Actualizaciones de escalas, deducciones poco usadas y un error frecuente que puede derivar en exclusiones automáticas.
El sistema impositivo argentino afronta en 2026 una serie de actualizaciones relevantes en el Monotributo y el Impuesto a las Ganancias, junto con un proceso de reducción progresiva del impuesto a los Bienes Personales. Así lo explicó el contador y cofundador de PMP Contabilidad y Consultoría, Juan Pablo Perojo, en declaraciones a Splendid AM 990, donde brindó recomendaciones prácticas para contribuyentes y pequeñas y medianas empresas.
“El monotributo es un regalo de la vida y hay que cuidarlo. Ser prolijos es clave”, afirmó el especialista, al remarcar que la complejidad del sistema fiscal eleva los costos de cumplimiento y vuelve indispensable una correcta planificación.
Monotributo: nuevos topes y una advertencia clave
Los topes de facturación y los importes a pagar del Monotributo se actualizaron un 14,3%, en línea con la inflación del segundo semestre. La nueva escala rige desde febrero para el pago correspondiente a enero.
La categoría K, la más alta del régimen, pasó de $94.800.000 a $108.300.000 anuales. Perojo aclaró que ese límite se evalúa sobre la facturación acumulada de los últimos 12 meses y no como un promedio mensual, una confusión habitual entre los contribuyentes.
El contador advirtió sobre una situación que puede derivar en exclusiones involuntarias del régimen. “Si estabas muy cerca del tope a fin de enero, el control de los últimos 12 meses se hace con las escalas anteriores. Ahí está la trampa”, explicó, y recomendó revisar con atención la recategorización.
También se refirió a la unificación del Monotributo con Ingresos Brutos en la Ciudad de Buenos Aires, a través del Régimen Unificado de AGIP. La medida simplificó el esquema administrativo, aunque enero fue el único mes en el que los monotributistas debieron abonar ambos conceptos por separado.
Ganancias: nuevos mínimos y deducciones relevantes
El Impuesto a las Ganancias para trabajadores en relación de dependencia se actualizó un 14,8%. En la práctica, solo tributarán quienes hayan tenido aumentos salariales por encima de la inflación.
Para el primer semestre de 2026, los mínimos quedaron fijados en $2.490.000 para una persona soltera; $3.300.000 para una persona casada con dos hijos, siempre que el cónyuge no tenga ingresos; y $2.897.000 para una persona soltera con dos hijos.
Perojo destacó especialmente la deducción por alquiler. Si el contrato está debidamente registrado, se puede deducir el 40% del monto abonado, con un tope de $5.150.000 hasta junio, más un 10% adicional sin tope. “Si el alquiler está por debajo de ese límite, se puede deducir hasta el 50% de lo pagado”, precisó.
Bienes Personales: un impuesto en retirada
El impuesto a los Bienes Personales continúa su sendero de reducción. Según explicó el contador, la escala más alta se elimina de manera progresiva en virtud de una ley sancionada en 2024.
Para 2025, el mínimo no imponible se ubica en un patrimonio equivalente a US$280.000, sin considerar la vivienda única ni los depósitos bancarios en dólares. La alícuota máxima fue del 1% en 2025 (0,5% para cumplidores), bajará al 0,75% en 2026 y al 0,25% en 2027.
“Ahí vence el impuesto”, sostuvo Perojo, al proyectar que en 2028 no habría Bienes Personales sobre el patrimonio de diciembre de 2027, aunque aclaró que su continuidad dependerá de futuras decisiones legislativas.
PyMES, eficiencia y dólar tarjeta
Para las pequeñas y medianas empresas, el escenario sigue siendo desafiante. “2025 ya fue un año para ser hipereficientes y 2026 va a exigir aún más”, advirtió. Entre los factores de presión mencionó la apertura de importaciones, costos que no bajan, volatilidad cambiaria y tasas de interés elevadas.
En cuanto al dólar tarjeta, recordó que la percepción del 30% puede computarse como pago a cuenta de Ganancias o Bienes Personales para contribuyentes inscriptos. Quienes no lo estén pueden solicitar la devolución ante la ARCA, aunque el trámite debe realizarse mes a mes.
La recomendación final fue evitar la percepción pagando directamente el resumen en dólares, ya sea con dólar oficial o MEP. “Anticiparse y asesorarse bien marca la diferencia”, concluyó.