CERRAR

La Capital - Logo

× El País El Mundo La Zona Cultura Tecnología Gastronomía Salud Interés General La Ciudad Deportes Arte y Espectáculos Policiales Cartelera Fotos de Familia Clasificados Fúnebres
Policiales 29 de marzo de 2026

Acribillan a un hombre y sobrevive: sería por una venganza de un crimen de 2018

Lucas Figueroa se mantiene internado por los cinco disparos que recibió a metros de su casa del barrio Fray Luis Beltrán. Tiempo atrás había matado a un joven, pero la Justicia lo había absuelto por considerar su caso un acto de legítima defensa.

Vehiculo incendiado perteneciente a Lucas Iván Cabito, joven asesinado por Figueroa en 2018.

Lucas Exequiel Figueroa (32) sabía que desde el año 2018 “Los Cabitos” le tenían prometida la venganza por el asesinato de uno de sus miembros, Lucas Iván Cabito. Primero estuvo a salvo en prisión, luego la distancia, ya que se mudó a Necochea, y luego la prisión nuevamente. Pero ahora en libertad, Figueroa tenía claro que iba a pagar por aquel crimen, y en la madrugada de este domingo llegaron los cobradores. Mientras se hallaba con su pareja fue acribillado a balazos en un sector del barrio Fray Luis Beltrán, sin embargo, sobrevivió.

El capítulo final de este enfrentamiento entre bandas de delincuentes tuvo como escenario la zona Norte de la ciudad y se produjo en horas de la madrugada cuando Figueroa caminaba a metros de su domicilio en compañía de su joven novia.

En esos momentos se acercó a toda velocidad un Fiat Cronos color gris que frenó a los pocos metros y de su interior descendieron entre cuatro y cinco hombres. Sin mediar una sola palabra comenzaron a efectuar disparos, los que, según testigos, no fueron menos de veinte. Cinco proyectiles impactaron en Figueora: uno en el abdomen, otro en un codo, dos en ambas manos y uno más en el pecho.

Tras el ataque los agresores regresaron al automóvil y escaparon a toda velocidad amparados en la oscuridad de la noche y en la característica de calles cubiertas de altos árboles.

La novia de Figueroa y varios vecinos llamaron de urgencia al 911 y a los pocos minutos una ambulancia del SAME constató todas las lesiones. De inmediato se ordenó su traslado de urgencia hasta el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), donde ingresó en estado crítico.

Figueroa alcanzó a decir a los policías que esto se debía al homicidio de hace algunos años y que quienes lo habían atacado eran “Los Cabitos”, una banda de delincuentes de los barrios del norte de Mar del Plata.

El 27 de febrero de 2018, cerca de las 2d e la madrugada, Cabito había pateado el portón de una casa ubicada en Mugaburu 7667 e ingresó al lugar a los tiros. En la vivienda se encontraba una pareja -que alquilaba parte de la propiedad- y Figueroa, quien tomó un revólver calibre 22 y le disparó a la víctima y la mató. Luego, el auto en el que había llegado Cabito hasta el lugar, de marca Suzuki, fue prendido fuego.

Herida de gravedad, la víctima se alejó del agresor como pudo y prácticamente se arrastró unos 150 metros hasta que cayó al suelo en Sagastizabal al 7600, donde comenzó a pedir ayuda a los gritos. Los vecinos de esa cuadra, que ya se habían despertado por los disparos, salieron a asistir a Cabito que se encontraba gravemente herido. Una de las personas, por piedad, lo tapó con una frazada para cubrirlo del frío de la madrugada, mientras que otro llamó al 911 para alertar a la policía.

Personal de la comisaría séptima llegó a los pocos minutos al lugar, pero Cabito no sobrevivió y yacía muerto en la vereda, sobre el pasto, cubierto con la frazada. Los uniformados fueron hasta la casa de Mugaburu 7677 y encontraron un Suzuki Fun prendido fuego. Es que no solo habían asesinado a Cabito, sino que al escapar herido de muerte del lugar le incendiaron su auto.

La situación fue corroborada por las pericias realizadas en el lugar: se hallaron accidentes balísticos en el lugar y en el dermotest hecho a la víctima se confirmó que había disparado un arma de fuego.

Llegó armado a mi casa y me defendí”, había explicado Figueroa al declarar ante el fiscal -en ese momento- Fernando Castro.  Durante el debate ratificó esta postura y prestó declaración antes de comenzar la recepción
de testimonios. Dijo que era de noche, que estaba en su casa y que Cabito pateó la puerta, entro corriendo y disparando un arma de fuego. Que sintió temor por su vida y por la de otras personas que se encontraban en el lugar, por lo que tomó un revólver y le disparó.

Todos los testigos que declararon ante el fiscal Fernando Castro reforzaron la versión de que Figueroa había actuado en defensa propia. Ante esta situación, el fiscal entendió que se trató de un caso de “legítima defensa” y le solicitó el sobreseimiento a la jueza de garantías Lucrecia Bustos.

Sin embargo, la jueza Bustos rechazó el planteo del fiscal de primera instancia y la causa fue a la Fiscalía General, que se la otorgó, en septiembre de 2019, al fiscal Leandro Arévalo.

La Justicia le otorgó la libertad a Figueroa hasta la realización del juicio, pero en 2020 fue detenido en Necochea por una serie de robos y además también por creerlo vinculado a un homicidio en la propiedad de un prestamista, aunque sobre esto la Justicia no se expidió en su contra.

El juicio por el crimen de Cabito se realizó en 2022 y el Tribunal Oral N°3 absolvió a Figueroa por legítima defensa, aunque su vida se mantuvo vinculada al delito y permaneció detenido en la cárcel de Batán hasta conseguir su libertad en el último tiempo.