8 de noviembre de 2018
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Analizan si conductor que causó dos muertes sufrió un brote psicótico

Santiago Aquino permanece detenido aunque alojado en el pabellón neuropsiquiátrico del Hospital Interzonal General de Agudos, por atropellar y matar a los motociclistas Francisco Murcia (33) y Pablo Augusto Pereira (38).

A medida que se suceden los días van conociéndose más detalles del fatídico choque en el que murieron los motociclistas Francisco Murcia (33) y Pablo Augusto Pereira (38). Y lo que mayor importancia tiene para los investigadores determinar fehacientemente si Santiago Aquino, el conductor que impactó con su camioneta a las víctimas, sufrió momentos antes un brote psicótico.

El caso, que quedó registrado en video, fue caratulado como “doble homicidio culposo con dolo eventual”, por lo que pasó a la órbita del fiscal de turno, Fernando Castro. Antes, había instruido en el expediente la Fiscalía de Delitos Culposos.

Sin embargo, con la reforma de la calificación y dada la gravedad del delito, se decidió ese traspaso. De cualquier manera, la línea de trabajo es la misma y la clave de la resolución procesal de Aquino estará en dilucidar en qué condiciones de salud se encontraba al momento del hecho.

Como se explicó días atrás, instantes después de ser reducido y detenido, el conductor fue trasladado al pabellón psiquiátrico del Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA), tras considerarse que no se encontraba ubicado en tiempo y espacio. De acuerdo a la reconstrucción del caso, luego de impactar violentamente con su camioneta en el sector trasero la motocicleta en la que circulaban las víctimas, a la altura de Constitución y Roldán, Aquino siguió su marcha por casi dos cuadras. Finalmente, al frenar el rodado, salió corriendo hacia una estación de servicios del cruce entre la mencionada avenida y Carlos Tejedor. Allí se refugió hasta que llegó la policía.

Según cuentan fuentes de la investigación, Aquino tenía puestos unos shorts y estaba descalzo. Cuando los uniformados fueron a detenerlo, se peleó con ellos y hasta intentó robarle el arma a uno. En cuestión de segundos, el conductor fue reducido y se ordenó su detención.

Lo que siguió después fue su traslado al HIGA, debido a que se supo que momentos antes de causar el choque fatal había rozado a un peatón en otro sector de la ciudad.

En las primeras ruedas testimoniales, los familiares de Aquino contaron que en las horas previas al hecho el joven había estado viendo por televisión un partido de fútbol -se sospecha que el de Boca-Palmeiras-, debido a que la colisión se produjo en la madrugada del jueves de la semana pasada y ese encuentro se jugó el miércoles por la noche.

Además, los allegados dijeron que en su casa no se había producido ninguna situación anormal, como podría ser una pelea o una violenta discusión. Conforme explicaron, escucharon el encendido de la camioneta en el interior del garage, la aceleración a fondo y la explosión del portón y la reja. Es decir, subió al vehículo y escapó de la vivienda toda velocidad, rompiendo en dicha acción las aberturas de la propiedad.

En el marco de la investigación judicial, se realizaron distintos peritajes y se determinó que, al momento del choque, Aquino circulaba a más de 130 kilómetros por hora.

Cámaras de seguridad
y pericias toxicológicas

Tanto la camioneta de Aquino como la motocicleta de las víctimas quedaron secuestradas para la realización de sus correspondientes peritajes. En tanto, los investigadores pidieron el secuestro de todas las cámaras de seguridad que hayan funcionado en esos instantes alrededor de la zona del hecho.

Entre los registros conseguidos, están los videos que tomaron los artefactos pertenecientes al Centro de Observación y Monitoreo (COM) de la Municipalidad, donde se puede observar claramente cómo se produjo el impacto.

Por otra parte, los investigadores aguardan el resultado de las pericias toxicológicas realizadas al conductor, con el objetivo de determinar en qué estado de salud conducía. Hasta el momento, no descartan que haya estado bajo los efectos del alcohol o las drogas, pero tampoco que padezca una patología psiquiátrica.

En ese sentido, la prueba que se produzca en los próximos días será clave para determinar si es o no imputable en una causa judicial. Por ello, esperan también respuestas de parte de los profesionales del HIGA, quien a ocho días del hecho aún no suministraron un informe concluyente sobre el cuadro clínico de Aquino. De acuerdo a la información que pudo obtener LA CAPITAL, en las horas venideras le efectuarán estudios como electroencefalogramas y tomografías que permitirán consumar una idea integral de su estado.

Vale aclarar, de todos modos, que ninguno de sus familiares mencionó en el contexto de la investigación que Aquino sufriera de adicciones o trastornos psiquiátricos. En otros términos, no reconocen una patología preexistente.

“Hasta ahora no le ven ni le han visto algo anormal, pero cuando pasó todo parecía que no estaba ubicado en tiempo y espacio”, dijo una fuente consultada por este medio.

El hecho

El caso ocurrió en horas de la madrugada del miércoles 31 de octubre pasado en el cruce de Constitución y Roldán, cuando la motocicleta en la que iban Murcia y Pereira bajaba la velocidad al llegar al semáforo. En ese momento una camioneta marca Chevrolet Spin la llevó por delante con violencia.

Los dos ocupantes del rodado menor murieron: Murcia al instante y Pereira horas después, en el HIGA. Aquino, el conductor del vehículo de mayor tamaño, fue detenido más tarde en una estación de servicios ubicada en Constitución y Tejedor.

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