Oportuno vuelco "tricolor" para ganar el clásico de barrio. El equipo local, que fue casi siempre al frente, se complicó horrores y estuvo 78-73 abajo a falta de tres minutos y fracción. Ahí apareció el pivote en toda su dimensión y lo salvó.
Por Sebastián Arana
Un final esplendoroso de Alderete, más un partidazo integral de Joaquín Ríos -19 puntos, 17 rebotes y 6 asistencias-, salvaron a Quilmes de una derrota dolorosa y le permitieron imponerse 88-85 en el clásico barrial sobre Unión por la Liga Argentina de Básquetbol.
El equipo de Aquino, que jugaba nada más que por el honor y ya sin Matías Carneglia (ver aparte), se tomó su último compromiso de la temporada con mucha seriedad y obligó a Quilmes a un esfuerzo extremo para festejar.
La visita, con nulo recambio interior, se vio obligada a cerrarse un poco más que de costumbre sobre su propio canasto y le ofreció a los de Javier Bianchelli el lanzamiento exterior. Y en los primeros cinco minutos del partido Quilmes tiró desde lejos con naturalidad y eficacia para tomar rápidas ventajas: 18-10 a falta de 4m26s para el final del cuarto.
Lo fácil que anotó llevó a los locales a ser menos rigurosos que de costumbre a la hora de defender. Unión, con esa fórmula simple de cortar y pasar, consiguió varios tiros fáciles y no se descolgó del partido. Y pudo haber metido más presión todavía si no fallaba tantos tiros de tres puntos (2/14 en toda la primera parte) y con un poco más de precisión desde la línea de libres, su gran karma de la temporada.
Con grandes producciones de Yarza y Bellozas, el equipo de Aquino aprovechó que la rotación quilmeña no entró demasiado enfocada, redujo casi toda la desventaja antes de ingresar al siguiente parcial (26-29) y se mantuvo cerca en buena parte del segundo cuarto.
Quilmes, con menos facilidades para anotar desde entonces, mantuvo la delantera a duras penas aprovechando las oportunidades de correr que tuvo -Ríos, notable, se lució con sus asistencias de cancha a cancha- y recién recuperó las riendas cuando Bianchelli decidió el regreso de casi todos los titulares para cerrar 47-40 la primera parte.
Una técnica sancionada a Pablo Alderete cuando se retiraba al vestuario y que lo puso con cuatro personales -la dupla arbitral se excedió penalizando todo atisbo de reclamo durante casi toda la noche- pareció complicar a Quilmes para el segundo tiempo. Sin embargo, absorbió el problema por un rato con la generosidad de Ríos para pasar el balón, la puntería de De Miguel y un criterioso regreso de Costa para obtener una máxima luz de trece puntos (61-48) a falta de cuatro minutos y fracción.
Cuando parecía tener el partido a su merced, Quilmes, inexplicablemente, se derrumbó. No le hicieron bien ni la salida de Costa, ni la entrada de Nally. Se confundió adelante y Unión, con mucho coraje y un Flossi intratable (13 puntos en el parcial) echó el resto. El conjunto de Aquino cerró el cuarto con un racha de 11-0 y volvió a achicar casi toda la desventaja.
En el cuarto final, Quilmes amagó una nueva escapada. Pero Bellozas -partidazo con 25 puntos y 18 rebotes- se la cortó “de guapo”. Robando un rebote tras otro y convirtiendo repetidamente en segunda instancia. Unión logró equiparar en 73 a falta de cinco minutos y, más tranquilo, escapó 78-73 un minuto y medio más tarde ante un rival carcomido por las urgencias y con ingentes problemas para asegurar su rebote.
El equipo de Bianchelli estaba contra las cuerdas. Pero Alderete, en ese punto, mantuvo la calma y marcó el camino. Recibió casi todos los balones y los resolvió todos bien. Cuando no sacó una falta o definió él mismo, habilitó para que lo hiciera Ríos. Un doble suyo, a falta de 8 segundos, selló el 88-85 final. Y así Quilmes, justo a tiempo, apagó el incendio y se quedó con un clásico que vale oro para mantenerse en la carrera por meterse entre los primeros cuatro.
Carneglia a Gimnasia La Plata
El ala-pivote marplatense Matías Carneglia fue cedido por su club, Unión, a Gimnasia y Esgrima La Plata, equipo que también participa en la Conferencia Sur de la Liga Argentina de Básquetbol.
Carneglia reemplazará al pivote marplatense Franco Barroso, quien sufrió una lesión en el tendón de Aquiles y será baja por lo que resta de la temporada.
El flamante refuerzo “mens sana” no pudo actuar este sábado ante Quilmes, aunque sí podrá enfrentar al “tricolor” el próximo jueves 26, cuando Gimnasia lo reciba en La Plata.
Como Unión ya había asegurado la permanencia y además no tiene chances matemáticas de alcanzar la postemporada, la directiva “celeste” no puso trabas para liberar a Carneglia, quien debutará este domingo, cuando Gimnasia reciba a Tomás de Rocamora.
En 31 partidos de esta temporada. Carneglia promedió 12,3 puntos (60% en dobles, 29% en triples y 60% en libres), 6,3 rebotes, 1,1 asistencias y 0,9 tapas en 26,1 minutos jugados.
Síntesis:
Quilmes 88
L. Luna 7, J. Ríos 19, J. E. De la Fuente 10, D. Moore 15 y P. Alderete 16 (FI); V. Costa 7, T. Nally 1, F. De Miguel 9 y M. Dominé 4. DT: Javier Bianchelli.
Unión 85
G. Navarro 7, M. Bernardini 4, A. Yarza 13, J. Barrionuevo 4 y J. I. Bellozas 25 (FI); M. Macrini 12, F. Ortiz 0, T. Flossi 17, J. I. Varas 3 y M. Montoya 0. DT: Juan Aquino.
Estadio: Centenario “José Martínez”.
Árbitros: Raúl Sánchez y Rodrigo Reyes Borras.
Parciales: 29-26, 47-40 y 66-65.