El ex secretario de Energía advirtió que el sistema eléctrico opera al límite y estimó que se requieren US$ 25.000 millones para recuperar la calidad del servicio.
El ingeniero Emilio Apud advirtió que los apagones continuarán en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) a medida que aumente la demanda eléctrica, y afirmó que el sistema requiere inversiones estructurales que no pueden resolverse en el corto plazo.
“En la medida en que suba la temperatura, es inevitable que haya más cortes, porque las inversiones necesarias no se hacen de un día para el otro”, afirmó el ex funcionario en declaraciones a Radio Splendid AM 990.
Apud atribuyó la fragilidad del sistema a lo que definió como una “descapitalización de 20 años” y estimó que, para recuperar los niveles de calidad de servicio vigentes en 2003, el país necesita inversiones cercanas a los US$ 25.000 millones. Según precisó, esos fondos deben destinarse a los tres eslabones del sector: generación, transporte y distribución.
En ese sentido, subrayó que el problema no se limita a las distribuidoras Edenor y Edesur. “También el transporte y la generación están operando al límite. Si se cae una línea de Yacyretá, se apaga el país”, advirtió.
El especialista alertó además sobre el impacto económico de la falta de energía. “La energía es un techo para la industria. Cuando no está garantizada, los planes de producción se frenan”, señaló. Agregó que la autogeneración privada, a la que recurren muchas empresas, eleva los costos y reduce la competitividad.
En materia tarifaria, indicó que, aunque algunos usuarios ya pagan tarifa plena, persiste un desequilibrio fiscal estimado en unos US$ 3.000 millones que el Estado debe corregir. En ese marco, proyectó que la normalización total del esquema tarifario se alcanzará recién entre 2026 y 2027.
Consultado sobre la política petrolera de Estados Unidos, Apud consideró que un escenario de precios bajos del crudo no perjudicará el desarrollo de Vaca Muerta. “Tenemos un petróleo de mayor calidad”, sostuvo.
Por último, afirmó que el Gobierno está “bien encaminado” en materia energética, pero remarcó la necesidad de mejorar la comunicación pública. A su criterio, falta explicar con mayor claridad por qué, pese a los aumentos tarifarios, las soluciones estructurales no son inmediatas.