La Zona

Agrónomo balcarceño asesora a 2000 productores ghaneses para mejorar la producción de sus cultivos

Nicolás Bronzovich trabaja desde hace seis meses en el norte de Ghana. Se mostró orgulloso de poder transmitir tecnología argentina.

Por Sebastián Plaza

BALCARCE (Corresponsal).- Nicolás Bronzovich (49) está radicado desde hace varios años en Napaleofú y desde hace dos se ha convertido en un embajador argentino en África. Primero un grupo de productores de Ghana y Guinea se contactó con la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) y como miembro el agrónomo concurrió para dar a conocer esa práctica agrícola sobre la Sabana Subsariana y en la actualidad trabaja en el norte de Ghana, cerca de la frontera con Burkina Faso, donde firmó un contrato con una empresa para asistir una red de casi 2.000 productores locales.

Bronzovich dialogó con LA CAPITAL sobre la implementación de prácticas agrícolas argentinas que se están desarrollando con éxito en territorio africano y que están sirviendo para que puedan hacer crecer su producción y de esa manera estar más cerca de darle de comer a toda su población.

Nunca imaginó que su proyecto iba a ser un éxito en el continente africano. La siembra directa es una tecnología muy desarrollada en el campo argentino que se realiza en un único momento, sin remover la tierra, agilizando el tiempo de cada proceso.

La primera experiencia fue en Guinea donde estuvo un año y se lanzó a la capacitación de productores locales y enseñó su metodología de trabajo.

Y en Ghana uno de sus objetivos es incrementar los niveles productivos. Lo que busca es que los 1,5 toneladas que se registra por cada lote de cultivado de maíz tenga con los años un incremento sustentable.

“Estrechar vínculos con productores o tener un debate técnico por productividad es parte de la cotidianeidad, y acá son como 1800 productores y tengo 1800 discusiones. ¡Son igual de peleadores que los argentinos!”, comentó entre risas.

Tecnología

Trabaja para una empresa (Warc Group) que transfiere tecnología directamente a los productores. “Estoy trabajando en un proyecto nuevo con empresas que crecen a ritmos vertiginosos que se encuentran al noroeste de Ghana, cerca de Burkina Faso. Estoy junto con otros 12 agrónomos para transmitirles a productores muy chiquitos worshop´s (talleres), donde hacemos hincapié en el control de plagas, algo que en la Argentina no sufrimos tanto porque tenemos la biotecnología que nos ayuda. En Ghana no llegó la biotecnología y nos arreglamos a la antigua, con mucho monitoreo, con químicos biológicos, ajustando fechas de siembra y siendo muy cuidadosos con antecesores”, contó sobre su experiencia en suelo africano.

La idea es que los productores pasen de una pequeña escala que actualmente sólo es para alimentarse a una producción comercial.

El agrónomo contó que “también los proveemos con tecnología de siembra con labores que van desde nivelar el campo, limpiar arbustos, desarrollar y otros planes más simples con la aplicación de algunos insumos”.

Alimentos

Ghana es un país del golfo de Guinea en África Occidental, y una de las democracias más potentes del continente, con una superficie de 238 533 km², y una población de 24 223 431 habitantes.

Bronzovich fue con claro objetivo de poder colaborar para paliar el déficit alimentario que tienen en Äfrica. “Todos tienen en claro que tienen que mejorar su producción de alimentos. El otro día me sorprendí porque en la zona todavía se habla de uso del 60 al 80% de variedades de maíz porque todavía no están con el híbrido. De todos modos todavía tienen una productividad muy baja porque estamos hablando de una tonelada de maíz por hectárea pero seguramente irá creciendo paulatinamente”, argumentó.

En tanto, consideró que “hay mucho potencial de crecimiento en esta zona aunque hay problemas de logística y de una cultura de trabajo a escala. Algo que también sucede en Argentina pero en menor medida”.

Experiencia

En el tramo final de la charla, Bronzovic mostró la experiencia de trabajar en un país con una cultura diametralmente a la nuestra. “Lo dijo Fernando Andrade hace poco en un consejo de Aapresid que tenemos que tener la habilidad para generar relaciones con el que es distinto y es muy importante para este desafío que tenemos a nivel global de ser autosustentables”, manifestó.

A su vez, reconoció que “acá te haces amigo de personas que tienen otra religión y otro nivel educativo y, sin embargo, estrechás una buena relación porque le das una buena elección de un híbrido, por ejemplo. Inevitablemente formas un vínculo muy particular”.

También bromeó con la gastronomía: “Ellos me invitan a comer sus comidas típicas y yo cuando encuentro pizza los invito. Hay un intercambio que va mucho más allá de una cuestión técnica”.

Por último, dejó una anécdota de lo que fue la incorporación de una sembradora en la zona. “Tengo en mi memoria la primeva vez que vine a cruzar el río Níger con una máquina Super Walter. Fue de mucho orgulloso estar cruzando este mítico cauce con una sembradora pero más te gratifica la relación con la gente”, concluyó.

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