Interés general

Aspectos técnicos y normativas del nuevo plan de control de brucelosis

Desde el Inta trabajan en la erradicación de la brucelosis. El Senasa lanzó un nuevo protocolo de prevención. Desde ambos organismos remarcan la necesidad de la vacunación.

por Sebastián Plaza

BALCARCE (Corresponsal).- Desde el Inta Balcarce se dieron a conocer aspectos técnicos y normativas del nuevo plan de control de brucelosis que está impulsando el Senasa para terminar de erradicar la enfermedad en el país.

El técnico Fernando Paolicchi dijo que “el Senasa busca relanzar el control y la radicación de la enfermedad. Nos reunimos con productores y colegas con la idea de que se revalorice el trabajo del veterinario y el esfuerzo de los productores para erradicarla”.

El ingeniero resaltó que es importante acreditar cada rodeo o tambo libre de brucelosis para que puedan comercializar sus productos de manera segura. “Es muy importante no tener brucelosis en el país porque estamos en un punto de comercialización externa para resaltar con los mercados de China, Japón, Europa y Estados Unidos. Es un valor agregado a tener en cuenta”, indicó.

Dentro del plan de acciones que deben desarrollar ganaderos y tamberos la vacunación es una parte muy importante. “Todo comienza con una vacunación a través de un veterinario acreditado y una fundación detrás que certifique el origen de la vacuna”.

Luego el proceso continúa con el diagnóstico, que es la otra parte importante, y de esa manera reconocer si se está libre o no de la enfermedad y de esa manera poder actuar en consecuencia.

El tercer factor es el manejo de los animales como, la compra venta, el envío de los animales a faena. Todo esto tiene que estar bajo las normas de seguridad e inocuidad reglamentarias.

“La nueva resolución contempla 2 ó 3 alternativas. Para aquellos que ya han hecho los deberes y han mantenido los rodeos libres y a aquellos que deseen reiniciar un control”, advirtió Paolicchi.

Y agregó que la nueva reglamentación tiene algunos artículos que tienden a evolucionar, sobre todo, para aquellos productores que tienen bovinos y su rodeo libre de la enfermedad: “de alguna manera les facilita su certificación”.

En humanos

El profesional recordó que la brucelosis es una zoonosis, o sea que el humano es susceptible a esta enfermedad. “Cuando cae alguien afectado por una brucelosis en un hospital, lo hace con un cuadro muy severo. Hay diferentes tipos de brucelosis, según de que animal se haya contagiado. Puede ser por el contacto directo con el animal o por el consumo de productos que no están certificados ni pasteurizados. Cuando le agarra fuerte a un humano puede terminar en una hepatitis o una meningitis”, argumentó.

El representante del Inta precisó que en los hospitales públicos muchas veces no se está al tanto de los síntomas de la enfermedad, por ello es que muchas veces no dan con el diagnóstico correspondiente. Algo que sí sucede con los servicios veterinarios que están en contacto permanentemente con la enfermedad.

En ese marco, creyó conveniente que los centros asistenciales estén en contacto con el Hospital Muñiz o el Instituto Malbran, que son los especializados en brucelosis.

“Es importante que se hagan cursos con médicos y las ART que son quienes tienen que entender que esta es una enfermedad que va la implicancia humana persé”, aputnó.

Todavía hay

Paolicchi reconoció que a nivel nacional la prevalencia de rodeos infectados ha bajado mucho en los últimos años pero aún existe brucelosis caprina en algunas provincias como La Rioja, San Juan, Mendoza y Catamarca. “Se transmite a través del polvo de los corrales o los quesos y leches que no están pasteurizadas y ese es un problema muy grande para las familias que tienen un rodeo muy pequeño y lo tienen para vender productos regionales”, resaltó.

Y mencionó que “en los tambos la situación está mucho más controlada porque las industrias tienen un incentivo importante para que el establecimiento esté libre de brucelosis y tuberculosis para que se venda leche libre de estas enfermedades. En los rodeos de cría debemos seguir trabajando porque hay rodeos que no hacen nada y todavía hay algunos focos pese a la baja prevalencia en el país”.

Bacteria

La bacteria Brucella ovis es el agente causal más importante de la epididimitis infecciosa de los carneros y se encuentra dentro de la lista de las enfermedades de notificación obligatoria de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Según el integrante del Grupo de Sanidad Animal del INTA Balcarce, esta enfermedad está distribuida mundialmente y a diferencia de la Brucelosis bovina o caprina, no es zoonótica (enfermedad que puede transmitirse de animales a humanos).

El especialista recalcó que los carneros no pierden la libido y no presentan una signología muy específica. Al detectarse estas anomalías durante la palpación clínica, los carneros deben ser descartados, perdiendo animales de alto valor reproductivo y genético. Además agregó, que esta enfermedad puede provocar el nacimiento de corderos débiles y abortos esporádicos a término de la gestación.

Luego explicó que los carneros pueden infectarse durante dos períodos: en el pre servicio o durante el servicio. En el pre servicio el contagio se produce entre carneros debido a una demostración de jerarquía con episodios de sodomía (monta entre machos), olfateo y lamido prepucial. La segunda forma, ocurre durante el servicio cuando la hembra sana actúa de forma pasiva como intermediaria de la infección entre 2 o más machos, agregó.

¿Cómo prevenir la enfermedad?

Para su prevención Paolicchi recomendó tener un programa donde un médico veterinario realice, de forma anticipada a la época de “encarnerada”, una revisación clínica que consta de la palpación genital, la medición de circunferencia escrotal y exteriorización del pene. A su vez, señaló que durante esta revisación se buscan anormalidades como orquitis y/o epididimitis (lesiones en testículos o epidídimo), además de lesiones en pene como fimosis o parafimosis.

Aclaró que, si bien estas últimas no son producidas por B. ovis, no son características deseadas para un buen reproductor. También agregó, que hay que tener en cuenta que no todos los animales infectados van a presentar lesiones, ni todos los carneros con lesiones van a ser positivos a B. ovis, ya que se debe tener en cuenta que estas pueden ser producto de otras infecciones bacterianas del tracto reproductivo.

Por tal razón, afirmó que es altamente recomendable realizar un sangrado al total de los carneros para realizar alguna de las pruebas serológicas disponibles (ELISA, Fijación del complemento o Doble inmunodifusión en Agar).

Se aconseja hacerlo 2 meses antes de la temporada reproductiva, ya que en caso de tener animales positivos, el productor dispone del tiempo suficiente para descartarlos y poder adquirir nuevos carneros sanos a los que se recomienda realizar sangrado y palpación escrotal antes de incorpóralos a la majada. Además agregaron, que es deseable repetir la revisación clínica y sangrado de los animales culminada la época de servicio (30-45 días) para prevenir los contagios que se producen posteriormente entre machos.

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