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Deportes 7 de julio de 2021

A los 11 años “Dibu” Martínez se aburría en el arco y le daba la pelota a los rivales para que le pateen

El arquero marplatense fue rechazado por River y Boca antes de llegar a Independiente. “Arqueros con esas condiciones tenemos”, le decían.

Emiliano Martínez, en San Isidro. Foto: Rompiendo Redes.

Por Juan Miguel Alvarez

Emiliano Martínez, el hombre del momento, se formó en Mar del Plata hasta los 12 años, cuando Independiente de Avellaneda le abrió las puertas. Antes, fue rechazado por River y Boca.

Jorge Peta, ex entrenador de inferiores, dio detalles sobre aquella etapa del arquero en la ciudad y también cómo vivió su partido consagratorio ante Colombia por las semifinales Copa América. “Anoche estuvimos hablando hasta las 3 de la mañana por teléfono con ‘Dibu’. Estaba como loco”, describió.

Emiliano Martínez se inició en General Urquiza, después pasó a Talleres y, con 11 años llegó a San Isidro. Allí se cruzó con “Cacho” Gonzalo y Jorge Peta, quienes lo guiaron para que pueda dar su gran salto al fútbol de AFA.

“Nosotros lo llevamos a Buenos Aires tres veces. Primero fue a River, donde lo vio (Héctor Osvaldo) Pitarch. Pero no lo quisieron. Nos dijeron que ya tenían arqueros con las condiciones de él”, explicó Peta. “Luego fue a Boca con (Ramón) Madoni y pasó lo mismo”, agregó. “Volvía con la desilusión lógica, pero era muy fuerte de la cabeza. Después lo vio ‘Pepe’ Santoro. Con el ojo que tiene para los arqueros obviamente lo pidió para Independiente”, completó sobre su llegada a Avellaneda.

Desde chico “Dibu” tuvo una personalidad fuerte: “Era alto y líder. Su categoría, la ’92, era muy buena. Le hacíamos patear tiros libres y penales. A veces se aburría porque no le llegaban y le daba la pelota a los rivales para que le pateen”, contó Peta entre risas.

San Isidro estaba en un momento de reconstrucción. Por eso, tenían que ir a la plaza Sicilia a entrenar (Einstein y calle 51). “Nos costó armar el plantel. Al principio teníamos pocos chicos, dos o tres pelotas y no había ni luz para practicar. Pero igual en la cancha los chicos dieron que hablar”, narró. En ese equipo también había otros jugadores que estuvieron en Buenos Aires y después disputaron torneos de ascenso para clubes esta ciudad: Guido Lucero (ex Kimberley), Alejandro Espinoza (Unión) y Fernando Juárez (Alvarado).

dibuplanilla

“Dibu” creció bajo los tres palos. “Desde chico quería ser arquero. A veces lo llevábamos al banco en la categoría del hermano (Alejandro), la 1990,  le decíamos si quería entrar como delantero, pero se negaba. ‘Yo quiero atajar’, te respondía”, recordó Peta.

El marplatense se hizo de abajo. Y siempre se esforzó para perseguir su gran sueño: ser futbolista profesional. ”En Buenos Aires se levantaba a las 6 de la mañana. Desayunaba y entrenaba con el club. Después, solo, se tomaba el micro para ir hasta AFA. Y de ahí otra vez el colectivo para Ezeiza. Volvía como a las 18 o 19. Por eso me pone feliz que triunfe ahora con la Selección”. Además, “fue elegido tres veces mejor compañero en el colegio y la pensión”, dijo su ex entrenador.

Jorge Peta tiene una gran relación con la familia de Emiliano Martínez, por eso entiende la emoción vivida durante el último tiempo. “Los padres a veces no tenían para comer. Se privaban de muchas cosas para poder darle algo a los chicos”, narró. “A veces no había para comprar botines ni ropa. Fue difícil y yo vi cuánto les costó”, dijo en una nota meses atrás el propio arquero marplatense.

El DT de inferiores también habló de la actitud del marplatense en los penales, diciéndole cosas a los rivales antes de las ejecuciones: “Nunca lo había visto en esa situación, pero acá es diferente a Inglaterra, donde son más correctos. El siempre fue de hablar mucho. De chico ya te organizaba todo el equipo, era otro DT en la cancha”, recordó.

El entrenador marplatense mantuvo un vínculo cercano con el actual arquero de Aston Villa. “Hablamos todas las semanas. Y ahora tenemos una cábala: le tengo que escribir el día anterior a cada partido”, infló el “pecho”. No es para menos. El pibe al que llevaba a entrenar a la plaza del barrio, sin luz ni pelotas, el sábado buscará salir campeón con Argentina en el Maracaná.

* Si te interesó la nota también podés leer: La historia del marplatense Emiliano Martínez, el héroe de la Selección Argentina