Asaltaron a un comerciante cuando cerraba su negocio y lo golpearon
Dos delincuentes ingresaron al local de Luro y Chilavert y otros dos los esperaban en motos. El comerciante tiene 64 años y sufrió dos ACV y tres infartos. Su hijo denunció que la familia ya había sufrido otros dos robos violentos en los últimos meses.
Un comerciante de 64 años fue golpeado durante un violento asalto ocurrido anoche cuando cerraba su negocio junto a su esposa, en Luro y Chilavert. Dos delincuentes ingresaron al local y otros dos cómplices los esperaban en la puerta a bordo de motocicletas.
El episodio ocurrió alrededor de las 21.30 y quedó registrado parcialmente por las cámaras de seguridad del comercio. Los asaltantes golpearon al hombre, se apoderaron del dinero de la caja registradora y escaparon del lugar junto con los otros dos integrantes del grupo.
El comerciante es jubilado y, según explicó su hijo Emanuel, padece problemas de salud luego de haber sufrido dos accidentes cerebrovasculares y tres infartos. “Es una persona grande y delicada de salud como para vivir estas cosas”, señaló.
La familia ya había sido víctima de otros hechos violentos en el mismo comercio. Según contó Emanuel, hace aproximadamente siete meses dos delincuentes ingresaron al local y efectuaron seis disparos durante el asalto. Las balas no alcanzaron al comerciante.
Tres meses antes de ese episodio, otro delincuente había ingresado al negocio y amenazado con un revólver al hijo de Emanuel. De acuerdo con su relato, el comercio, que funciona desde hace unos 15 años en esa esquina, sufrió numerosos robos durante ese período.
La sucesión de episodios volvió a poner en discusión la situación de seguridad en la zona. Emanuel, además de ser hijo del comerciante, es presidente de una sociedad de fomento y afirmó que después de recibir el llamado de su madre por el robo del jueves se trasladó hasta el lugar y no vio patrulleros durante el recorrido. “Desde Luro y San Juan hasta acá me puse a prestar atención a cuántos patrulleros me cruzaba. No me crucé un solo patrullero”, contó.
El hombre también señaló que en el sector no hay cámaras del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) y explicó que el sistema de vigilancia del propio comercio no estaba funcionando de manera completa porque recientemente habían cambiado el equipo y todavía faltaba conectar el disco rígido. Por ese motivo, solamente una de las cámaras alcanzó a registrar el asalto.
Para Emanuel, el problema no se limita a la presencia policial después de un robo sino que requiere mayor prevención. En ese sentido, reclamó que las cámaras de monitoreo puedan utilizarse para detectar situaciones sospechosas y permitir una respuesta rápida de los patrulleros.
“Necesitamos un COM que realmente funcione. Que no solamente se acceda a una cámara después del hecho. Si hay alguna actitud sospechosa, que puedan llamar a la Policía y haya patrulleros que estén en condiciones para venir”, sostuvo.
También cuestionó el estado de los móviles policiales y recordó que después del anterior robo un efectivo le había explicado que había tenido dificultades para llegar rápidamente al lugar debido a las condiciones del patrullero. “Si no le pueden poner nafta al patrullero y el policía tiene que ir a 40 kilómetros por hora para no gastar nafta, así no se puede”, afirmó.
Emanuel consideró que la respuesta frente a la inseguridad debe involucrar a distintos organismos y cuestionó que las responsabilidades se trasladen entre la Provincia, el municipio, la Policía y la Justicia. “Es un trabajo en conjunto. Si no hay una unión entre ellos y se empieza a trabajar en conjunto, esto no se va a solucionar”, señaló.
Además, planteó la necesidad de abordar el consumo problemático de sustancias como parte de una política de seguridad y prevención.
El hijo del comerciante también cuestionó los operativos que, según sostuvo, se realizan en distintos sectores de la ciudad sin atacar las situaciones que generan los robos. “Los operativos que se hacen sinceramente son para la tribuna. Ya sabemos que eso no sirve”,insistió en diálogo con el programa “La mañana con María” que se emite por LU6.
En ese contexto, consideró que las intervenciones de los distintos organismos deberían estar orientadas a evitar los delitos antes de que ocurran y no solamente a actuar después de los hechos.
El comerciante y su familia deberán ahora afrontar nuevamente las consecuencias de un asalto que se suma a otros dos episodios violentos sufridos en el mismo negocio. El último ocurrió apenas siete meses después de aquel en el que los delincuentes dispararon seis veces dentro del local.
Para Emanuel, la reiteración de los robos refleja una situación que excede a su familia y alcanza a otros comerciantes y vecinos de la ciudad. “Nosotros queremos trabajar y vivir tranquilos. No puede ser que uno tenga que bancarse que los delincuentes vengan, le pongan un revólver en la cabeza y le pidan todo lo que tiene producto de su trabajo”, concluyó.
