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La Ciudad 7 de septiembre de 2026

Calle: “Hay que salir del todo o nada que tuvimos los últimos 20 años”

El analista internacional analizó el discurso de Milei sobre Malvinas y dijo que "a los británicos les encanta que nos pongamos en nacionalistas". Además destacó el cambio de matriz productiva en Argentina. "Por primera vez en décadas no tenemos carencia de dólares", dijo.

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"A los británicos les encanta que nos pongamos en nacionalistas", dijo Fabián Calle.

Horas después del anuncio en cadena de Javier Milei sobre las Islas Malvinas, el analista internacional Fabián Calle analizó el impacto del mensaje y consideró que “hay que salir del todo o nada que tuvimos los últimos 20 años”.

En diálogo con “Agenda Real”, el programa de streaming de LA CAPITAL y Canal 8, Calle trazó una lectura en tres tiempos de los anuncios de Javier Milei sobre Malvinas. Para Calle, lo que se vio en cadena nacional no fue solo un gesto soberanista, sino una jugada geopolítica que combina urgencia, desarrollo de capacidades y alineamiento estratégico.

Lo urgente, explicó, es “trabar el inicio de la exploración petrolera del proyecto Sea Lion, que llevan adelante Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration al norte de las islas”.

“La posición histórica argentina, recordó, es que no se puede legitimar ninguna explotación de recursos naturales en un área en disputa. En ese punto, el gobierno buscaría apoyarse en su buena relación con Estados Unidos y con Israel para que desalienten o dificulten esa operación y así evitar que se cree un precedente que luego atraiga a otras petroleras, con el impacto económico y demográfico que eso tendría sobre las islas”, marcó Calle.

Según la visión del analista, la segunda etapa es de mediano plazo y es “la más importante hacia adentro”. “Se trata de desarrollar infraestructura logística, civil, militar y económica en la Patagonia, especialmente en Tierra del Fuego”.

El puerto de Ushuaia, que la Armada proyecta hace décadas y que el poder político nunca financió, es para el analista una obra que costaría alrededor de 120 millones de dólares y que Argentina recuperaría con creces por turismo, comercio y relevancia estratégica.

“No va a ser una base americana, va a ser una base argentina, como Puerto Belgrano o la Base Naval de Mar del Plata. Obviamente va a ser usada por países aliados que Argentina autorice”, aclaró Calle. Y remarcó: “La única base militar extranjera que hay en Argentina es la antena satelital del Ejército chino en Neuquén”.

El tercer nivel del análisis es geopolítico. La preocupación de Washington, sostuvo Calle, no es Gran Bretaña en sí, sino su debilidad como custodio de un paso estratégico. “El mundo tiene seis pasos estratégicos. El que controla los pasos controla el mar, y el que controla el mar controla la globalización. Magallanes es el único paso natural Atlántico-Pacífico para portaaviones de 100.000 toneladas”.

En esa disputa global, la verdadera puja es entre Estados Unidos y China. China, con una lógica que Calle compara con la británica del siglo XIX -puertos, trenes, minas y recursos que salen hacia la metrópoli-, está desplegando puertos en África, Medio Oriente y América Latina, incluido Chancay en Perú. Incluso, recordó, intentó durante el kirchnerismo hacer lobby para tener un puerto en Ushuaia. “La Argentina tiene que entender cómo saca beneficio de que desembarque interés y recursos de Estados Unidos en una zona que estuvo marginada de la geopolítica desde la Guerra Fría”, sostuvo.

Para el analista, el anuncio de Milei abre la puerta a un esquema de diálogo tripartito con Estados Unidos como facilitador. “No hay que tomarlo como un tema inmobiliario. Hay que salir del todo o nada que tuvimos los últimos 20 años, que le encanta al Foreign Office. A los británicos les encanta que nos pongamos en nacionalistas del ‘o me devolvés la isla o no hablo’. Eso es el mejor oficio que le podés dar. Y llevarse bien con Estados Unidos es algo que molesta profundamente a los británicos”.

En ese marco ubicó la frase de Daniel Hadad, que en el mismo programa había anticipado un inicio de negociaciones en 2027 auspiciadas por Washington. “Daniel nunca habla en vano. Tiene información y la dijo encriptada. Vamos hacia una mediación que quizás no va a ser pública, pero esto va mucho más allá de Trump. Va a durar gobierne Trump, Vance o Rubio. Nuestra clase política tiene que poner este tema bajo un paraguas como política de Estado”, subrayó.

Sobre el supuesto giro de Milei respecto a la autodeterminación de los kelpers, Calle fue tajante: “Puse en Grok ‘Milei y Malvinas’. Nunca fue ‘deciden los kelpers’, nadie reconoce eso en Naciones Unidas. Se confunde que elogie a Thatcher como líder política y económica con que las Malvinas sean inglesas. Son dos cosas distintas”. Y contrastó modelos de política exterior: “Los últimos 30 años demostraron que a cara de perro no obtenemos nada, mandando el velero de La Cámpora o Paka Paka haciéndole bullying al nene kelper no nos acercamos. Las dos cosas que más les molestan a los ingleses son llevarnos bien con Estados Unidos y tener un diálogo pragmático”.

Otra matriz

Calle también vinculó la causa Malvinas con el cambio de matriz productiva del país. “Tenemos el doble de cobre que Chile, que exportó 60 mil millones de dólares el año pasado. Lo teníamos guardado en la montaña porque supuestamente no ibas a tener agua. Voy todos los años a Chile y no vi gente muerta de sed. No hacíamos offshore y cuando empezamos aparecieron ONG que descubrieron la esponja voladora rosa. Esa misma ONG podría ir a ver donde Lula está perforando con Petrobras en Brasil”.

Para el analista, esa nueva matriz -litio, cobre, petróleo, gas, oro y también inteligencia artificial- ya está generando un círculo virtuoso: “Por primera vez en décadas no tenemos carencia de dólares, tenemos superávit comercial. La energía este año va a generar más que la soja. Si tenés esos ingresos le podés sacar el pie de encima al campo, bajar retenciones y generar un boom”. Y destacó el carácter federal de ese cambio: “La riqueza es provincial. Mañana viene un presidente guevarista a la Casa Rosada y los gobernadores le van a decir: haga el ‘gay parade’ en Plaza de Mayo, pero yo en mi provincia saco el petróleo, el litio y pongo la planta de IA”.

Mundo bipolar

Consultado por el rol de Israel en Sea Lion, consideró que no es un ‘player’ clave, pero que el vínculo estrecho Milei-Netanyahu debería usarse para buenos oficios que desalienten la inversión. Lo mismo con Chile y Uruguay, para que no actúen como hub logístico de la explotación británica.

Finalmente, describió el mundo que viene como bipolar y con desfiladeros muy angostos para terceros países. “Estamos en la zona de influencia americana. Los antiamericanos y los proamericanos en Argentina ahorran y roban en dólares. Nunca encontraron un funcionario corrupto con rublos o yuanes. Hoy somos mucho más complementarios con Estados Unidos que nunca. Antes era soja versus soja. Hoy es gas, litio, cobre”. “Las líneas rojas americanas son claras: no tierras raras a los chinos, no puertos estratégicos, no 5G, no hidrovía, no energía nuclear, no armas. Si entendés esas líneas rojas, después podés hacer un montón de cosas”, concluyó.