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Interés general 10 de febrero de 2026

Condenaron a 3 años de prisión en suspenso al anestesiólogo acusado del homicidio de un nene

La fiscalía también solicitó la impugnación profesional por 10 años.

Mauricio Krause, el anestesiólogo acusado del “homicidio culposo” de Valentín Mercado Toledo, el menor de 4 años que falleció en el quirófano en julio de 2024, fue condenado a tres años de prisión en suspenso y fue inhabilitado durante siete años y medio para ejercer la medicina.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas y tal como indicó la comunicación judicial rionegrina, la fiscalía también solicitó la impugnación profesional por 10 años y, aunque la querella adhirió, el defensor particular pidió el mínimo penal previsto y exclusivamente en el ámbito de la medicina pediátrica.

El tribunal indicó en diciembre pasado que el menor ingresó al Sanatorio Juan XXIII para una cirugía programada de hernia diafragmática y murió por “encefalopatía hipóxico-isquémica, por incidente obstructivo de la vía aérea del tubo endotraqueal”.

Mientras que el juez Emilio Stadler había señalado que el pequeño no presentaba problemas de salud relevantes y que la clínica es uno de los centros asistenciales de mayor complejidad de la provincia.

Durante la operación, el tubo que suministraba oxígeno al niño se obstruyó con mucosidad y sangre. Esta situación interrumpió la respiración por un período prolongado y provocó un daño cerebral irreversible por falta de oxígeno. El niño sufrió un paro cardíaco en el quirófano y falleció una semana después.

El magistrado determinó que el acusado actuó con negligencia y falta de profesionalismo, por tanto, la sentencia destacó el descuido del anestesiólogo, así como la falta de vigilancia y la ausencia de un control constante de la respiración o de los signos vitales del paciente, tarea que constituía su responsabilidad exclusiva.

Como si fuera poco, el monitor que debía alertar sobre la falta de oxígeno se encontraba desenchufado y además, se hizo hincapié en el uso del celular tal como lo declararon diversos testigos que acusaron al médico de mirar el dispositivo en varias ocasiones dentro del quirófano e incluso salió de la sala para buscar un cargador durante la cirugía.

El juez concluyó que la muerte de Valentín pudo evitarse y que el médico abandonó su rol de guardián de la vida del paciente en el quirófano por lo que deberá cumplir reglas de conducta estrictas durante tres años, entre las que se incluyen la presentación mensual ante la Justicia y la prohibición de cometer nuevos delitos.

El fiscal Gastón Britos Rubiolo había calificado el hecho como “traumático para la familia desde donde se lo mire”, así como para la madre y la abuela postiza del menor que durante el juicio describió los minutos previos a que el niño ingrese al quirófano.