La iniciativa impulsada por Cecilia Milone y Leonardo De Angelis está orientada a difundir su obra, conservar su biografía y promover su relevancia en la cultura nacional.
“Mores: Legado, Historia y Memoria”, un proyecto cultural que homenajea la obra del destacado artista que tuvo en Mar del Plata su residencia de verano, será presentado hoy. La iniciativa se lanza en el marco del décimo aniversario del fallecimiento del célebre compositor y pianista, en la que fuera su casa de Alem y Gascón, a las 18, con entrada gratuita.
La iniciativa cultural está orientada a difundir su obra, conservar su biografía y promover su relevancia en la cultura nacional.
La iniciativa se sustenta en tres ejes fundamentales: por un lado, la difusión de su obra, la conservación de su legado biográfico y, por otro, la promoción cultural en distintos ámbitos.
El proyecto es impulsado de manera conjunta por la actriz y cantante Cecilia Milone (asidua intérprete de su música, manifiesta admiradora y constante estudiosa de su obra) y el licenciado Leonardo De Angelis, Gestor Cultural de la Casa Mores.
Con el acompañamiento de la Secretaría de Educación del Municipio, el proyecto buscará acercar la obra de Mores a las escuelas y profundizar su conocimiento.
Durante el acto de hoy se realizará una revisión por la vida y obra del maestro y se darán a conocer en detalle las actividades que componen el proyecto.
Además, Cecilia Milone, junto al maestro José María Ulla, anticiparán parte del repertorio del concierto “Siempre aMores”, que ofrecerán con la Banda Sinfónica de Mar del Plata en el Teatro Municipal Colón el viernes 24 de abril, a las 21.
Mores Nació en San Telmo, en 1928. Se recibió de profesor de teoría musical, solfeo y armonía. Con la troupe familiar instalada en España, obtuvo una beca en la Universidad de Salamanca para perfeccionarse como pianista clásico.
Se presentó en algunos escenarios como Lolo el Compositor Relámpago, pero la cercanía de la Guerra Civil hizo que ese personaje quedara en el olvido y que la familia volviera a la Argentina en 1936.
La prematura muerte de su padre lo obligó a trabajar como pianista en el café Vicente, de Corrientes y Carlos Pellegrini.
Por ese entonces compuso la música de “Gitana”, con letra de Luis Rubinstein, titular de la Primera Academia Argentina de Interpretación, donde se había inscripto para empaparse de la música local y donde conoció a su futura esposa Myrna y a su cuñada Margot.
Gracias a ese romance nació su primer tango, “Cuartito azul” (1938). Junto a las Hermanitas Mores y algunos músicos amigos formó la Orquesta Típica Marianito Mores.
Ese fue el comienzo de una carrera de compositor que tuvo títulos memorables como “Uno” y “Cafetín de Buenos Aires”, ambos con Discepolín en las letras, “El patio de la Morocha”, con Cátulo Castillo, “Grisel” y “En esta tarde gris”, con José María Contursi, “Una lágrima tuya”, con Homero Manzi, “Tanguera”, “Adiós, pampa mía”, con Ivo
Pelay, “Por qué la quise tanto”, con Rodolfo Taboada, y las milongas “Taquito militar” y “El firulete”.
Tanguera fue incluido, muchos años después, como banda sonora en la superproducción de Hollywood “Moulin Rouge”.
Marianito conoció a Francisco Canaro -quien ya era una superestrella del tango en el país y el exterior- a través de su amigo Rodolfo Sciammarella y poco después se integró a su orquesta. Canaro agregó un piano, nombró a Marianito al frente del coro y le pagó un sueldo de estrella.
Permaneció una década en la orquesta del maestro, participó en su enormes revistas musicales -la primera fue “Pantalones cortos”, que catapultó a la fama a “Cuartito azul”- y se transformó en su protegido.
Con Canaro cimentó lo que fue su concepto de orquesta típica de aires sinfónicos, que lo colocó en cierta vereda opuesta, tanto frente a las agrupaciones tradicionales como a las vanguardias que empezaban a nacer, con Astor Piazzolla u Horacio Salgán como representantes notorios.
Su alejamiento de Canaro fue motivado por su debut en cine en “El otro yo de Marcela”.
Como actor hizo un pequeño papel en “La tía de Carlos” (1946) y dio el batacazo con “Corrientes…calle de ensueños” (1948), donde componía un papel casi autobiográfico, y también se lo vio en “La doctora quiere tangos”, “La voz de mi ciudad”, “Sucedió en el fantástico circo Tihany” y la antológica “Café de los maestros”, de 2008.
A lo largo de su carrera produjo y protagonizó revistas teatrales como “Buenas noches, Buenos Aires” (1963, después película), “Buenos Aires canta al mundo” y “Yo canto a mi Argentina”, de 1973.
Admirado por el presidente Juan Domingo Perón, fue uno de los primeros artistas populares en actuar en el escenario del Teatro Colón y destacado por Evita, quien señalaba al tango “Uno” como uno de sus preferidos.
Su milonga “Taquito militar”, que homenajeaba a un ministro del gobierno, fue estrenada en el Colón en 1952, con enorme repercusión popular, pero la caída del peronismo en 1955 frustró la formación de otra Orquesta Sinfónica Nacional.
Mores incluyó en sus espectáculos a partir de 1966 a su hijo Nito -fallecido en 1984-, a su hija Silvia, su nieto Gabriel y la propia Myrna en pequeñas apariciones, un clan familiar que llegó a tener su ciclo en Canal 9: “La familia Mores”.