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El País 27 de mayo de 2017

Las imágenes de los veteranos de Malvinas, bandas y aviones en el desfile por el 25 de Mayo

La banda del Regimiento de Patricios abrió el desfile militar, realizado en Buenos Aires, y Cecilia Milone dio el cierre entonando las estrofas del Himno Nacional.

Sentados en el cordón de la vereda, trepados a los contenedores de basura o aprovechando un privilegiado balcón sobre la avenida Libertador, miles de personas desafiaron el frío para sumarse al desfile militar con el que las Fuerzas Armadas celebraron en el barrio de Palermo el 207 aniversario de la Revolución de Mayo.

Eran las 11.30 de la mañana, cuando el general de brigada José Antonio Saumell Robert, subido a un jeep militar, pidió autorización al ministro de Defensa, Julio Martínez, para dar comienzo al desfile.

La banda del Regimiento de Patricios “Tambor de Tacuarí” se preparó entonces para marcar el paso y empezar a marchar. Los músicos ya se habían ganado varios aplausos mientras “calentaban” la previa, tocando canciones del músico español Enrique Iglesias.

Francotiradores camuflados con imitaciones de vegetación cayendo desde sus cabezas, equipados con esquíes, vestidos de naranja para la Antártida, con trajes de buzos y mujeres levantando fusiles con bayonetas, fueron algunos de los uniformados que dejaron a los chicos boquiabiertos, y también a muchos mayores, que se acercaron sin niños como excusa.

Un vallado de dos kilómetros intentó ordenar el desfile desde Salguero hasta Dorrego, pero no pudo con los chicos. Los más osados se animaron a cruzar corriendo de lado a lado entre formación y formación, pero la mayoría se conformó con sentarse cerquita del paso de las tropas.

Del otro lado de la valla, los padres trataban de convencer a los hijos que los gorros y banderas que repartían los militares eran mucho mejor que los multicolores que se vendían a 180 pesos. Los más afortunados lograron llevarse un copo de nieve a 30 pesos.

Los Pucará, Hércules y Skyhawk hicieron tronar el cielo del mediodía, pero los despistados apenas pudieron verlos ya que fueron solo dieciséis los aviones autorizados a desfilar. Más, explicaron desde la organización, hubieran provocado un caos en el aeropuerto. Desde el desfile del Bicentenario que no se veía naves militares volando por el centro de la Ciudad.

Más de seis mil efectivos de las Fuerzas Armadas junto a otros mil músicos nacionales y extranjeros participaron del desfile organizado por el ministerio de Defensa.

“íGracias por tanto, capos!”, fue una de las frases que el público gritaba emocionado ya sobre el final, cuando unos cincuenta veteranos de Malvinas terminaron de recorrer los dos kilómetros sobre la avenida del Libertador para entrar al Campo Argentino de Polo donde se realiza el cierre con el carrousel de bandas militares.

Algunos de traje, otros con uniformes de combate, algunos de la mano con sus hijos y nietos, todos los ex combatientes recibieron orgullosos el aliento de los que esperaban con banderas y cámaras de fotos para verlos pasar. Detrás de ellos, los Granaderos a Caballo cerraban el paso.

Bolivia, Chile, España, Estados Unidos, Francia, Italia, Marruecos, Paraguay, Perú y Uruguay, fueron algunos de los países que enviaron sus bandas para tocar en el cierre en el que Cecilia Milone cantó el Himno Nacional.

Fue también una ocasión para la solidaridad, ya que las Fuerzas Armadas, junto con la Fundación Cáritas, realizan una colecta de alimentos no perecederos para entregar en las zonas afectadas por la inundación.