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Interés general 4 de agosto de 2026

Agustín Neglia, el mendocino que recorre el mundo y elige vivir en Mar del Plata

Desde 2016 conduce el programa televisivo “Modo Selfie”, que lo llevó de viaje por distintos puntos del planeta. Por amor, cinco años atrás decidió instalarse en la ciudad, de la cual destaca la gastronomía, la hotelería y la oferta turística, a la vez que cuestiona la falta de vuelos y cruceros. Propone "trabajar más duro" para mejorar las conexiones.

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Agustín Neglia conoció a una marplatense, se casó y ahora vive en el barrio Stella Maris.

Por Bruno Verdenelli
[email protected]

“Por amor”. Así, con dos palabras, Agustín Neglia explica por qué un mendocino que durante una década recorrió el mundo para hacer televisión eligió vivir en Mar del Plata. La respuesta, que inicialmente podría parecer una anécdota personal, también le sirve para explicar por qué decidió convertir a la ciudad en su lugar de residencia: el mar, la gastronomía y una oferta turística que, según sostiene, está lejos de haber alcanzado todo su potencial.

El conductor de “Modo Selfie”, el programa de viajes que se emite por América TV, vive en el barrio Stella Maris desde hace cinco años y tras haberse casado con una marplatense en su DNI ya hizo el cambio de domicilio. Su trabajo, sin embargo, lo obliga a viajar permanentemente y buena parte de sus vuelos los toma desde Aeroparque o Ezeiza. Esa experiencia cotidiana le permite observar una de las principales dificultades que, a su criterio, tiene Mar del Plata para consolidarse como destino turístico durante todo el año: la conectividad.

“Hay muy poca conectividad hoy de Mar del Plata con el resto del país”, señaló Neglia durante una entrevista concedida a LA CAPITAL. Y puso como ejemplo a Mendoza, Córdoba y otras localidades argentinas que lograron incorporar conexiones aéreas internacionales y ampliar de esa manera su llegada al turismo extranjero.
Para el conductor, la solución no depende solamente de las compañías aéreas. “Creo que es un logro que la verdad no pasa por las aerolíneas ni pasa por los gerentes de los aeropuertos. Pasa más por los dirigentes turísticos y los que gobiernan la provincia”, afirmó.

Según explicó, cuando una provincia o un destino quiere incorporar una nueva ruta aérea, muchas veces debe asumir parte del riesgo inicial para que la empresa decida operar. “Una provincia quiere un vuelo directo, por ejemplo, a Madrid, casi que subsidia más del 60 o el 70% de esos asientos porque la aerolínea no va a correr riesgo y esa plata la pone por las dudas el destino”, sostuvo.

En ese sentido, mencionó los casos de Iguazú, Córdoba, Mendoza y Ushuaia como ejemplos de ciudades que lograron ampliar su conectividad y atraer visitantes desde el exterior.

“Imaginate si acá llegaran los cruceros y si llegaran los aviones internacionales”, planteó. Y resumió su diagnóstico con una frase contundente: “Tenés una ciudad que hoy tiene una estructura turística, gastronómica, hotelera, la gente capacitada para explotar, pero no llegan los barcos y no llegan los aviones. Está todo al revés”.

“Está subestimada”

Neglia asegura que su mirada sobre la ciudad cambió a partir de los años que lleva de residencia en ella. Antes de instalarse, había pasado mucho tiempo sin visitarla. Ahora, cada vez que cuenta en otros lugares que vive en Mar del Plata, suele encontrarse con una reacción que le llama la atención.

“Hoy cuando yo digo que vivo en Mar del Plata, la gente me dice: ‘Ah’. Como que se quedan ahí y no saben en qué parte de la historia se perdieron con Mar del Plata”, contó.

A partir de allí, asegura que suele explicar que la ciudad tiene mucho más para ofrecer que la temporada de verano.
“Mar del Plata tiene de todo. Tiene una gastronomía increíble, sofisticada, con propuestas nuevas, fuera de lo que es el verano o las vacaciones de invierno, todo el año”, afirmó.

Y fue todavía más directo al evaluar el posicionamiento actual de la ciudad: “Creo que está subestimada”.

Para Neglia, el problema no está necesariamente en la falta de infraestructura turística sino en la capacidad de atraer visitantes. “Si bien hemos estado en contacto siempre con las personas del Emtur y demás, están todo el tiempo trabajando para promocionarla, pero no es suficiente”, sostuvo.

En su opinión, el desafío se vuelve todavía más evidente cuando se observa el crecimiento del turismo internacional que llega a la Argentina.

Para el conductor televisivo, “viajar lo más que puedas siempre va a ser un buen negocio”.

Para el conductor televisivo, “viajar lo más que puedas siempre va a ser un buen negocio”.

“Este último tiempo están entrando muchos más turistas internacionales a la Argentina y a algún lado van”, señaló. Buenos Aires, Bariloche, Mendoza, Córdoba e Iguazú aparecen, según su experiencia, entre los destinos donde es habitual encontrarse con visitantes extranjeros.

“Acá no los ves”, remarcó. Para el conductor, la ausencia de vuelos directos es una de las razones. Pero también lo es la falta de llegada de cruceros…

“Si vos tenés un crucero que va a la Antártida y que para, por ejemplo, en Ushuaia, casi obligatoriamente, si vos hacés una escalita en Mar del Plata… Hay que romper con esto porque es súper importante”, sostuvo.

Y en esa línea explicó por qué considera además que la llegada de esos barcos tendría un efecto que excedería ampliamente al sector turístico. “El día que empiecen a atracar los cruceros, en Mar del Plata, la realidad de la gente va a hacer así”, dijo mientras acompañaba la frase con un gesto de giro con una mano. “Porque el turismo es sólo una punta de lanza, una entrada, pero a partir de ahí la plata le va a entrar a todos”.

La experiencia de viajar durante una década también modificó su relación con la ciudad. Neglia cuenta que, desde que vive en Mar del Plata, comenzó a descubrir a otros marplatenses en distintos lugares del mundo. “Siempre, siempre hay un marplatense en todos lados”, afirmó.

Entre las historias que más le llamaron la atención aparece la de Sóller, una localidad de Mallorca que, según relató, tiene una importante comunidad de marplatenses. “Es una locura. Creo que incluso nos apoderamos de la ciudad más linda de Mallorca”, bromeó.

También encontró similitudes entre Mar del Plata y otras ciudades costeras que visitó durante sus viajes. Mencionó Biarritz, en Francia, y San Sebastián y Santander, en España, como lugares que le hicieron recordar a la ciudad.

“Me pareció también que Santander en España es una Mar del Plata recargada en cuanto a todo lo que podés hacer”, contó.

La Argentina vista desde afuera

La entrevista también derivó hacia otra de las experiencias que acumuló durante sus viajes: la posibilidad de observar a los argentinos desde otros países.

Neglia considera que la imagen del país en el exterior es positiva pese a algunas situaciones recientes que generaron repercusión internacional.

“El argentino es una marca que está bien vista afuera”, sostuvo. En esa percepción “que cambió un poco con lo que pasó ahora en el Mundial”, dijo que pesan los íconos culturales y deportivos argentinos, pero también la cantidad de compatriotas que conoció en diferentes países en los que ocupan posiciones destacadas.

“Siempre te encontrás con algún argentino talentoso”, señaló. Pero también marcó una característica que considera necesario revisar: “Creo que nos falta un poco de humildad”.

Para explicar su punto recordó una experiencia en Japón y la forma en que los habitantes de ese país observan el mundo. En los mapas japoneses, explicó, Japón aparece en el centro mientras la Argentina queda ubicada en uno de los extremos.

“Tenemos que entender eso también, que no somos del centro del universo”, afirmó. Al mismo tiempo, destacó una característica que, según su experiencia, distingue a los argentinos cuando emigran: la capacidad de adaptación.
“Yo creo que el argentino lo que tiene es una capacidad de adaptación, un instinto de supervivencia y una flexibilidad que no tiene un europeo o un norteamericano”, aseguró.

Esa capacidad, sostuvo, permite a muchos argentinos empezar de nuevo, reinventarse y desenvolverse en contextos completamente diferentes.

Un trabajo que no quiere dejar

Después de diez años de viajes, Neglia reconoce que todavía tiene una larga lista de lugares pendientes. Australia y Nueva Zelanda aparecen entre los destinos que aún no conoce y que quiere visitar.

También le interesa profundizar en experiencias que excedan la simple acumulación de países visitados. “No tener que salir a ponerle al pasaporte nuevos sellitos, sino profundizar en los lugares que realmente te sentiste que conectaste”, explicó.

Entre los desafíos que todavía quiere cumplir está vivir desde adentro la Fórmula 1, especialmente por la enorme logística que implica trasladar equipos y pilotos de un país a otro.

Su propia rutina, de todos modos, ya supone una vida marcada por los aeropuertos. Y pese al cansancio, asegura que no se imagina quieto. “Creo que nunca hay que dejar de viajar”, afirmó.

Para Neglia, jamás se trató solamente de una profesión… “Es un modo de vida”, definió.

Tras una década en la televisión, el mendocino que vive en Mar del Plata aseguró que cumplió el sueño que tenía cuando estudiaba Comunicación y quería convertirse en conductor. Ahora imagina nuevos proyectos, entre ellos el crecimiento de su propio canal de YouTube y nuevos formatos vinculados con las experiencias acumuladas durante sus viajes.

Pero hay algo que permanece: el deseo de seguir su recorrido por el mundo. “Viajar lo más que puedas siempre va a ser un buen negocio”, concluyó.

 

 

Fotos y realización audiovisual: Diego Egidio Romero.