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La Ciudad 15 de abril de 2019

Alerta en la industria del pan por el cierre de sucursales y los despidos por goteo

La abrupta caída del consumo y el incremento de los alquileres y servicios golpea con fuerza al rubro. Advierten que casi el 40% de los trabajadores está en negro y que quienes son despedidos "no encuentran trabajo". Evalúan declarar una emergencia nacional en el sector.

Desde la Federación de panaderos advirtieron que viven "el peor momento de los últimos quince años".

La crisis económica que se vive en el país no deja afuera a la industria panadera, sector que atraviesa un difícil momento y que está impulsando a nivel nacional la declaración de una emergencia. En Mar del Plata, el panorama es complejo y el cierre de locales va en aumento, de la mano de constantes casos de despidos por goteo como consecuencia directa de la pérdida de rentabilidad a partir del aumento de los costos y una abrupta y progresiva caída del consumo.

La preocupación va en alza tanto para el Sindicato de Panaderos como para el Centro de Industriales Panaderos de la ciudad, que coinciden en que “el escenario es crítico” y la proyección “para nada positiva” de cara a la situación de los próximos meses.

La Federación Argentina de Industrias de Pan (Faipa) está evaluando decretar una emergencia nacional en función del impacto que la crisis está teniendo en el sector. La medida cuenta con el apoyo del Centro de Industriales de Mar del Plata y a su vez del gremio, que en conjunto reconocen que el cierre de sucursales y la reducción de personal van en aumento.

En diálogo con LA CAPITAL, el secretario adjunto del Sindicato de Panaderos, Matías Coronel, explicó que en Mar del Plata si bien “no ha habido grandes cierres”, sí se registra que “cierran muchísimas sucursales en distintas zonas”, mientras que varias empresas reducen personal y entonces se van produciendo “despidos sueltos”, por goteo.

“La industria panadera está golpeada hace mucho tiempo y hace que los trabajadores trabajen más horas de las que deberían, que ganen por debajo del sueldo; los blanqueos son de medio jornal”, reconoció el dirigente gremial al hablar del impacto que la crisis viene teniendo hace tiempo en el sector.

El último caso de despidos masivos se registró en La Regional, donde 15 trabajadores de la industria panadera quedaron desvinculados prácticamente en simultáneo. Pero “estamos viendo el cierre de muchas sucursales de distintas panaderías” y “tenemos un montón de compañeros que se han quedado sin trabajo; todos los meses hay casos, en forma lenta”, indicó el secretario adjunto del Sindicato de Panaderos.

Panadería-confitería

Tras los despidos, al igual que muchos otros rubros, se genera una circunstancia que actúa como denominador común en varios sectores: las dificultades para encontrar un nuevo puesto de trabajo. “En el rubro de la producción de pan esto ocurre mucho, con compañeros que después de años de experiencia se quedan sin trabajo y les cuesta encontrar otros puestos”, agregó.

El dirigente indicó que el gremio apoya la declaración de la emergencia nacional que impulsa la Federación con la adhesión del Centro de Industriales Panaderos, que en la ciudad preside Carlos Monzón y que también evidencia una fuerte preocupación por el actual contexto.

Un combo explosivo

Como en gran parte de las Pymes, las panaderías sufren el impacto de un combo explosivo: una contundente caída del consumo, el fuerte incremento de los servicios y el aumento de los costos e insumos.

“La industria vive la misma realidad que se vive a nivel país y en nuestras casas. Las ventas han mermado como en todos los sectores”, reconocieron desde el Sindicato de Panaderos, mientras que desde el Centro de Industriales Panaderos advierten que el consumo cayó en Mar del Plata “por lo menos un 50%” en los últimos años y que “la reducción del personal en varios casos alcanza el 25%.

Los pronósticos no son nada alentadores para el sector. La Federación Argentina de Industrias de Pan venía advirtiendo a todas las seccionales sobre las consecuencias que acarrearía la crisis y en el país como en la ciudad, en mayor o menor medida “todas se cumplieron”, coincidieron.

En Mar del Plata, ciudad que de acuerdo a los últimos índices del INDEC lidera una vez más el podio de la desocupación a nivel nacional, la falta de trabajo suma un ingrediente letal al combo explosivo y por eso en el sector ven que “las consecuencias este año van a ser todavía más graves” porque “no hay ninguna señal de repunte”.

Taller de panadería - Mes de la Sopa Solidaria

“Hace tiempo, sin ninguna idea política, nos anticipaban lo que iba a ir sucediendo y todo terminó ocurriendo, tanto en cuanto a la situación del consumo, el comercio, los puestos de trabajo como en materia de derechos laborales”, señaló el secretario adjunto del Sindicato de Panaderos.

Precarización laboral

El Centro de Industriales Panaderos viene dando batalla hace años contra las panaderías clandestinas, que acaparan una parte significativa del mercado. De hecho, advierten que el actual contexto económico llevó a que se incrementara la cantidad de panaderías que trabaja al margen de la legalidad, lo que abre el juego a intensificar la precarización que ya de por sí rige en la industria hace años.

Horas extras impagas, salarios por debajo del convenio y trabajadores blanqueados solo por media jornada son lamentablemente moneda corriente en la industria panadera, según advierten.

“Hay por lo menos de 35 a 40% de trabajo en negro en las panaderías Mar del Plata”, manifestó el representante del Sindicato de Panaderos y explicó las dificultades que encuentran a la hora de ir a controlar el encuadre laboral: “Los trabajadores generalmente están en la parte de la producción, que está atrás. Muchas panaderías tienen las casas de los dueños arriba y algunos los esconden y no tenemos la facultad de ingresar ahí. Los trabajadores panaderos sufren una explotación importante”, indicó.

El gremio recibe frecuentemente exposiciones de trabajadores en las que constan que “son obligados a trabajar hasta 12 o 15 horas totalmente en negro y con bajos salarios”, una realidad que se agrava ante la escasez de puestos de trabajo.

“Falta una posición de trabajo estructural. Los pronósticos son muy desalentadores y la situación es muy compleja en la ciudad. No descartamos que en el corto o mediano se produzcan despidos masivos, aunque es muy difícil saber dónde y en qué momento”, alertaron