Argentina, un camino de resistencia hasta la final
Superó una fase eliminatoria marcada por la adversidad, dos tiempos suplementarios y tres remontadas para llegar al duelo decisivo ante España. Con Messi como bandera, busca el bicampeonato y la cuarta estrella.
El cabezazo de Lautaro, desde trás del arco.
La Selección Argentina llegó a la final del Mundial 2026 después de atravesar un recorrido mucho más exigente de lo esperado. El equipo de Lionel Scaloni, que buscará ante España el primer bicampeonato de su historia, debió superar partidos cerrados, remontadas y dos tiempos suplementarios para alcanzar la definición en el MetLife Stadium de Nueva Jersey.
El seleccionado tuvo una fase de grupos sin sobresaltos, en la que Lionel Messi volvió a demostrar su vigencia a los 39 años. El capitán fue determinante desde el comienzo: marcó un triplete en el debut ante Argelia y luego convirtió dos goles en el triunfo frente a Austria, con los que se convirtió en el máximo goleador histórico de los Mundiales.
En la última jornada de la fase inicial, Argentina venció 3-1 a Jordania y avanzó con puntaje ideal a los dieciseisavos de final, aunque ya comenzaban a aparecer algunas dificultades defensivas, especialmente por los costados.
El primer gran desafío llegó ante Cabo Verde. En un partido de bajo nivel colectivo, sobre todo en el mediocampo, Argentina no pudo imponerse en los 90 minutos ni en el alargue y necesitó de un gol de Cristian “Cuti” Romero, cuyo cabezazo tuvo un desvío, para sellar el 3-2 a pocos minutos de los penales.
En octavos de final apareció Egipto y nuevamente el equipo tuvo que reaccionar desde la adversidad. Por primera vez desde el Mundial de Rusia 2018, Argentina comenzó un partido eliminatorio abajo en el marcador. El gol de Yasser Ibrahim puso en ventaja a los africanos, que luego ampliaron la diferencia tras un penal fallado por Messi.
Cuando el panorama parecía complicado, la Selección mostró su carácter y dio vuelta la historia en apenas 15 minutos. Romero descontó de cabeza, Messi igualó con una espectacular definición de zurda y Enzo Fernández apareció en el segundo minuto de descuento con un cabezazo perfecto para evitar el alargue.
En cuartos de final, frente a Suiza, llegó la victoria más amplia en una instancia eliminatoria, aunque el trámite volvió a ser parejo. Alexis Mac Allister abrió el marcador de cabeza, pero Dan Ndoye igualó para los europeos en el inicio del segundo tiempo.
La expulsión de Breel Embolo cambió el desarrollo del partido y dejó a Suiza con diez jugadores. Argentina pasó a dominar la pelota, pero recién pudo encontrar la diferencia en el segundo tiempo extra, cuando Julián Álvarez sacó un remate espectacular desde afuera del área para el 2-1. Lautaro Martínez, sobre el final, aprovechó un rebote y sentenció el triunfo.
La semifinal ante Inglaterra tuvo otro condimento especial por la rivalidad histórica entre ambos países. Fue un partido cerrado y de mucha tensión, en el que Argentina volvió a verse en desventaja. Sin embargo, la aparición de Messi volvió a marcar la diferencia.
El capitán condujo los ataques más peligrosos del equipo y, después de un remate al palo y varias intervenciones del arquero inglés, llegó otra remontada. Enzo Fernández empató con un disparo desde afuera del área y Lautaro Martínez selló el pase a la final con un cabezazo tras un centro preciso de Messi.
Con 19 goles a favor y 7 en contra, Argentina disputará su segunda final mundialista consecutiva, la tercera de Messi y la séptima de su historia. Ahora irá por un objetivo inédito: conseguir el primer bicampeonato mundial y sumar la cuarta estrella.
