Arte y Espectáculos

Adiós a Eduardo Martínez, referente del jazz marplatense

El recuerdo en la voz de tres músicos que, en diferentes momentos de sus carreras, compartieron momentos con Martínez. Destacaron su oído musical y su capacidad para tocar diferentes instrumentos.

Falleció el domingo en nuestra ciudad el músico Eduardo Martínez. Si bien no era “famoso” en el sentido más actual del término, sí fue un gran referente en el mundo del jazz marplatense.

“Fue un elemento central de lo que Ferio Espinoza llamó ‘la segunda ola del jazz marplatense’, cuando ya había participado de aquella primera camada de los fines de los ’50. Como otros, se mantuvo inactivo durante el período que medió entre la mitad de la década de los ’60 hasta la otra mitad de los ’70, en aquel momento inaugural en la que se creó junto a la Rambla Vieja Jazz Band, el legendario Mar del Plata Jazz Ensamble. Fue en esta última agrupación donde revivió su inmenso talento como pianista y clarinetista” lo definió Esteban Garvié.

“Descubrió su habilidad de multiinstrumentista cuando como conscripto en la banda militar en la que se encontró reclutado como tambor, tuvo la oportunidad de experimentar con todo tipo de instrumentos. Ya se habría aproximado al piano de su madre, tocando de oído, como lo hizo el resto de su vida, pese a incorporar finalmente algunos conocimientos básicos de cifrado. Cuando salió de la colimba rápidamente se incorporó al ambiente musical profesional musical tocando contrabajo para lo cual se encintaba los dedos con curitas, por carecer del oficio de ejecutante del pizzicato” recordó.

“Con el clarinete alimentó aquellos primeros conjuntos de dixieland marplatense, entre ellos Los Silver Sea Stompers. También rememoró que era empleado en el Banco Provincia y todos los veranos complementaba sus ingresos tocando el piano en conjuntos de función. En uno de ellos llamado “Los Alfiles” Garvié tocó con él.

“Eduardo era uno de esos ejemplares de diamante en bruto, de capacidad ilimitada para intuir las estructuras subyacentes al sistema tonal y abordar un instrumento con maestría sin contar con la más mínima ejercitación técnica. Tanto en el piano y el clarinete, y quizás más en este último, podía frasear con velocidad y alcanzar un registro amplio. Sobre todo podía insuflar una energía vital que hacía que un grupo con limitaciones, alcanzara la fuerza de un clima explosivo” plasmó Garvié en una nota de su blog Viva Buddy Bolden.

“Como todo hiper-talentoso, tenía una sensibilidad especial que a veces complicaba sus relaciones personales con otros músicos. Tendía a recluirse si se sentía maltratado” reconoció.

“Volví a compartir una banda con él al poco tiempo que volví al país en 1985. Fue Jazz5, junto al histórico “Negro” Salinas y a Luis Villar…hoy ambos fallecidos. También tocaba un jovencito bajista, que pronto orientaría su carrera hacía una dirección más rokera; Fabián Spampinato” continuó recordando.

“Este tipo de músicos intuitivos son menos habituales en la escena actual. Tenían la capacidad de deslumbrar y de alentar a otros a que tocaran sin escuela. No sé cuánto podrá haber influenciado al movimiento en general, pero yo no puedo dejar de reconocer mi deuda con este flaco sutil, que amaba la música y que iluminaba a su entorno con su talento” lo describió.

Carlos Maffei, otro marplatense del mundo del jazz, también lo definió como un “extraordinario clarinetista y pianista. Era de los músicos orejeros, un autodidacta. Pero además fue compositor, aunque no dio a conocer muchos temas. Sólo los músicos de su entorno y amigos los llegamos a escuchar”. De todas formas, recordó que uno de esos temas fue incluido “como referente del ambiente jazzístico de la ciudad en uno de los últimos casettes que con los temas del año editaba el famoso festival internacional ‘Mar del Jazz’ que organizaba Walter Tiers”.

También Fabián Spampinato, lo recordó como un muy buen músico y, sobre todo, por su generosidad. “Toqué con él. Yo era un pibe, venía más del palo del rock y no estaba acostumbrado a los solos. Cuando me animaban a ‘solear’ con el bajo el tenía una capacidad de acompañar con el piano que, aunque sonara mal, siempre quedaba bien. Era muy virtuoso”.

Spampinato indicó que el show que realizará Luis Cerávolo, junto a la banda Magnolia, el 19 del corriente en la Sala Melany, estará dedicada a Eduardo Martínez.

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