CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Enlace Universitario 14 de octubre de 2022

Los biodigestores son una iniciativa fundamental para promover la generación de energía renovable

La semana pasada se inauguró en la localidad de Los Pinos, en el partido de Balcarce un biodigestor que permitirá generar biogás a partir de desechos provenientes de granjas avícolas y criaderos de cerdos. Esta iniciativa, que cuenta con la participación del CONICET, INTA, INTI y la UNMDP, permitirá abastecer con energía de forma sostenible a dicha comunidad rural.

Para conocer más detalles sobre el funcionamiento de esta tecnología, desde Portal Universidad nos pusimos en contacto con María Mercedes Echarte, investigadora del CONICET que se desempeña en el Instituto de Innovación para la Producción Agropecuaria y el Desarrollo Sostenible.

Con relación a la operatoria de los biodigestores, Echarte explicó: “Un biodigestor es básicamente un recipiente hermético que impide la entrada de oxígeno. En él se incorporan microorganismos capaces de degradar la materia orgánica que producen una digestión anaerobia y a partir de ello surge el biogás, rico en metano y dióxido de carbono y otros subproductos de valor que pueden ser utilizados para reemplazar otras fuentes de energía. La planta no solo tiene un biodigestor, tiene también un lecho de secado que condiciona otros productos de carga y circulación. Es más complejo que un biodigestor lo que se inauguró”.

Respecto de la locación del proyecto en la comunidad de Los Pinos precisó que “era conocido por nosotros desde el ámbito académico el problema que atravesaba Los Pinos. Por un lado, desde hace varios años los vecinos se quejaban por una fuerte contaminación de moscas y olores. La idea general era que se daba por la cría de animales, tanto dentro del ejido urbano como en la zona periférica. Por el otro, tenían muchos problemas con respecto a la calidad de la energía eléctrica y la localidad no cuenta con red de distribución de gas natural”.
“El acceso a la energía es bastante difícil y muy costoso, el pueblo tiene una situación importante de pobreza energética, porque gran parte del salario de sus habitantes se va en pagar la energía que consumen para uso doméstico. Conociendo esa situación y sabiendo los beneficios de la digestión anaeróbica decidimos proponer como solución a ambos problemas la construcción del biodigestor”, agregó.

Consultada sobre de la cantidad de hogares que se podrían abastecer con este sistema, Echarte expresó: “En una primera etapa no vamos a mandar energía a los hogares. Vamos a producir energía eléctrica y el destino todavía está en plena discusión. Sabemos que gran parte va a ir al alumbrado público y para alimentar los pozos de bombeo de agua, porque cuando se corta la luz, Los Pinos se queda sin agua. Existe también la opción de utilizar esa energía en la escuela, eso se está negociando entre la Cooperativa de Vecinos de Los Pinos que es la última decidir, porque será la propietaria de la unidad demostrativa de biogás. Junto con ellos tiene participación el municipio y la universidad”.

Asimismo, Echarte se refirió al mantenimiento que requiere esta tecnología y el trabajo que se genera en torno a ella y dijo: “La planta que tenemos se ubica entre mediana y chica, porque el subsidio que conseguimos alcanzaba para estas dimensiones de planta de producción de biogás. Si bien es relativamente sencilla requiere de cuidado de la tensión diaria y de la presencia del hombre. Así que requiere al menos un trabajador de media jornada para operar las instalaciones. Después está la parte administrativa, que irá por parte de la cooperativa”.
“La operación diaria consiste en carga y descarga del digestor y tareas de monitoreo de producción. Todo eso es materia de puesta a punto y trabajamos con la municipalidad en esa organización mientras la cooperativa no sea autosuficiente. Necesitamos un operario ahí, que cobre un salario por operar esa planta. Justamente una de las virtudes que tiene la digestión anaerobia es que tiene la capacidad de generar trabajo calificado, sobre todo para la gente que opera esa planta”, dijo.

En cuanto a la capacidad de producción de biogás que tiene la planta, Echarte explicó que “eso se va a ir probando a medida que funciona. El tope máximo de producción son 100 metros cúbicos diarios. Si eso se distribuyera en domicilios, que es nuestra idea original y trabajamos para ir en ese sentido, correspondería más o menos al consumo diario de gas cuidadosa y racionalmente utilizado de entre 10 y 15 casas de 4 habitantes”.

Finalmente, echarte se refirió a la vida útil que tienen los tanques que realizarán en proceso de biodigestión en la planta y dijo: “En el marco de la investigación nos interesaba probar el funcionamiento de varios diseños, por eso construimos dos biodigestores que operan en serie. Uno es de tecnología de tanque agitado, que tiene mayor vida media, mayor costo de operación y eficiencia. El segundo diseño es más simple, más barato y más accesible pero sabemos que tiene menor vida media. El de mayor vida media es un tanque de hormigón, que nos va a sobrevivir a nosotros pero tiene una cubierta de un caucho que tiene una vida estimada de 10 a 15 años y luego hay que vaciarlo. El otro de menor costo y eficiencia porque funciona con otro principio de flujo pistón. A este se le estima una vida media de 5 años pero hay experiencias donde duró hasta 10 años”.

Ventajas del uso de biodigestores

La investigadora se refirió a la importancia y las ventajas que tiene el uso de los biodigestores para producir energía y dijo: “Existen muchas experiencias individuales, no tanto en Argentina tal vez, porque a nosotros no nos favorece tanto el clima. En estos climas de templado a fríos, la mayor demanda de gas se produce en invierno y si al digestor no se lo calefacciona, produce menos gas. De todos modos hay mucha gente que tiene biodigestores en su casa donde procesa los residuos. Mucha gente de hecho los construye, no tanto interesada en el biogás sino en el tratamiento de los residuos y la obtención de otros subproductos como el biofertilizante”.

“El biofertilizante tiene mejores propiedades para la agronomía que los residuos pecuarios directamente aplicados al suelo. Se suele aplicar el guano de las gallinas o la bosta directamente sobre el suelo para mejorar sus propiedades, pero el biodigerido tiene mucha mejor performance para promover el crecimiento de cultivo que los residuos pecuarios sin tratar. Puede reemplazar también a los fertilizantes químicos, porque la materia orgánica se rompe en materia orgánica más simple y es más fácil de incorporar al suelo. Además el nitrógeno, el fósforo y el potasio siguen quedando en la fase líquida del biodigerido, entonces todo el nitrógeno que cargamos en el biodigestor permanece en la corriente líquida”, agregó.

Finalmente destacó que “esta experiencia está muy presente en el mundo y en Argentina, en los últimos 5 años se han instalado grandes biodigestores en predios que llevaron una inversión bastante grande. Lo importante es que la recuperación de la inversión es rápida. Los biodigestores son una iniciativa fundamental para promover la generación de energía renovable”.

“Nuestra unidad demostrativa de biogás tiene como distintivo que es una planta comunitaria que va a ser operada administrada y mantenida por los propios vecinos de una comunidad rural. Más allá de intentar innovar y generar conocimientos con relación a la tecnología en sí misma, queremos probar cuál es su alcance para producir una transformación social en una comunidad que realmente lo requiere. Es nuestro gran desafío como equipo demostrar que es un esquema socio técnico virtuoso y que merece ser replicado en muchas comunidades parecidas dentro del país. Es importante destacar que el 80% de los lugares poblados de Argentina son comunidades de menos de 2000 habitantes y este problema lo comparten todos los pueblos rurales”, concluyó.



Lo más visto hoy