En un partido sólido, el argentino venció al ruso en tres sets y sigue firme en el primer Grand Slam del año.
El argentino Francisco Cerúndolo firmó una actuación convincente este viernes al derrotar en tres sets al ruso Andrey Rublev, decimotercer cabeza de serie, por 6-3, 7-6(4) y 6-3 en la tercera ronda del Abierto de Australia, el primer Grand Slam de la temporada 2026.
Cerúndolo, decimoctavo favorito del torneo, selló el triunfo en dos horas y ocho minutos, mostrando solidez desde el servicio y agresividad desde el fondo de la pista para neutralizar el potente juego de Rublev. El argentino dominó los momentos clave, especialmente en el tercer set, donde ganó seis de los últimos ocho juegos tras ceder el primero.
El encuentro estuvo marcado por la efectividad del saque de Cerúndolo, que alcanzó velocidades cercanas a los 200 kilómetros por hora en varios pasajes decisivos. En el juego final, el argentino mantuvo la calma al servir para partido, conectando potentes saques por el centro y golpes cruzados que obligaron al ruso a defender en posiciones incómodas. Rublev salvó un punto de partido con un ataque agresivo sobre el segundo servicio, pero terminó cediendo cuando falló un remate en la red.
El segundo set fue el más equilibrado del duelo y se resolvió en el “tie break”, donde Cerúndolo mostró mayor precisión en los intercambios largos y supo capitalizar los errores no forzados de su rival. Rublev, pese a exhibir momentos de alto nivel, arrastró problemas con su servicio durante todo el partido, con dobles faltas en instantes determinantes.
En el tercer parcial, el ruso intentó reaccionar con un quiebre inicial y golpes espectaculares, incluyendo un punto entre las piernas que levantó al público. Sin embargo, Cerúndolo respondió con carácter, recuperó el quiebre y tomó el control.
Con esta victoria, Cerúndolo avanza a los octavos de final del primer Grand Slam de la temporada, donde se enfrentará al alemán Alexander Zverev, tercero del ránking ATP, o al británico Cameron Norrie, número 27, una vez se resuelva el cruce entre ambos.