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Arte y Espectáculos 9 de octubre de 2022

Benjamín Amadeo trae su música “Sin rótulos” a Mar del Plata

"Me divierte que la gente baile una sonrisa en la cara, una canción con letra que tiene una connotación nostálgica", reconoce el artista.

Benjamín Amadeo.

Con “mucha emoción y alegría”, el músico y actor Benjamín Amadeo llega a Mar del Plata en el marco de la gira con su segundo proyecto discográfico, “Quiromancia”. Amadeo se presentará esta noche “en medio del fin de semana largo”, en Vorterix Club.

“Si bien he cantado en Mar del Plata, es la primera vez que llevo mi concierto de gira, es una especie de cita a ciegas que me ilusiona mucho”, confió en una charla con LA CAPITAL. También reconoció que “me divierte que la gente baile una sonrisa en la cara, una canción con letra que tiene una connotación nostálgica”.

Mientras ya piensa en un nuevo material con el que “seguir alimentando mi proyecto musical”, disfruta de las últimas presentaciones de ‘Quiromancia’, un trabajo conceptual pero “sin rótulos”, como lo definió.

– ¿Cómo fue profundizar en esa idea, ese saber según el cual en la palma de la mano pueden estar plasmados nuestra historia, nuestro destino?

– Me generó la inquietud y curiosidad de salir a explorar un mundo que era desconocido para mí, para poder sacar ideas que tenía adentro mío. También para poder enmarcar las cosas que yo venía escribiendo dentro de los tópicos y las temáticas que proponía cada línea y cada monte de la mano, porque así está organizado el disco. Se fue configurando como canciones que representan el universo de la quiromancia pero, en realidad, entendiendo que la quiromancia va en busca de respuestas desde el punto de vista terapéutico, más para conocerse a uno mismo que para conocer otra cosa.

– ¿Te organizó? ¿Te sentiste cómodo llevando adelante un proceso creativo con una temática concreta en la que ir plasmando emociones diversas?

– Al final sí me sentí cómodo al ir avanzando en un proceso creativo con muchos límites porque al principio me sonaba como algo muy osado, me parecía una estupidez lo que estaba planteando. Después me organizó y cuando tenés marcado el camino que pretendés recorrer, en algún punto es más fácil hacer foco. Porque persistir sobre una idea, con lo sobreinformados y lo sobreestimulados que entiendo que estamos hoy en día, es muy difícil o poco frecuente. Entonces, se me hizo al principio muy cuesta arriba y después, fácil, por así decirlo. Teniendo de antemano de qué iba a hablar, había que trabajar para darle un sentido a todo eso.

– En “De nuevo” abordás una pérdida, pero la música es alegre, invita a bailar. ¿Cómo trabajaste las capas del mensaje de esa canción?

– De nuevo es la línea del destino y yo entendía que el destino tenía ese espíritu alegre. Puntualmente con esa y otras que son para bailar, por lo general me di cuenta de que llevo ese contraste a las canciones: música alegre pero letra con melancolía y nostalgia, que son como primas y no son tristeza. Creo que me divierte que la gente baile una sonrisa en la cara, una canción con letra que tiene una connotación nostálgica. Cuando me ponía a pensar qué era el destino para mí, me ponía a pensar algunos pasajes de la letra que habla de cómo a veces nos pegamos la mano contra la cabeza… Es la persona pero no es el momento, los cruces de caminos con las personas que nos vamos encontrando en nuestra vida nos hacen dudar todo el tiempo del destino y de cómo estamos armando nuestro camino.

– ¿Creés en el destino?

– Creo que en la inclinación del destino, pero creo que al destino lo escribimos. Me frustra un poco la idea de que está todo escrito, sino que hay una inclinación, zonas. Pero no creo puntualmente en el destino como una figura de algo que tenemos que cumplir. Me entusiasma más creer que hay algo que nosotros tenemos que hacer por nosotros mismos.

– La variedad de estilos de cada canción, la heterogeneidad de las colaboraciones se repiten a lo largo de todas las canciones ¿Es otro mensaje de este trabajo discográfico?

– Yo creo que la variedad de estilos responde a cómo yo consumo la música. Responde a que escucho la música sin restricciones, escucho lo que me da ganas y punto. Y pretendo hacer música sin restricciones y poner en un mismo disco un bolero, un reggae, una cumbia y divertirme en ese proceso. Y responde también a una manera de pararme ante la música y ante el arte, que es manejarme con absoluta libertad. Entonces, por ahí, al principio cuesta generar una audiencia o se ve como un material muy dispar y es difícil encontrar público que tenga ganas de pasar por todos estos estilos, mismo en vivo. Pero cuando lo encontrás y cuando la gente te empieza a encontrar a vos y empieza a generarse esa comunión tanto en las escuchas como en los conciertos, está buenísimo, porque estás compartiendo la música con personas que vibran de la misma manera que vos, que es música con emociones, con alegrías, con tristezas, con desenfrenos, sin tanto rótulo.

– Pensando en “Iluminábamos”, ¿te proponés iluminar con tu música?

– No me propongo iluminar pero me propongo trabajar en pos de encontrar mensajes que están en el aire. Charly (García) decía ‘yo solo soy una simple antena’. A veces siento que los que escribimos canciones y pretendemos cantarlas captamos ideas que están en el aire, que compartimos después con música. Por ahí es una forma de echar luz a experiencias que al final pueden ser muy similares entre todos pero solamente uno le pone las palabras justas, una melodía, un ritmo y una armonía.