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Deportes 17 de octubre de 2018

Brian Arregui, el boxeador que conmueve con su oro olímpico

Tiene 17 años, tiene una hija y pelea desde los 9, un año después de perder a su padre. Un entrerriano que volvió a bañar de oro al boxeo olímpico.

El entrerriano Brian Arregui logró la undécima medalla dorada para la delegación argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, al vencer en la final de la categoría welter (69 kilogramos) de boxeo al marroquí Yassine Elouarz por 5 a 0, en un repleto Pabellón Oceanía del Parque Olímpico de Villa Soldati.

Arregui fue categórico en el combate más importante de la competencia, con una actuación convincente que hizo verlo ganador a los cinco jurados del combate y generó la explosión del cuerpo técnico albiceleste, encabezado por Mariano Carrera.

Para el boxeo, fue la primera medalla olímpica desde la de Pablo Chacón, en los Juegos de mayores de Atlanta 1996, en Estados Unidos, y la primera dorada desde Londres 1948, en Inglaterra.

Pese a esa estadística, este deporte es el que más aportó históricamente para la Argentina en los Juegos Olímpicos de mayores, ya que de las 74 medallas obtenidas, 24 vinieron del boxeo, y de las 21 doradas, siete.

Fue tan contundente la victoria del entrerriano Arregui que cuatro de los cinco jurados lo vieron ganador por 30-27, o sea, vencedor en los tres asaltos que duró el combate.

“Estoy muy contento, no tengo palabras para describir esta felicidad. En mi llave tenía los boxeadores más complicados, y en la final me tocó el del otro lado, se veía que era complicado pero pudimos ganar y eso es lo importante”, analizó Arregui, en zona mixta.

La referencia fue para los dos combates que tuvo que pasar frente al duro uzbeko Jakhongir Rakhmonov, ambos por 3-2, dentro de un trámite de mucha paridad.

Pero en la final, con su familia en la tribuna, Arregui se soltó, fue muy superior en los dos primeros rounds, y en el tercero se dedicó a evitar un golpe certero que complique la medalla dorada.

El entrerriano, de esta forma, reposicionó al boxeo argentino dentro de la escena olímpica, a la que esperan sumarse este jueves el santafesino Mirco Cuello (peso gallo, 56 kilogramos a las 13:15) y la bonaerense Oriana Saputo (peso ligero, 57 a 60 kilogramo, a las 15:45), quienes combatirán por la presea de bronce.

Como muchas veces en el boxeo, la historia de Brian Arregui tiene dolor, humildad, salida a flote y herencia familiar en su Villaguay natal.

Porque perdió a su padre Raúl a los ocho años -tiene tatuado su rostro-, comenzó a boxear cuando tenía nueve años, se convirtió en papá a los 17 -su hija se llama Briana-, y ahora le dio la medalla de oro a la Argentina a los 18.

“Yo empecé por mis primos, que son boxeadores. Un día me invitaron, fui y me llamó la atención. Y desde los nueve años no lo dejé”, recordó sobre sus inicios.

Por eso, Arregui se puso al hombro a su familia y la mitad de la plata de la beca deportiva la envía a Villaguay para poder construir su propia casa.

Fanático del único campeón mundial que tiene actualmente la Argentina, Brian Castaño, ahora Arregui sueña con que esta medalla olímpica le permita dar el salto hacia el profesionalismo y seguir sumando para darle un techo a su familia.