La policía secuestro casi un kilogramo de cocaína, marihuana y armas, una de ellas robadas de la armería del Escuadrón de Caballería. Había uniforme policial y otros accesorios.
Un point del barrio Cerrito Sur fue desactivado durante la tarde de ayer en un procedimiento durante el cual se logró el secuestro de una importante cantidad de cocaína, marihuana, armas de fuego y uniformes de la Policía.
Aprovechando el despliegue de fuerzas policiales en la ciudad, incluso con apoyo del helicpótero (móvil H), se llevaron a cabo allanamientos pedidos por la fiscal Graciela Trill, en una causa por violación de domicilio y amenazas agravadas por el uso de arma de fuego.
Sin embargo, lo que descubrieron en ese lugar, Sicilia al 4700, fue una boca de expendio de estupefacientes de escala barrial. En un sector oculto de la casa había un ladrillo de casi un kilogramo de cocaína de maxima pureza, 195 gramos de marihuana y una balanza digital de precisión. También un cuchillo táctico, 4 chalecos de transporte de policía, una campera de abrigo de policía, un quepí de policía, una boina, jerarquías de la Fuerza Armada y varias motocicletas, entre ellas una Bajaj Rouser Dominal 400cc robada el 15 de enero en el sur de la ciudad.
Ladrillo de cocaína secuestrado en el allanamiento.
En un patio lateral había dos automóviles, un Chevrolet Corsa robado el 18 de enero y un Fiat Argo sobre el cual no se pudo determinar aún si es de procedencia ilícita.
Pero algo más significativo aún se descubrió en la vivienda: el principal investigado, que se logró dar a la fuga, tenía 17 telefonos celulares, una pistola CZ 9mm, una pistola Star calibre 32 y una pistola Bersa calibre 9mm que fue robada del Escuadrón de Caballería el 15 de agosto. Ese día desaparecieron cinco pistolas que estaban depositadas en la armería: cuatro Bersa y una Browning, todas con sus respectivos cargadores.
Además de la fiscal Trill, se le dio intervención a los fiscales Daniela Ledesma, de Estupefacientes, y Eduardo Layus, de la ODEPA.