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Antonelli ganó en Suzuka y es el líder más joven de la historia de la F1

El piloto italiano de Mercedes, de 19 años, se impuso en el Gran Premio de Japón y pasó al frente del campeonato. Lo escoltaron Oscar Piastri y Charles Leclerc. Franco Colapinto terminó 16°.

Por Adrián R. Huber

SUZUKA, Japón.- El italiano Andrea Kimi Antonelli (Mercedes) se convirtió en el líder más joven de toda la historia del Mundial de Fórmula Uno al ganar este domingo el Gran Premio de Japón, en Suzuka, donde se impuso por delante del australiano Oscar Piastri (McLaren) y del monegasco Charles Leclerc (Ferrari), segundo y tercero, respectivamente.

Antonelli, de 19 años, repitió el triunfo de hace dos domingos en China y ganó desde la ‘pole’, tras una mala salida, con mucha suerte -gracias a la entrada de un coche de seguridad-, pero siempre rápido en pista; en una prueba que los españoles Carlos Sainz (Williams) y Fernando Alonso (Aston Martin) -que, tras dos retiradas, acabó su primera carrera del año- concluyeron decimoquinto y decimoctavo, respectivamente.

La joven estrella boloñesa, que no cumplirá 20 hasta el próximo 25 de agosto, mejoró claramente el récord histórico de precocidad del cuádruple campeón mundial alemán Sebastian Vettel, que encabezó la primera era gloriosa de Red Bull (2010-13) y fue líder por primera vez con 21 años y cinco meses.

Antonelli, que en Shanghai se había convertido en el primer ganador italiano desde que lo hiciese hace veinte años (es decir, antes de que él naciese) Giancarlo Fisichella -testigo directo, como compañero de equipo, de los grandes éxitos de Alonso, cuando éste ganó sus dos Mundiales (2005 y 2006)-, sigue haciendo historia.

En China pasó a ser el ‘poleman’ más joven de todos los tiempos y el segundo más joven ganador, por detrás del cuádruple campeón mundial neerlandés Max Verstappen (Red Bull), que esta vez no pasó del octavo en la pista en la que ganó, saliendo primero, los pasados cuatro años. Ahora, Kimi ya es el líder más novel de la historia. Suma 72 puntos, nueve más que su compañero, el inglés George Russell, que cedió el primero de la general al acabar cuarto -por delante de sus compatriotas Lando Norris (McLaren) y el séptuple campeón del mundo Lewis Hamilton (Ferrari), que fue sexto-; y con 23 sobre Leclerc.

Italia vibra con su nueva estrella. Después de una carrera en la que Mercedes confirmó su posición de privilegio en esta no poco controvertida ‘nueva era’ de la F1, en la que a la escudería alemana sólo se le acercan Ferrari y la ‘recuperada’ McLaren, que el año pasado revalidó título de constructores a la par que celebró el de Norris, y que este domingo festejó, en su primera prueba finalizada, el segundo puesto de Piastri. En una jornada que el argentino Franco Colapinto (Alpine) concluyó decimosexto, una plaza por delante del otro hispanohablante, el mexicano Sergio Pérez.

Salvo la sorpresa que el australiano dio al marcar el mejor tiempo del viernes por delante de ellas, las ‘flechas de plata’ dieron a entender desde el principio que iban a prolongar su dominio en Suzuka. Donde, después de comandar el último ensayo, repitieron posiciones en la calificación, en la que Antonelli ‘calcó’ la ‘pole’ de Shanghái y Russell completó la primera fila.

McLaren y Ferrari se repartirían los siguientes puestos hasta el sexto. Piastri, tercero, y Leclerc, con el coche rojo, salían desde la segunda hilera, una por delante de la que ocupaban Norris y Hamilton, que en Shanghái se había subido por primera vez a un podio en una carrera larga desde que pilota para la ‘Scuderia’.

Sainz arrancaba decimosexto, bastante más atrás de lo esperado, mientras que Alonso, con un AMR26 nefasto, lo hizo desde el vigésimo primer puesto. Tras haber mejorado en calificación únicamente a su compañero, el canadiense Lance Stroll, último en la parrilla este domingo.

Alonso explicaba justo antes de la carrera que el objetivo era -por primera vez en lo que va de certamen- acabar la misma, “ojalá con los dos coches y al menos con uno”. En el circuito propiedad del nuevo motorista de Aston Martin, Honda, cuya plana mayor estuvo presente este fin de semana en Suzuka.

Al final, el doble campeón mundial asturiano cruzó la meta decimoctavo -con “un ritmo muy pobre, que en carrera no ha mejorado”- y Stroll abandonó a causa de un problema hidráulico.

Carlos salía desde la octava hilera, al lado del bonaerense Colapinto, que acabó la cronometrada principal decimoquinto, un puesto por delante de él. ‘Checo’ lo hizo decimonoveno, desde la penúltima, que completó su compañero, el finlandés Valtteri Bottas.

El arranque de la nueva era de la F1 se le está atragantando a no pocos y Verstappen, que el año pasado, con un espectacular final de temporada, se quedó a un paso, con un coche inferior, de capturar su quinto título seguido, es uno de ellos.

El insaciable ‘Mad Max’, sin duda uno de los mejores de la historia y octavo al final, arrancó undécimo, tras quedar eliminado en la Q2. Para más inri, su nuevo compañero, el francés Isack Hadjar, y el debutante británico-sueco Arvid Lindblad, a bordo de un Racing Bull -‘segundo equipo’ de la potente escudería austriaca- sí habían pasado a la instancia decisiva. En la que también rodó el brasileño Gabriel Bortoleto, que arrancó noveno este domingo con el Audi en la legendaria pista nipona, antes de concluir decimotercero.

Hadjar, duodécimo al final, salió octavo, un puesto por detrás del francés Pierre Gasly -séptimo en meta-, el compañero de Colapinto en Alpine, que este año tiene bastante mejor pinta que el pasado.

El comienzo de la prueba y todo el protocolo previo se retrasó alrededor de diez minutos, a causa de un accidente en una de las carreras previas, la de la Porsche Supercup, que provocó la reparación de una de las barreras de protección del mítico circuito nipón. De los de la vieja escuela. Técnico, estrecho. Con curvas míticas como la Spoon, la 130R y las enlazadas, que, debido al excesivo ahorro de potencia que obliga a un pilotaje muy conservador, derivado del nuevo reglamento técnico, ya no se toman como otrora.

Todos, a excepción de Bottas, que lo hizo con duros, tomaron la salida con el neumático medio, en una carrera que, como estaba previsto, se resolvió a una parada.

Antonelli se quedó clavado en la salida y de golpe perdió cinco puestos. Russell tuvo que ceder tres: los que ganaron Piastri, que tomó el liderato, Leclerc y Norris, que, por ese orden, completaron en cabeza las primeras dos de las 53 vueltas previstas. Antes de que el inglés de Mercedes rebasara a Lando en la tercera y a Charles en la cuarta, para colocarse segundo.

Colapinto avanzó dos plazas y Alonso, una. Sainz y ‘Checo’ conservaban posición; y Bortoleto había perdido seis.

En la ‘chicane’ de la octava, Russell pasó a Piastri, que en la recta de meta -en bajada- le devolvió adelantamiento al británico, con problemas para superar al piloto ‘aussie’ en los siguientes giros. A Antonelli le sucedió lo mismo con Leclerc en idénticas zonas, siete más adelante.

Norris fue el primero en parar, en la 17, para instalar duros: el cambio de compuesto que acabarían haciendo todos. Un giro después lo hizo Leclerc; y en la 19 el otro McLaren, el de Piastri, cediéndole el liderato a Russell y con la joven estrella italiana rodando ya en segunda posición.

Russell paró en la 22, con enorme mala suerte, ya que justo después se produjo el accidente, en ‘Spoon’, cuando lo intentaba rebasar Colapinto, del inglés Oliver Bearman (Haas) -sin lamentar, por fortuna, daños superiores a una contusión en la rodilla derecha-, que provocó la entrada del coche de seguridad. Algo que benefició a los que aún no habían parado y lo hicieron en ese momento; entre ellos, Antonelli, que tomó el liderato, y Hamilton, que regresó a pista cuarto, por delante de su compañero.

El incidente entre el bonaerense y Bearman provocó la crítica al nuevo reglamento -que, con el nuevo sistema de ahorro de energía y el botón de adelantamientos causa situaciones que, como ésta, pueden resultar peligrosas- de Sainz. El madrileño, presidente de la asociación de pilotos, apeló a la búsqueda de una solución entre la FIA (Federación Internacional del Automóvil), la FOM -responsable de la categoría reina- y los equipos para evitar que se repitan este tipo de accidentes.

Tras la entrada en boxes de la inmensa mayoría y la posterior retirada de pista del ‘safety car’, en la 27 -justo en el ecuador de la prueba- el joven boloñés lideraba delante de Piastri -otro de los perjudicados-, con Russell tercero, por delante de los Ferrari y de Norris, que era sexto.

En la reanudación, Antonelli se fue bien, pero su compañero perdió el tercer puesto en favor de Hamilton; y Sainz rodaba decimoquinto, un puesto por delante de Colapinto.

‘Checo’ era decimoctavo, dos plazas por delante de Alonso, que hizo una segunda parada, para regresar a medios, cuando su compañero, Stroll, ya había abandonado y rodaba decimonoveno.

A quince de meta, Leclerc le arrebataba la cuarta plaza a Russell, que pudo haber ganado una carrera que acabó cuarto y salió enojado de Suzuka. Antonelli no iba a dejar escapar la oportunidad de hacer historia y, aprovechando la suerte pero volviendo a ser -tal y como fuese al principio- el más rápido en pista, pilotó triunfal hasta meta. Convirtiéndose en el líder más joven de la historia.

Leclerc avisaba a su equipo de que era más rápido que Hamilton, antes de que los Ferrari se enzarzaran en una no poco absurda batalla interna que beneficiaba a Piastri.

El monegasco pasó a Sir Lewis en la segunda curva de la 42, un par de ellas antes de que Russell hiciera lo propio y se colocara cuarto, sin poder, a pesar de echar el resto, arrebatarle el podio a Leclerc. En el gran día de Antonelli, que pone en aprieto a la afición italiana: ‘ferrarista’ por definición y que ahora tendrá que inclinarse por seguir fiel a la ‘Scuderia’ o apoyar a su joven compatriota.

Tendrán un mes, de momento, para ir decidiéndose. Debido al ataque de Israel y Estados Unidos a Irán, la posterior respuesta de ésta y la actual situación bélica derivada de todo ello en Oriente Medio, la cuarta y la quinta prueba del calendario, previstas inicialmente el mes que viene en Baréin y Arabia Saudí, quedaron suspendidas.

De tal manera, el Mundial sufrirá un parón hasta que se reanude, el primer fin de semana de mayo, con el Gran Premio de Miami (EEUU). Un periplo en el que las factorías echaran humo.

EFE.

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