El ministro de Economía dio a entender que una parte de los trabajadores de la industria se quedará sin empleo por la competencia con otros países que utilizan mano de obra más barata. Cuestionó a los "dueños" de las empresas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró que nunca compró ropa en la Argentina porque “era un robo”, dejó entrever que parte de los trabajadores de esa industria textil perderán su empleo y defendió la competencia con países que utilizan mano de obra barata.
“El textil es un caso emblemático de un sector que ha sido protegido por muchísimos años, con el tema de que hay 150 mil familias que trabajan en esto, pero hay 47 millones de argentinos, en su momento menos, que por 40 años han venido pagando textil y calzado dos, tres, cuatro, diez veces lo que vale en el mundo para proteger esto”, aseguró el ministro de Javier Milei en una entrevista con Eduardo Feinmann por Radio Mitre.
“Es una medida zonza y perjudica a los que menos tienen. Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo, entonces los que teníamos posibilidad de viajar o algo comprábamos afuera”, aseguró Caputo.
Dijo que la protección al sector “perjudicaba al que menos tienen” y mencionó que “las 150 mil familias que trabajaban en esto no es que son millonarias y le dieron un impulso al país impresionante”. Enseguida apuntó: “Los que se beneficiaron fueron los dueños, que los conozco a la mayoría. Excelente gente, los quiero mucho: el que no viaja en primera no es porque viaja en ‘economy’: es porque tiene avión privado”.
El ministro insistió: “Les ha ido bárbaro a los propios dueños producto de que hace 40 años los argentinos subsidiamos pagando la ropa no un poco más cara. No un 10% o un 20%, cinco, seis, diez veces más cara”.
Según el ministro, ahora lo que no se paga ahí va a otras industrias. “Si vos pagás 5 dólares una remera en lugar de 50, ahora tenés 45 dólares para gastar en otra cosa. Irás a comer afuera, te tomarás un helado y esos recursos se destinarán a otras industrias”, indicó.
Ante esa circunstancia en la industria textil, “no todos reaccionan igual”. “Habrá que competir por diseño. Argentina es un país que en hilados puede competir tranquilamente porque el hilado es algodón y energía. O sea, podemos ser súper competitivos”, estimó.
“Lo que es confección es más difícil porque competís contra Bangladesh, Indonesia y demás, que les pagan a la mano de obra prácticamente nada”, añadió, y recordó que en ese rubro “a todos los países se les hace muy difícil competir”.
Caputo aclaró, sin embargo, que el objetivo del Gobierno en ese aspecto es “defender a los 47,5 millones de argentinos”. Y apuntó: “El que trabaja en la industria textil no es que no puede hacer otra cosa. Son los famosos mitos que han empobrecido a todos los argentinos con el cuento del que se queda sin trabajo. Tenemos que generar trabajo para que el que se quede sin trabajo consiga, ese es el punto”.
En la misma línea, sostuvo que “en todos los países la gente pierde sus trabajos” y consideró que “el problema no es ese, el problema es si no consigue”.
En ese marco, planteó que el objetivo es “generar trabajo y mayor competencia para que haya mejores productos a mejores precios”.