Policiales

Ya se registraron once crímenes y diez muertes viales en 2026

En apenas 63 días, el Partido de General Pueyrredon acumuló 21 muertes violentas: once homicidios dolosos y diez homicidios culposos vinculados a siniestros viales. Los casos se sucedieron desde el 8 de enero hasta el 3 de marzo y reflejan dos problemáticas persistentes.

En apenas dos meses y cuatro días, el Partido de General Pueyrredon acumuló 20 muertes violentas que, aunque responden a fenómenos distintos, trazan un panorama inquietante: once homicidios dolosos y diez homicidios culposos, en su mayoría vinculados a siniestros viales.

La fría estadística, que se registra hasta este 5 de marzo, expone la gravedad de dos problemáticas persistentes en la ciudad: la violencia criminal y la tragedia cotidiana del tránsito.

La primera muerte violenta del año ocurrió el 8 de enero, cuando Yoel Castro, de 24 años, fue asesinado a tiros mientras circulaba en motocicleta por la esquina de Gascón y Coronel Suárez, en la Villa Gascón. Según la investigación, el ataque estuvo relacionado con un enfrentamiento territorial por la venta de drogas.

Apenas un día después, en la madrugada del 9 de enero, se produjo el segundo crimen: Héctor Etcheverry murió tras recibir una puñalada en una vivienda del barrio Bernardino Rivadavia mientras se encontraba con una pareja de conocidos.

La seguidilla continuó el 10 de enero, cuando el adolescente Sergio Otero, de 16 años, recibió un disparo mientras, junto a un grupo de amigos, atacaba a tiros a un automovilista.

El registro de muertes se amplió pocos días después, el 14 de enero, con el primer homicidio culposo del año: Tomás Cabral, de 23 años, murió aplastado por un colectivo conducido por un compañero dentro del predio de la empresa 25 de Mayo, en la avenida Constitución al 10.200.

El 16 de enero ocurrió otra tragedia en la ruta 2. Gabriel Sebastián del Castillo, de 38 años y oriundo de Valentín Alsina, murió cuando el Honda Fit que conducía despistó y volcó en el kilómetro 386, poco antes del ingreso a la ciudad.

Tres días más tarde, el 19 de enero, se sumó una nueva víctima del tránsito: Ariel Rosales, de 41 años, quien circulaba en motocicleta por la avenida Independencia y fue embestido de frente por un Fiat Cronos antes de llegar a Castelli.

El 24 de enero volvió a aparecer la violencia criminal. Ese día fue asesinado Walter Tieso, un hombre oriundo del conurbano bonaerense que fue baleado por la espalda en inmediaciones de un punto de venta de drogas del barrio San Jacinto.

Ese mismo día también se confirmó otra muerte vinculada a un siniestro vial: Adrián Mendoza, de 26 años, quien había resultado gravemente herido tras una persecución policial iniciada en la ruta 2 y finalizada en el barrio La Florida, donde el Renault Logan que conducía se despistó e impactó contra una alcantarilla y un árbol.

La lista siguió creciendo el 26 de enero, jornada en la que se registraron dos fallecimientos más: Nicolás Gómez, de 23 años, murió en el Hospital Interzonal General de Agudos tras el choque entre un automóvil y una formación ferroviaria en la ruta 2; mientras que Kévin Rodríguez, de 19 años, falleció luego de permanecer internado desde el 11 de enero por un violento choque ocurrido en Armenia y Colón.

El 29 de enero, otra persecución terminó en tragedia cuando Alan Romero, de 22 años, murió tras impactar con su motocicleta contra un patrullero mientras escapaba de un control policial.

Después de algunos días sin asesinatos, la violencia volvió a aparecer el 4 de febrero, cuando Víctor Pohl, de 53 años, fue asesinado en la vivienda que alquilaba en el barrio Los Pinares.

Dos días más tarde, el 6 de febrero, se produjo otra muerte por un siniestro vial: Jesús Barrera, de 17 años, falleció en el Hospital Interzonal tras un choque ocurrido en Fortunato de la Plaza y Del Riego, cuando la moto en la que viajaba intentaba huir de un control policial y fue embestida por una camioneta.

La madrugada del 8 de febrero sumó un nuevo crimen: Lucas Larroque murió tras ser brutalmente golpeado a la salida del boliche Momentos de Batán.

El 17 de febrero la violencia volvió a la Villa Gascón, donde Mario Ezequiel Ferreyra, de 35 años, fue asesinado de un disparo en el abdomen en las inmediaciones de otro punto de venta de drogas. Tres días después, el 20 de febrero, se registró el único femicidio, que tuvo como víctima a Mercedes Rosa de Luca (57).

Una semana más tarde, el 24 de febrero, el barrio Bosque Grande fue escenario del homicidio de Uriel Martín Alfonso, de 23 años, quien recibió un disparo en el pecho.

El 25 de febrero, apenas un día después de haber recuperado la libertad tras salir de la cárcel, Matías Peralta, de 27 años, fue acribillado en la zona de Gaboto y 214.

El decimoprimer homicidio doloso ocurrió este martes 3 de marzo, cuando Martín Oliver, de 44 años, fue asesinado en Hernandarias al 6000. Ese mismo día, además, se registraron las dos últimas muertes por siniestros viales hasta el momento: Marcelo Fabián Campos, de 50 años, y Matías Roberto Martin, de 23, quienes fallecieron en distintos choques ocurridos en la ciudad.

Así, en apenas 63 días, General Pueyrredon acumuló 21 muertes violentas que, aunque responden a realidades diferentes, dibujan una estadística tan llamativa como inquietante: once víctimas de homicidios y diez personas fallecidas en hechos de tránsito, dos problemáticas que siguen dejando una marca profunda en la estadística criminal y vial del distrito.

Te puede interesar

Cargando...
Cargando...
Cargando...