Policiales

Avance clave en la causa por los millonarios robos a departamentos

El juez Gabriel Bombini dictó la prisión preventiva para los cuatro detenidos y acusados de integrar la banda que dio varios golpes millonarios en los últimos meses en la ciudad.

Los cuatro hombres detenidos por cometer millonarios robos a departamentos de esta ciudad tras duplicar llaves e investigar a sus víctimas deberán permanecer en prisión hasta tanto se realice el juicio oral.

Así lo determinó, al dictar la prisión preventiva, el juez Gabriel Bombini, que avaló todo lo actuado por el fiscal Fernando Berlingeri y entendió que había prueba suficiente para confirmar en esta instancia del proceso que los cuatro detenidos conformaban una banda que se apoderó de una cantidad escandalosa de dinero.

Mauricio Di Norcia, Agustín Suárez, Ricardo Soteris y Facundo Carro están acusados de integrar una asociación ilícita y de participar, con distintos roles, en el robo a cuatro departamentos entre los meses de julio de 2022 y de enero de 2023. En total los ladrones se llevaron 1.019.500 dólares y 42.450.000 pesos en efectivo, además de dos armas de fuego y de un botín de joyas que podrían sumar varias decenas de miles de dólares más.

La labor investigativa tuvo un impulso definitivo con la declaración de un testigo de identidad reservada que permitió unificar hechos que en un principio se creían desconectados. Lo cierto es que cuando empezaron a cotejarse las pruebas de cada uno de los robos fue sencillo establecer que en todos habían participado las mismas personas.

En el fallo de Bombini, no hay dudas de que el 25 de julio entre las 17.40 y las 19.45 al menos Facundo Carro ingresó al edificio de Moreno al 3000 junto a otro dos hombres para llegarse hasta un departamento que sabían de antemano sin moradores. Tareas de inteligencia previa les habían permitido copiar una llave digitalizada de ingreso al edificio y luego forzar la puerta que desde el ascensor daba al inmueble de los damnificados, una pareja de jubilados de 85 años. La hipótesis fiscal asegura que el registro en video de la maniobra y el análisis de líneas telefónicas colocó a Carro en el lugar del hecho. A pesar de la debilidad de la evidencia si se la evalúa desde el hecho individual, el estudio de todos los casos posteriores confirman que fue cometido por la misma banda, con la misma logística e incluso automóviles similares, según el fallo..

Solo tres días después dieron otro golpe en el mismo edificio y también por la tarde, tras cerciorarse que no había nadie en el departamento-objetivo. Para la Justicia Carro volvió a ser uno de los que ingresó y luego utilizó junto a otro cómplice no identificado un automóvil Mercedes Benz de Di Norcia para escapar. Por esto último es que a Di Norcia se lo acusa de ser partícipe secundario. Lo impactante de este hecho es la cantidad de alhajas con piedras y materiales preciosos que se robaron, además de una fuerte suma en dólares y dos pistolas, una Ballester Molina calibre 45 y una Beretta calibre 765.

Aunque se cree que esta banda pudo haber cometido al menos otros dos robos, el siguiente que se le atribuye es el del 11 de noviembre en un edificio de Bolívar al 3500. Para las tareas previas de inteligencia usaron una camioneta Chevrolet S10 cedida por un hombre que aparece también mencionado en la causa y la desplegaron Soteris y Suárez. Precisamente desde esta camioneta se interceptó en los días previos a una moradora del edificio a la que le tomaron una fotografía de sus manos donde tenía una llave. Se cree que por ser una llave convencional pudieron copiarla con precisión a partir de la imagen. A Carro se le volvió a imputar el ingreso a la casa y la huida del lugar junto a otro hombre no identificado en un Peugeot 208.

Por último, el 21 de enero las 21.45 dieron el mayor golpe en un edificio de Peña al 100 de donde se llevaron 600 mil dólares y 42 millones. Los damnificados son un matrimonio de comerciantes y que años atrás sufrieron un gravísimo hecho de inseguridad en su seno familiar (por pedido de las víctimas no se divulgará de quiénes se trata) que fueron “vigilados” por los ladrones hasta el día anterior al robo. De hecho, la empleada doméstica recordaría luego dos llamados al portero el jueves 19 y el viernes 20 en los que en uno decían que se habían equivocado y en otro preguntaban si estaba en alquiler el departamento. En verdad eran los ladrones que intentaban asegurarse que no hubiera personas en la casa. Las cámaras grabaron a dos hombres con gorras ser los que llamaron y concluyeron los investigadores que eran Carro y Suárez.

El robo al final lo cometieron en la noche del 21, cuando el matrimonio y otra pareja de amigos salieron a cenar a un restaurant. Para la Justicia algunos de los miembros de la banda usaron inhibidores para anular la alarma del vehículo del comerciante y robarle la llave de su interior. El video del edificio muestra a los ladrones ingresar con las manos vacías y retirarse con dos valijas.

El análisis de las líneas telefónicas y la interceptación de llamadas arrojó que la banda tenía comunicación entre sus miembros para coordinar tareas de inteligencia, para inhibir los vehículos de sus víctimas, para copiar llaves a partir de fotografías y para empeñar joyas robadas.

Los cuatro detenidos continuarán en la Unidad Penal N°44 de Batán mientras sus defensas, a cargo de Lautaro Resúa y Martín Bernat, intentarán revertir la prisión preventiva.

 

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