CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Deportes 5 de mayo de 2016

Pagó carísimo la falta de gol

River quedó eliminado de la Copa. El equipo de Gallardo desperdició infinidad de situaciones de gol. Apenas le ganó 1-0 a Independiente del Valle y quedó afuera porque había perdido 0-2 en Ecuador.

BUENOS AIRES.- River fue, buscó y lo intentó de mil maneras, pero su falta de gol lo dejó fuera de la Copa Libertadores a pesar del triunfo 1-0 en el Monumental ante Independiente del Valle de Ecuador por la revancha de octavos, tras el 2-0 en la ida.
El único gol del encuentro, controlado por el colombiano Wilmar Roldán, lo marcó el delantero Lucas Alario a los 33′ del segundo tiempo.
El equipo de Marcelo Gallardo no pudo defender el título logrado en la edición pasada y de esta manera, el rival de Pumas de México en cuartos de final será Independiente del Valle.
River jugó un buen partido, el mejor del año seguramente. No podrá recriminarse la actitud y el juego, pero sí su falta de gol, una característica que exhibió en el año y que ni siquiera alcanzó con el “chip copero” que acostumbró a los hinchas en las paradas difíciles.
Las situaciones de riesgo que generó River fueron muchísimas, pero el palo, el travesaño y las apariciones salvadoras del arquero paraguayo Librado Azcona, figura del partido, le privaron del gol.
El partido fue lógico: River fue a buscarlo, con ideas, a veces con mucho nervio e intensidad, e Independiente lo esperó agazapado, en busca de una contra mortífera porque sabía que el local iba a jugar también contra el reloj.
Esa única oportunidad para Independiente se produjo a los 16′ del segundo tiempo cuando Marcelo Barovero le sacó con el pie derecho el gol al rápido José Angulo.
Después, fue un monólogo de River, tanto en el primer tiempo, donde tuvo seis situaciones entre remates de D’Alessandro (eje del equipo), Mora y Alonso.
La mejor carta de River en ataque fue el lateral izquierdo, con las proyecciones de Milton Casco. Solo le faltó más aporte de Ignacio Fernández, de flojo partido, para reforzar ese costado.
En la segunda parte fue todo de River que acorraló a su rival, por necesidad y por choque de fuerzas, y solo pudo gritar gol con la atropellada del ingresado Alario tras el rebote que dio el arquero en el remate de Casco, en su mejor partido en River.
El ingreso de Alario le dio más peso ofensivo a River, que jugó con tres delanteros, y desde su ingreso se dieron más situaciones: la chilena de Mora que encontró Azcona (6′), el disparo de cabeza de Alario al travesaño (15′), otro remate al travesaño de D’Alessandro (19′) y una tapada fenomenal de Azcona ante el cabezazo del gran pivot de la noche, el uruguayo Alonso (25′).
River, que además sufrió una tarea discreta del árbitro Roldán (no cobró penal en el primer tiempo en una infracción a Mayada) lo buscó hasta el final, hasta el último segundo, como aquel intento de Mercado, tras centro de Ponzio (44′) que encontró Azcona.
El dueño de casa, que se lamentó por su languidez en el partido de ida, no pudo repetir aquella noche del 6-0 ante The Strongest de Bolivia por el grupo 1. Esa vez, la primera situación tuvo destino de red y después se hizo más fácil.
Anoche, River chocó una vez más con las oportunidades malogradas, con la suerte esquiva de un semestre malo en resultados, pero mereció más goles y no pudo ser. River se retiró aplaudido por sus hinchas, de pie, en un reconocimiento con gusto a fin de ciclo, de un ciclo ganador del cual Gallardo y compañía buscarán reencontrar a la brevedad.