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Policiales 31 de agosto de 2026

Pidieron la prisión preventiva: detalles de la investigación que reconstruyó el femicidio de Mailén Antonich

La Fiscalía acusó a Agustín Nicolás Díaz Bartolomé y José Luis Aquino por el crimen de Johana Mailén Antonich y detalló las pruebas reunidas: lesiones en los imputados, rastros biológicos, cámaras, análisis de teléfonos, el intento de quemar evidencias y antecedentes de acoso.

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Johana Mailén Antonich.

La Fiscalía pidió la prisión preventiva de Agustín Nicolás Díaz Bartolomé y José Luis Aquino, los dos hombres acusados por el femicidio de Johana Mailén Antonich, la joven de 24 años que fue asesinada en las inmediaciones del Balneario N.° 0, en la zona de SeaView y Punta Cantera.

Los imputados están acusados de homicidio doblemente agravado por el concurso premeditado de dos o más personas y por femicidio, en los términos del artículo 80, incisos 6 y 11, del Código Penal. Para la acusación, ambos actuaron de manera coordinada para reducir y someter a la víctima, en un contexto de violencia de género marcado por la cosificación, la dominación y el sentido de posesión sobre Mailén por su condición de mujer.

El pedido de prisión preventiva se sustenta en un amplio conjunto de pruebas reunidas durante la investigación, entre ellas los resultados de la autopsia, las lesiones que presentaban los imputados, registros de cámaras de seguridad, análisis de teléfonos y antenas, rastros biológicos y testimonios que permitieron reconstruir tanto las últimas horas de la víctima como el comportamiento posterior de los acusados.

Según la hipótesis fiscal, el crimen ocurrió entre las 0 y las 15 del 1 de agosto de 2026, aunque la secuencia comenzó la tarde anterior, cuando Mailén llegó al balneario después de haber sido trasladada hasta el lugar por un hombre que le había ofrecido una supuesta entrevista laboral.

La investigación sostiene que los dos acusados aprovecharon la asimetría física respecto de la joven, la redujeron y la ataron de manos y pies. Luego la despojaron de sus prendas de vestir y ejercieron violencia física y sexual.

Mailén recibió golpes en distintas partes del cuerpo y múltiples heridas cortantes en la cabeza, el rostro y la región cervical. Finalmente murió como consecuencia de una hemorragia masiva provocada por una lesión de arma blanca en el cuello.

El cadáver fue encontrado enterrado detrás de un contenedor del balneario, semidesnudo, envuelto en una frazada y con las manos y los pies atados. Durante la inspección del lugar se secuestraron cables y sogas que presentaban características compatibles con las ataduras utilizadas sobre la víctima.

La autopsia reveló además una luxación cervical C1-C2, signos de un importante castigo corporal y lesiones defensivas en las manos. También se detectó monóxido de carbono en sangre, lo que indicó que Mailén estuvo expuesta a combustión cuando todavía se encontraba con vida.

El balneario donde fue encontrado el cuerpo de Mailen Antonich. Foto: La Capital.

El balneario donde fue encontrado el cuerpo de Mailen Antonich. Foto: La Capital.

Las lesiones de los acusados
Una de las principales líneas de evidencia incorporadas a la causa está relacionada con las lesiones que presentaban los propios imputados después del hecho.

Aquino fue atendido durante la mañana del 1 de agosto en la UPA 8 de Punta Mogotes. Tenía heridas cortantes en el rostro, cuello y piernas, además de una equimosis en un brazo e inyección conjuntival. Para los investigadores, esas lesiones son compatibles con maniobras defensivas realizadas por Mailén.

Aquino habría dado en ese momento una versión falsa de lo ocurrido al señalar que había sido víctima de un robo. Díaz Bartolomé, en tanto, presentaba excoriaciones lineales en la espalda compatibles con marcas de uñas humanas.

Los estudios realizados sobre las prendas secuestradas también aportaron elementos de relevancia. Se detectaron manchas de sangre humana y antígeno prostático específico (PSA) en prendas de ambos imputados y en la frazada que envolvía el cuerpo.

Además, a Díaz Bartolomé le secuestraron un cuchillo tipo Tramontina y se encontraron manchas de sangre dentro de la cabaña utilizada por los acusados.

Cámaras, teléfonos y la tarjeta SIM de Mailén
La investigación también logró reconstruir parte de los movimientos de la víctima mediante cámaras de seguridad. Las imágenes del balneario registraron el ingreso de Mailén a las 17.10 del 31 de julio. Poco después, un hombre que llevaba una campera verde la siguió y la agredió físicamente.

Cámaras privadas y municipales también registraron la presencia de una Volkswagen Suran roja, perteneciente a quien había trasladado a Mailén hasta el lugar para la supuesta entrevista laboral.

Los registros permitieron observar además actividad ígnea y humo en el predio durante la mañana del 1 de agosto.

El análisis de las comunicaciones determinó que a las 15.31 del 31 de julio se había producido una llamada desde una línea atribuida a Aquino hacia el teléfono de Mailén.

Pero uno de los elementos considerados centrales por los investigadores fue el hallazgo de la tarjeta SIM del celular de la víctima dentro del bolsillo interno de la campera secuestrada a Aquino.

Por otra parte, el análisis de las antenas telefónicas permitió establecer que el teléfono utilizado por Díaz Bartolomé permaneció vinculado con la antena correspondiente al Balneario N.° 0 durante los horarios considerados críticos para la investigación.

Los acusados qumaron distintos objetos dentro de un tambor de aceite de 200 litros.

Los acusados qumaron distintos objetos dentro de un tambor de aceite de 200 litros.

El intento de quemar las pruebas
Después del crimen, los investigadores sostienen que ambos acusados intentaron destruir elementos que podían comprometerlos.

Familiares y testigos declararon haber observado a los dos hombres quemando distintos objetos dentro de un tambor de aceite de 200 litros. Al inspeccionar el recipiente fueron encontrados restos de telas con sangre y partes de una campera verde.

Luego, según la acusación, ambos dieron versiones falsas a familiares de Mailén con el objetivo de ocultar su presencia en el lugar y escaparon por la playa. Fueron finalmente encontrados escondidos entre arbustos, en inmediaciones del Parador Waikiki, donde fueron aprehendidos.

El acoso previo
La investigación también incorporó elementos vinculados con la relación previa entre Aquino y Mailén. El testimonio de una mujer y los chats recuperados del usuario “Cuni Alvarado” en Facebook Messenger permitieron reconstruir, según la acusación, un comportamiento insistente de Aquino hacia la joven desde marzo de 2026.

Los mensajes muestran invitaciones reiteradas para encontrarse en una cabaña ubicada en la playa. A esa evidencia se sumó un nuevo testimonio, que describió la actitud de Aquino hacia Mailén y señaló comportamientos que, de acuerdo con la investigación, evidenciaban una conducta obsesiva y agresiva.

Para la Fiscalía, esos antecedentes permiten contextualizar el crimen dentro de una situación de violencia de género y sostener la agravante de femicidio.

El pedido de prisión preventiva se fundamenta así en el conjunto de evidencias reunidas hasta el momento y en la gravedad de la imputación, mientras la investigación continúa para determinar con precisión la participación de cada uno de los acusados y avanzar hacia la etapa de juicio.