Jonas Samuel Zubiri (21) seguirá detenido en la Unidad Penitenciaria Nº 44 de Batán, a disposición de los fiscales Fernando Berlingeri y Mariano Moyano.
Jonas Samuel Zubiri (21), presunto integrante de una banda de ladrones “boqueteros” que en septiembre entró a robar a un edificio del Puerto, se negó a declarar este miércoles en el marco de las distintas causas en las que está imputado y permanecerá detenido.
Luego de entrevistarse con su abogado defensor Osvaldo Verdi en Tribunales, el acusado rechazó la indagatoria de los fiscales Fernando Berlingeri y Mariano Moyano, quienes llevan adelante las diferentes investigaciones penales en las que está incriminado por los delitos de “robo agravado” y “encubrimiento”, respectivamente. Tras la diligencia, se estableció que el sospechoso permanezca alojado en la Unidad Penitenciaria Nº 44 de Batán mientras avanzan las pesquisas.
Zubiri había sido detenido el martes a la tarde en el marco de una persecución en el macrocentro marplatense. En tanto, el lunes se había entregado a la Justicia Fabio Molina (45), otro de los presuntos miembros de la organización delictiva.
Fabio Molina.
Esta semana se produjeron ambas capturas luego de que el fiscal Berlingeri, bajo la premisa de esclarecer los hechos ocurridos en septiembre en distintos puntos de la ciudad, cruzara su investigación con otras que estaban a cargo de su par Moyano. Así fue como ambos, de formas distintas, llegaron a Zubiri.
Mientras Berlingeri intentaba determinar la identidad de los delincuentes que entraron a robar en el edificio de oficinas de Juan B. Justo al 100 en la madrugada del 14 de septiembre pasado, Moyano -fiscal especializado en casos de Robos Agravados en Viviendas- empezó a investigar un feroz asalto contra un hombre de 56 años en su casa de Los Pinos al 8300 al que le sustrajeron 22 mil dólares y 15 millones de pesos en junio pasado.
En ese marco, tras tejer ciertas sospechas sobre uno de los posibles autores de éste último ilícito, se ordenaron allanamientos en distintos inmuebles, cumplimentados finalmente el 3 de octubre. Entonces, en uno de los procedimientos se halló un vehículo marca Renault Kangoo de color gris que resultó ser el mismo que aparecía en los videos tomados por las cámaras de seguridad en las inmediaciones del edificio del Puerto, además de una escalera telescópica coincidente con la utilizada en este y otros tres robos similares que también son objeto de análisis.
Al tomar conocimiento de ese dato, el fiscal Berlingeri acusó directamente a Zubiri -quien vivía en ese domicilio de William Morris, entre Tetamanti y Olazar- de integrar la banda de los “boqueteros” y ordenó su detención en las últimas horas.
Elementos secuestrados durante el operativo.
De esta forma, fue detenido este martes por personal policial luego de que escapara de un control de un control policial mientras circulaba por Colón y Corrientes. En ese marco, fue interceptado en Independencia y Avellaneda a bordo de una motocicleta marca Honda XR 150 que no registraba impedimento legal alguno. Entonces, dio los uniformados una identidad falsa, pero lo descubrieron y quedó detenido.
El nombre Zubiri aparecía en otras causas que se encuentran con distintos avances: desde la “entradera” que a fines de septiembre ocurrió en Lavalle al 2700 hasta el robo de varios departamentos en un edificio ubicado en Félix U. Camet al 300 a mediados de agosto.
Ahora, además, se sospecha que fue uno de los ladrones que cometió el robo de la avenida Juan B. Justo, y se presume también que participó de otro hecho bajo esa modalidad, un “escruche” y tres hechos bajo la modalidad “motochorros” cometidos en Artigas al 400, Strobel al 6000 y Jujuy al 3900.
El 9 de octubre pasado se estableció que la camioneta Renault Kangoo que fue visualizada en un hecho había salido y regresado en esas horas de una vivienda en Tripulantes del Fournier al 10.100. Un día después fue allanada y allí identificaron a Fabio Molina –el hombre de 45 años que el lunes se entregó en Tribunales-, aunque en ese momento no se dispuso su detención.
En la vivienda hallaron dos rotomartillos, una tijera de corte, un pasamontañas negro, un par de guantes negro, ocho aerosoles de espuma utilizados para tapar cámaras de seguridad, un celular para ser peritado y un sillón de cuero. Ese último objeto había sido robado durante una entradera cometida el 2 de agosto pasado en Félix U. Camet al 800 cuando al menos cuatro delincuentes ingresaron por el balcón de la planta alta, amenazaron a la víctima y se lo llevaron junto a dos televisores y 700 mil pesos.
Con el avance de la causa y el hallazgo de una escalera en la casa de Zubiri que estaba a nombre de la esposa de Molina, éste se entregó el lunes en Tribunales acompañado por el abogado Wenceslao Méndez, declaró y negó los cargos, pero quedó alojado en la Unidad Penal N°44 de Batán.
Monto millonario
Los investigadores sospechan que el monto sustraído solamente del edificio del Puerto asciende a 18 mil dólares y 4 millones de pesos, además de 26 cheques.
Vale recordar que el domingo 14 de septiembre a la madrugada, al menos cuatro delincuentes ingresaron a un edificio de Juan B. Justo al 100 y robaron en las oficinas que funcionan en los distintos pisos. Luego, en los días siguientes se produjeron otros dos casos similares en otros puntos de la ciudad, y para el fiscal Berlingeri podrían guardar relación con el primero.
Se trata de los dos hechos ocurridos en las firmas Golden Fruit y Plastigas. El primero de los robos descubiertos el lunes 15 de septiembre -segundo en la seguidilla- se produjo en Champagnat 1074, cuando cinco delincuentes entraron a la sede de la empresa Golden Fruit S.A. mediante boquetes en el techo.
Lo cierto es que el gerente de la firma denunció el faltante de 4 mil dólares y más de 180 millones de pesos (en cheques de terceros) de la caja fuerte, además de aportar los respectivos comprobantes y videos de cámaras de seguridad. Berlingeri y personal de la comisaría cuarta quedaron a cargo de la investigación del caso.
Cuando los pesquisas intentaban avanzar con sus averiguaciones, el propietario de la empresa Plastigas sumó una nueva denuncia: dijo que este lunes, cerca del mediodía, había constatado en la caja fuerte del edificio de Champagnat 3245 el faltante de más de 65 millones de pesos en efectivo, teléfono celulares, tres netbook marca Lenovo, y tarjetas de los Banco Provincia, Nación y Santander.
De acuerdo a las primeros datos recolectados por la policía luego, los autores de este hecho habrían sido cuatro ladrones que entraron a la sede de Plastigas por un galpón lindero, que se halla abandonado. Un video tomado por una cámara de seguridad privada de la compañía, aportado por la víctima, muestra la secuencia del robo.
Conforme pudo saber LA CAPITAL, el empresario también dio aviso a la policía de que poco después de constatar el hecho había recuperado recuperó dos de los teléfonos sustraídos y que, en apariencia, habían sido descartados por los ladrones.
Ahora, los pesquisas procuran hallar al menos a tres delincuentes más del grupo que podría haber cometido la seguidilla de robos. Si bien no existen aún pruebas concretas, producto del accionar delictivo los investigadores presumen que podría tratarse de la misma banda y en la línea de acreditarlo continuará la pesquisa.