Apuntó contra la modalidad de presentar preguntas por escrito para que respondan los funcionarios que no fueron a las comisiones.
La concejal Eva Ayala, de Acción Marplatense, aseguró que la insólita exigencia de reclamar preguntas por escrito a los concejales frente al tratamiento del presupuesto “contraviene los principios establecidos en la Constitución y en las demás normas y la doctrina que inspiran la democracia”.
Ayala sostuvo que “un parlamento por escrito es una caricatura de lo que en realidad debe ser un organismo creado para garantizar los debates, el control republicano y la publicidad de los actos de gobierno”.
Consideró que “la pretensión de impedir la oralidad propia de cualquier organismo deliberativo apunta a evitar que el pueblo se entere de qué se trata”. Y agregó: “Ningún vecino va a dejar de trabajar para ir en horario administrativo a buscar notas donde pueda comprobar las preguntas que hicieron sus representantes y las respuestas que dieron los funcionarios”.
La definió como “una metodología irregular, antidemocrática y oscura que contraviene los supuestos más elementales de un parlamento y de las prácticas que son propias del régimen representativo, republicano y federal”.
“No sabemos si es por falta de formación, por subestimación de la importancia del debate o por apego a la falta de transparencia, pero cualquiera de las tres razones por las que se pretenda anular el debate no va a tener nuestra aceptación. Y nadie nos puede impedir preguntar en voz alta para que escuchen todos los vecinos que quieran saber qué pasa con Mar del Plata. Los marplatenses y los batanenses deben poder escuchar las preguntas y las respuestas que se formulen, siguiendo la transmisión en vivo o a través de los medios de difusión y, de esa manera, sacar sus propias conclusiones”, señaló.
En la misma línea, subrayó que “la publicidad y no el ocultamiento de los actos de gobierno es una condición de la democracia bastante conocida desde la época de Rousseau”.
“Por la inversa de lo que intentan, el Concejo Deliberante tiene que levantar su voz frente al abandono, sus propuestas frente a la desidia y su control frente a la falta de transparencia. No se debe preguntar por escrito y para pocos por qué tantas excepciones, por qué pizzerías en las plazas en lugar de juegos para niños, por qué tan cara la recolección con tanta basura en las calles, por qué cada vez más tasas con cada vez menos servicios. No es por escrito: lo vamos a decir con palabras que cualquiera pueda escuchar, por YouTube, por la radio, por la tele o por las redes”, insistió.
“Todo esto sin entrar a considerar que es la primera vez en la historia que los funcionarios no concurren al Concejo Deliberante durante la presentación del presupuesto. Nunca, en 42 años de democracia, un gabinete entero pegó el faltazo a la discusión de un presupuesto pidiendo que le manden a la comodidad de sus oficinas las preguntas escritas”, lamentó.