ineco, que reunió en Buenos Aires a referentes mundiales de neurología, psiquiatría y salud cerebral.

“Vinieron líderes globales de 45 países. Estuvieron la Academia Americana de Neurología, la Academia Americana del Corazón, la Federación Mundial de Neurología y de Psiquiatría. La conclusión fue muy preocupante: más de una de cada tres personas va a tener un trastorno cerebral a lo largo de su vida”, explicó.

Para el neurocientífico, el problema ya excede largamente el campo médico. “Esto es un problema económico, de productividad, de cohesión social y hasta de democracia”, afirmó.

Además, alertó sobre lo que definió como un “impuesto cognitivo” provocado por el uso permanente de la tecnología.

“La interacción constante con la tecnología afecta nuestras habilidades cognitivas y emocionales. En una época en la que necesitamos más capacidad de atención, creatividad y pensamiento crítico, estamos deteriorando el cerebro”, sostuvo.

“Sin capital cerebral no hay capital humano”

Uno de los conceptos centrales de la charla fue el de “capital cerebral”, idea que Manes considera previa al tradicional concepto económico de capital humano.

“Sin un cerebro sano no hay capital humano. El capital humano se construye sobre un cerebro que funcione bien”, explicó y vinculó directamente esa problemática con la pobreza estructural argentina.

“En Buenos Aires, el 60% de los chicos vive en la pobreza, muchas veces con mala nutrición y poco estímulo afectivo y cognitivo. Eso impacta directamente sobre el desarrollo cerebral”, señaló.

Según Manes, el mundo empezó a tomar conciencia de este fenómeno y hasta el Foro Económico Mundial de Davos lo incorporó en su agenda.

“La era de la inteligencia artificial nos va a exigir ser más humanos. Y eso implica invertir en el cerebro de las personas”, indicó.

Consultado sobre el estado emocional de la sociedad argentina, Manes fue contundente. En tal sentido fue categórico al afirmar que hay “una enorme incidencia de ansiedad, estrés y desánimo”. “A diferencia de 2001, cuando había bronca y ganas de luchar, hoy estamos quebrados por dentro”, afirmó.

Y agregó: “No veo ni siquiera una oposición organizada porque la sociedad está muy golpeada emocionalmente”.

Para el neurocientífico, esa situación no responde únicamente al Gobierno actual, sino a décadas de frustración colectiva.

“Argentina hace años que no encuentra un camino hacia el desarrollo. Tenemos ciclos de esperanza y decepción permanentes”, analizó.

Manes también se detuvo en lo que definió como “la cuarta ola” de la pandemia.

“La pandemia -detalló- no terminó cuando terminó el virus. La cuarta ola es el impacto mental, educativo, económico y social que dejó y que va a durar décadas”. Según explicó, la humanidad puede reaccionar frente a las grandes crisis de dos maneras diferentes.

“Después de la peste negra surgió el Renacimiento. Pero después de otras pandemias aparecieron guerras, violencia y autoritarismo. Yo creo que hoy estamos más cerca de ese segundo escenario”, dijo. Y advirtió: “Estamos saliendo más individualistas, más crueles y más autoritarios”.

“La política apuesta al tribalismo”

En otro tramo de la entrevista, Manes vinculó el deterioro del debate público con el funcionamiento actual de la política y las redes sociales. “Los consultores políticos descubrieron que el enojo da más votos que la esperanza”, afirmó y explicó que el fenómeno se apoya sobre una característica evolutiva del ser humano.

“Somos tribales. Nuestros cerebros evolucionaron para sobrevivir en grupos. Entonces, los líderes populistas explotan eso: generan un ‘ellos contra nosotros’ permanente”, señaló en “Agenda Real”.

Según Manes, esa lógica termina destruyendo la posibilidad de construir consensos.

“Los que están conmigo son buenos aunque sean corruptos; los de enfrente son malos aunque sean honestos. Ese tribalismo sirve para ganar elecciones, pero impide gobernar y desarrollarse”, sostuvo enérgicamente.

A lo largo de la charla, Manes dejó múltiples críticas hacia la dirigencia política argentina y al cortoplacismo de las decisiones públicas. “Hace 50 años hablamos de inflación, del dólar y del Fondo Monetario. Argentina se volvió un país aburrido porque perdió la capacidad de pensar en grande”, reflexionó.

También cuestionó con dureza la dinámica interna del sistema político. “Vi diputados votando en contra de sus convicciones para conseguir un cargo o un beneficio para el gobernador de turno”, contó.

Y agregó: “Nadie está pensando estratégicamente en el desarrollo argentino”.

“El capital humano argentino está en riesgo”

En otro pasaje de la amplia charla, Manes advirtió además sobre el deterioro educativo y científico del país. “Argentina lideraba la región en calidad educativa y hoy mira con envidia a sus vecinos”, afirmó. En ese sentido, alertó sobre las consecuencias de la desinversión en universidades y ciencia.

“Estamos destruyendo el capital humano argentino. Y ahora además estamos perdiendo capital cerebral”, sostuvo.

Para el neurocientífico, el desarrollo no depende solamente de los recursos naturales.

“Las materias primas pueden ayudar a ordenar la macroeconomía, pero no desarrollan un país. Lo que desarrolla es la educación, la ciencia, las instituciones y una justicia independiente”, remarcó.

Uno de los momentos más impactantes de la entrevista llegó cuando Manes comparó la relación actual con los teléfonos celulares con el tabaquismo.

“En unos años ver a alguien todo el día conectado va a ser como hoy ver a alguien fumar”, afirmó.

Y explicó: “Ya tenemos evidencia de que el uso permanente del celular y las redes sociales genera ansiedad, estrés, insomnio y deterioro cognitivo”.

Según dijo, la sociedad todavía no tomó dimensión del problema, del mismo modo que ocurrió durante décadas con el cigarrillo.

“Antes se fumaba en aviones, restaurantes y hasta en publicidades con médicos. Hoy ya entendimos el daño. Con el celular va a pasar algo parecido”, aseguró.

Consejos para cuidar el cerebro

Hacia el final de la entrevista, el neurólogo dejó una serie de recomendaciones para mejorar la salud cerebral.

“Hay que tener momentos del día desconectados, mirar a las personas a los ojos, hacer ejercicio físico, dormir bien y aprender cosas nuevas”, enumeró.

También destacó el valor del contacto humano. “La conexión humana es el mayor predictor de bienestar. La soledad crónica mata más que fumar 15 cigarrillos por día”, aseguró.

Y concluyó: “Tenemos que invertir en el cerebro de nuestra gente. Sin salud cerebral no hay futuro posible”.