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Arte y Espectáculos 10 de marzo de 2026

Abre “Inmensidad”, una muestra sobre la Patagonia profunda con el paisaje como cómplice

Desde este viernes podrá verse la muestra que propone contemplar el paisaje patagónico en imágenes imponentes, realizadas a gran escala. Inaugura en el Centro de Constructores y la autora es Alejandra Brátin.

Brátin con su obra: "No quería hacer fotografía de paisaje, hasta que un día me sentí parte de él y comenzó un dialogo tácito".

 

Dejó la Patagonia por Mar del Plata. Aunque la fotógrafa Alejandra Brátín no olvida los extensos paisajes del sur argentino, que hoy la acompañan -o la sostienen- en su andar y en su fantasía artística. Parte de esas imágenes imponentes de la Patagonia profunda se convirtieron en su obra y se trasladarán al ciclo Arte en el Centro. Este viernes a las 18 quedará inaugurada la muestra “Inmensidad”.

Con entrada libre y gratuita, la exposición se podrá ver en Independencia 2249. Se trata de una muestra inmersiva que remarca la metáfora del paisaje, a través de sus fotos impresas en un formato de grandes dimensiones.

Una de las imágenes de Brátin.

Una de las imágenes de Brátin.


 

Brátin propone enlazar dos lenguajes: el de la fotografía clásica con la fuerza de una instalación realizada con paneles de gran formato, que invitan a habitar el espacio.

Además de fotógrafa, Brátin trabajó a lo largo de más de dos décadas para editoriales como Clarín, La Nación, Crónica, Editorial Atlántida y Editorial Perfil, además colaboró con la Agencia Gamma.

Desde 2017, es cofundadora y editora de la editorial autogestiva Extremo Sur. También es autora de “Laneros” y “Canción interior”, en el que conviven la imagen, la crónica y la investigación documental.

En Mar del Plata, expuso en muestras gestionadas por Contacto Fotofest y Fotógrafas del Mundo, en espacios como el Centro Cultural Victoria Ocampo, Lina Club Cultural, Bodega Costa y Pampa y Espacio Edea.

En una entrevista con LA CAPITAL, la artista contó cómo gestó esta muestra y qué disparadores la impulsaron a buscar su obra.

“Esta muestra en Mar del Plata es muy especial para mí porque es el lugar que elegí para desarrollar la transición hacia la espacialidad dentro de mi carrera como fotógrafa. La muestra es un diálogo entre las obras en pared y la instalación de gran formato, que invita a recorrerla con el cuerpo. Me entusiasma el hecho de explorar nuevos caminos e ir descubriendo cómo seguirlos”, dijo.

Otra de las imágenes.

Otra de las imágenes.


 

-¿Cómo llegás a realizar la obra “Inmensidad”?

-“Inmensidad” se fue gestando dentro mío mientras atravesaba la Patagonia en busca de otras historias y producciones fotográficas, las que realicé en estos últimos años (“Un viaje fantástico”, “Laneros” y “Canción interior”) y casi sin darme cuenta el paisaje se apoderó de mí; era algo que me conmovía cada vez más y no tenía que ver con la espectacularidad de una fotografía de naturaleza. Eso que estaba ahí afuera, se mostraba ante mi como un espejo, la traducción de mis pensamientos; algo que sentía y no sabía cómo explicar. Entonces el paisaje se convirtió en mi cómplice. En los primeros viajes, simplemente lo dejaba pasar como en cámara lenta porque si de algo estaba segura era de que yo no quería hacer fotografía de paisaje, hasta que un día me sentí parte de él y comenzó un dialogo tácito entre nosotros que trascendió ese prejuicio.

-¿Qué búsquedas nutrieron la obra?

-Mi fotografía es una continua búsqueda de la esencia en todos los sentidos, hoy elijo desarrollarla entre la vastedad del paisaje patagónico y los seres que lo habitan, no como un registro documental, sino como una exploración atenta hacia las historias anónimas dentro de un territorio muchas veces hostil. Me interesa descubrir cómo nos moldea el contexto en el que vivimos y que portamos como herencias transgeneracionales, creo que esa es la búsqueda que nutre mi obra y en el caso puntual de “Inmensidad”, trascender lo representado, ir hacia la metáfora. El pensamiento puede traducirse a través de cualquier forma de arte.

-¿Por qué decidís trabajar el gran formato? ¿De qué dimensiones estamos hablando?

-Lo que se siente en medio de la inmensidad de la Patagonia austral es difícil poder transmitirlo; como lo es su silencio, que te permite escuchar hasta los sonidos más imperceptibles, como lo son sus distancias infinitas de estepa donde podés ver lo que pasa a cientos de kilómetros sin que nada se interponga. La inmensidad te cambia, cuando estás en medio de esa infinitud, aprendés a ser paciente, tu ritmo se desacelera, pero se acrecientan todos tus sentidos. Estás a solas con un paisaje inmenso que te rodea sin fin y te lleva de regreso a vos, a tus sueños, a lo que te das cuenta que podés cambiar o a reconocer todo lo que tenías y no registrabas. Es un espejo y una gran hoja en blanco. La elección del gran formato tiene que ver con el deseo de compartir esa sensación. La idea de que la imagen se vuelva matérica y monumental, que ocupe el espacio y puedan atravesarla o recorrerla. Es propositiva, abre los sentidos al juego, invita al espectador a no ser pasivo. Esta muestra es en sí la transición de la pared hacia la espacialidad. Las obras tienen un ancho de 2.35 metros.

-¿Qué temas se derivan de “Inmensidad”?

-A partir de “Inmensidad” surgen preguntas que abren y proponen una diversidad de temas como pueden ser: el territorio como lugar de pertenencia e identitario. El vacío como la posibilidad de todo. El contexto como molde, el espacio como silencio. La naturaleza como espejo.

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